OFTALMOLOGÍA

Siete aspectos claves para proteger la salud de tus ojos en verano

El sol puede ocasionarnos un gran número de afecciones si no tenemos cuidado: quemaduras en la córnea y conjuntiva, cataratas o quemaduras retinianas

Siete aspectos claves para proteger la salud de tus ojos en verano

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Patricia Díaz

El verano es la estación más esperada del año, pero también es una época en la que hay que tener muy presente el cuidado de los ojos.

Las altas temperaturas, el aire acondicionado, el mar, la arena o el cloro de la piscina, son algunos de los factores que pueden contribuir al desarrollo de ciertas patologías oculares.

Estas pueden ir desde una infección que pueda curarse en unos días, a complicaciones mucho más graves que requieran intervención quirúrgica.

Además, al contrario de lo que pueda parecer, también debemos proteger nuestros ojos en días nublados, ya que las nubes dejan pasar el 90% de la radiación ultravioleta.

Y es que el sol puede ocasionarnos un gran número de afecciones si no tenemos cuidado: quemaduras en la córnea y conjuntiva, cataratas o quemaduras retinianas, entre otras.

Por ello, para evitar estas patologías, los especialistas del Instituto Oftalmológico de Granada (IOG) proporcionan algunos consejos para proteger los ojos este verano.

¿Cómo preservar la salud ocular en verano?

  • Elige unas buenas gafas de sol: Es fundamental que las gafas de sol estén homologadas y testadas. Además, la montura y la forma de la lente debe ser ancha y envolvente. Si las complementamos con una gorra o un sombrero, mejor.

  • Limpia e hidrata tus ojos con frecuencia: el viento, las cremas solares, la arena o el aire acondicionado contribuyen a dañar nuestra salud ocular en verano. Pueden causar irritación, picores e, incluso, resecar nuestros ojos. Utilizar lágrimas artificiales ayuda a hidratar la superficie ocular. Por supuesto, evita frotar los ojos sin haberte lavado las manos previamente.

oftalmólogo / Freepik

  • Evita la exposición solar prolongada: especialmente en las horas de más radiación, entre las 12 y las 16 horas. Si no es posible, extrema las medidas de protección para cuidar tu salud ocular.

  • Reduce el uso de lentillas: las lentillas favorecen la sequedad en los ojos, más aún con los factores de riesgo del verano.

  • Revisa tu vista antes de viajar por carretera: el 90% de la información que recibimos en carretera es visual. Motivo más que suficiente para hacer una revisión antes de emprender nuestras vacaciones.

  • Reduce el uso de la visión de cerca: especialmente en el uso de pantallas y dispositivos portátiles. Para ayudarnos en esta tarea, tenemos la regla 20-20-20.Por cada 20 minutos de visión cercana, debemos descansar la vista durante 20 segundos enfocando, al menos, a 6 metros de distancia.

  • No subestimes los reflejos de luz: la arena de la playa refleja entre un 10% y un 25% la luz solar y el agua un 20%.Por eso, debes proteger tus ojos cuando estés en la playa o la piscina.

  • No compartas toalla ni objetos de higiene personal: La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva que puede tener origen vírico, bacteriano o alérgico.Cuando es causada por virus o bacterias es muy contagiosa y puede transmitirse por compartir toalla o productos de higiene personal.

  • Acude al oftalmólogo: no olvides acudir a un profesional que revise tus ojos con regularidad. Se recomienda acudir al menos una vez al año al oftalmólogo.

La dieta, un factor importante

Aunque son unos consejos muy centrados en la época estival, los expertos afirman que también es importante seguirlos el resto del año.

Si los complementamos con unos hábitos de vida saludables, como evitar el tabaco o mantenerse hidratado, estaremos dando la mejor protección a nuestros ojos.

Además, también es muy importante llevar una correcta alimentación y una dieta equilibrada.

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Por ejemplo, elementos como el Omega 3 y las vitaminas A, C y E son beneficiosos para nuestra salud visual.

Estos componentes los podemos encontrar en alimentos como pescados y mariscos, en las hortalizas de hoja verde, en las frutas cítricas o en los frutos secos, respectivamente.