Inmunoterapia: la cura contra las alergias a las picaduras de avispas y abejas

Inmunoterapia: la cura contra las alergias a las picaduras de avispas y abejas
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Rebeca Gil

Las picaduras de avispas y abejas (himenópteros) se disparan durante los meses cálidos, cuando estos insectos están activos y se hace más vida al aire libre.

Aunque entre el 56,6% al 94,5% de la población adulta ha sido picada al menos una vez en su vida por himenópteros, el paciente que no ha sido diagnosticado desconoce que puede ser alérgico hasta que padece una primera reacción.

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Por este motivo, es muy importante que una persona que experimente una reacción alérgica por picadura de himenóptero acuda al servicio de urgencias.

Posteriormente será derivado al alergólogo para que este pueda diagnosticarle correctamente y proporcionarle un tratamiento con inmunoterapia o vacuna.

«En el caso de los pacientes alérgicos a Vespa velutina (avispa asiática), el 85% de los pacientes que han sido picados de nuevo tras recibir el tratamiento con extracto de Vespula no han presentado ninguna reacción alérgica», concluye.

No existe ningún otro método modulador

«Es importante saber que existe un tratamiento sintomático de emergencia de elección para una reacción aguda generalizada grave tras una picadura, que es la adrenalina, y que debe administrarse de forma precoz», subraya la doctora.

Para evitar las picaduras de himenópteros, los alergólogos recomiendan evitar acercarse a avisperos o panales de abejas. En el caso de encontrarse uno de forma accidental, solo debemos alejarnos sin hacer movimientos bruscos.

Además, si una abeja o avispa se posa sobre el cuerpo, no se deben realizar aspavientos, sino movimientos lentos para que se aleje.

«También es importante prestar atención si se come al aire libre, ya que a estos insectos les gustan las bebidas azucaradas, la carne, el pescado, etc. y suelen sentirse atraídos hacia esos olores», alerta la doctora.

Alérgicos a himenópteros y su calidad de vida

El cuestionario HiCaVi de Calidad de Vida en Alérgicos a Veneno de Himenópteros, validado por el Comité de Himenópteros de la SEAIC, ha concluido que los pacientes que sufren reacciones sistémicas con picaduras de himenópteros sufren un deterioro en su calidad de vida, debido al miedo que les genera el sufrir una nueva picadura.

«Sabemos que el tratamiento con inmunoterapia con veneno de himenópteros mejora de forma significativa la calidad de vida de los pacientes alérgicos a himenópteros», explica la doctora Ruiz.

La SEAIC realizó un estudio multicéntrico, en pacientes en tratamiento con inmunoterapia con veneno de himenópteros, para analizar la influencia de la prueba de repicadura en su calidad de vida.

Esta técnica demostró mejorar notablemente la calidad de vida de los pacientes ya que constituye una prueba objetiva de la eficacia del tratamiento.

Además, disminuye notablemente la ansiedad de los pacientes y el temor a reacciones con nuevas picaduras cuando salen al campo.

Además, recientemente el Comité de Himenópteros de la SEAIC ha realizado un estudio con el objetivo de valorar la calidad de vida de los pacientes que sufren reacciones locales extensas.

Esto es inflamación local de más de 10 cm, que puede abarcar dos articulaciones contiguas y durar más de 24 horas tras la picadura de himenópteros.

De este modo, pretenden comparar el resultado con el obtenido en pacientes con reacciones sistémicas (generalizadas) tras la picadura de himenópteros.

Se incluyeron 186 pacientes y el resultado reveló que tienen peor calidad de vida aquellos pacientes que sufrieron reacciones locales extensas inmediatas tras picadura de himenópteros.

También se comprobó que el deterioro de la calidad de vida en los pacientes con estas reacciones es similar al que presentan los pacientes con reacciones sistémicas tras picaduras.

El cambio climático y las especies invasoras

El cambio climático global está alterando el patrón de distribución de muchas especies de insectos.

El aumento de las temperaturas anuales promueve la existencia de hábitats favorables a insectos invasores y prolonga su tiempo de actividad a lo largo del año.

Esto supone un problema de salud pública, ya que aumenta la incidencia de daños por picaduras y la aparición de reacciones alérgicas en todo el planeta.

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Especies agresivas, como algunas avispas en nuestro entorno o abejas africanizadas en otros países, son insectos en expansión, que pueden causar reacciones sistémicas por picaduras múltiples o por alergia al veneno.

La SEAIC recuerda que el alergólogo es el especialista mejor cualificado para diagnosticar y tratar la alergia al veneno de los himenópteros en particular y todas las enfermedades alérgicas en general.