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Este otoño es el momento ideal para escaparte a Gran Canaria

Naturaleza infinita, ciudades con historia y playas inolvidables en las que disfrutar de su cálido clima; visita la isla más mágica a un precio increíble de la mano de Binter

Dunas de Maspalomas

Dunas de Maspalomas

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A poco más de tres horas de vuelo del aeropuerto de Reus se encuentra este edén en medio del océano Atlántico que promete enamorar al visitante. Hablamos de Gran Canaria, la tercera isla en extensión del archipiélago canario y el destino perfecto para disfrutar a tope de una escapada de otoño.

Esta isla se queda grabada en el corazón del que la pisa. Una mezcla de sueño y realidad, un continente en miniatura a un paso de la península. En el que se une naturaleza salvaje, paisajes volcánicos, playas kilométricas, deportes de aventura, flora y fauna únicos, ciudades con historia y una gastronomía a la altura de los paladares más gourmet. Todo ello con una cálida temperatura de 24 grados que permanece estable durante todo el año. En definitiva, el destino perfecto para disfrutar de unos días en los que cargar pilas con actividades para toda la familia.

Playas de postal

Gran Canaria es conocida por sus playas de arena blanca y de lava negra. Al sur, destacan las playas de Maspalomas y la playa del Inglés, además de las playas más tranquilas de Puerto de Mogán y San Agustín. Al norte, la que está considerada como la mejor playa urbana del mundo: Las Canteras. En total casi 60 kilómetros de playas en 236 kilómetros de costa que ofrecen planes y ambientes para todos los gustos. Entre todas destaca la más concurrida Maspalomas, junto a la playa del Inglés y Meloneras conforma el conjunto de arena que más diversión aglutina por metro cuadrado. Una zona en la que abundan opciones de hospedaje como hoteles y apartamentos turísticos y con un sinfín de opciones de ocio diurno y una animadísima vida nocturna desde que empieza a caer el sol.

Aquí aburrirse no está permitido y por eso es la favorita de surfistas, fiesteros y paseantes. Ojo, hasta en este lugar de moda se pueden encontrar tramos más tranquilos donde perderse para simplemente escuchar el relajante sonido del mar.

Entre las playas del sur, definitivamente más tranquilas y familiares, destacan como ya hemos apuntado San Agustín, el sitio ideal para descansar, pasear y quitarse preocupaciones, la playa de Amadores o la más pequeña del Puerto de Mogán, un refugio perfecto si se viaja con niños.

Mención aparte merece Las Canteras. Una larga lengua de arena que se extiende por la bahía de Las Palmas de Gran Canaria. Kilómetros de arena fina que harán las delicias de los interesados en practicar deportes acuáticos. Y es que sus fondos marinos dejaran sin respiración hasta al submarinista más experimentado. Surf, natación, pesca y completan una oferta deportiva que no tiene rival. Su paseo marítimo, ideal para dejarse ver al caer el sol, invita a pasear por sus tiendas, heladerías, cafés y ricos restaurantes en los que degustar buen pescado fresco.

Naturaleza salvaje

Bosques, valles, barrancos, embalses y pueblos conforman el interior de la isla. Una zona menos explorada pero no por ello menos apetecible y maravillosa. Explorar el interior es alejarse de las masas de turistas para dejarse seducir por lugares como la Presa De Las Niñas, el barranco de Arguineguín, los yacimientos de la Caldera de Tejeda, el Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, los roques Nublo y Bentayga, reserva de la Biosfera, o pueblos como Agaete, Teror o Tejeda… entre otros.

Buceo en las Canarias.

/ Archivo

Las Palmas de Gran Canaria, capital del Atlántico

Una ciudad histórica y patrimonial. Bella arquitectura y amables gentes aguardan en Las Palmas de Gran Canaria, la urbe más poblada de la isla con alrededor de 400.000 habitantes censados. La ciudad muestra en sus barrios históricos de Vegueta y Triana las huellas del paso de exploradores y visitantes ilustres, y sus edificios han sido cuna de célebres canarios como Benito Pérez Galdós o Alfredo Kraus.

Pasear por el barrio de Vegueta es trasladarse en el tiempo. Cuenta con una arquitectura colonial étnica y unas calles de cuento con más de cinco siglos de historia. El propio Cristóbal Colón paseó por sus calles.

En el casco antiguo de la ciudad pueden visitarse la Plaza de Santa Ana y, a sus extremos, las Casas Consistoriales y la Catedral; perfectos ejemplos de arquitectura colombina. En el plano cultural, además destacan museos como la Casa de Colón, el Museo Canario, el Centro Atlántico de Arte Moderno, San Martín Centro de Cultura Contemporánea o la Casa-Museo Pérez Galdós e inmuebles como la Ermita de San Antonio Abad.

Triana es el otro barrio histórico de la ciudad, en él entre edificios modernistas se debe pasear hasta la plaza del Cairasco, sede de la institución cultural Gabinete Literario y de una de las estampas más reconocibles de la ciudad; el hotel Madrid. Sin dejar el barrio, el edificio del teatro de Perez Galdós bien merece una parada. Para los adictos a las compras, la Calle Mayor y sus competitivos precios lograrán que vuelva con la maleta repleta de tesoros.

Casas señoriales y exquisitos jardines tropicales, sorprenden en un punto no tan conocido de la urbe; la zona residencial de Ciudad Jardín. Junto al parque Doramas y el muelle deportivo, conjugan los puntos de visita obligada de este maravilloso enclave.

Platos para chuparse los dedos

La evolución gastronómica que ha sufrido la isla en los últimos años la convierte en un referente a nivel nacional. Mucho más que papas arrugadas y mojo picón, los platos de temporada y la cocina de mercado llevan hasta el plato del comensal el pescado más fresco, sabores exóticos en los que la materia prima manda y caldos con premio elaborados sin salir del archipiélago. Carajacas, quesos, carne de cabrito y baifo, cochino negro, garbanzada de pulpo, gofio… recetas heredadas de las abuelas canarias que harán rebañar hasta la última gota.

La gastronomía de la isla se ha convertido en un referente a nivel nacional.

/ Archivo

Viaje seguro con todas las comodidades

Para desplazarse hasta Gran Canaria desde el Aeropuerto de Reus nada como elegir a los expertos en vuelos a las islas. Y es que la aerolínea Binter ofrece vuelos directos de tres horas y veinte de duración y con ventajas diferenciales incomparables. Bolso o mochila de mano, equipaje de cabina, aperitivo gourmet, entretenimiento a bordo y, además, conexiones con resto de islas sin coste adicional, filas de 2 asientos, mayor distancia entre asientos y la garantía de que se cumplen todas las medidas sanitarias. Y es que Binter se adapta a las necesidades reales de cada viajero. ¿A qué espera para planificar el viaje de su vida?

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