01 dic 2020

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Una Honda SH125i circulando por Barcelona.

Una ruta en moto por Barcelona para tomarse un respiro

Víctor Fúser | 20 noviembre 2020

Itinerario por los mejores espacios al aire libre de la capital catalana a bordo de una Honda SH125i, evolución de la mítica Scoopy, presente en las calles de la ciudad desde 1984

No es el momento de grandes viajes, sino de pequeñas escapadas para tomar el aire y oxigenar el cerebro, incluso dentro de la propia Barcelona. Esta es una ruta de punta a punta de la capital catalana en busca de aquellos espacios emblemáticos donde desconectar, respirar profundamente y sentir el contacto con la naturaleza. Y para unir los puntos, la nueva Honda SH125i permite moverse cómodamente por la ciudad, con su estilo deportivo y estilizado, manteniendo toda la potencia en su motor de cuatro tiempos pero reduciendo el consumo de combustible y las emisiones.

Se trata de la evolución de la mítica Scoopy, que recorre las calles desde la ciudad desde 1984. Desde entonces, los barceloneses han abrazado sin dudar el concepto SH: un motor enérgico junto con una manejabilidad ágil y segura, respaldada por la estabilidad que ofrecen las grandes ruedas de 16 pulgadas de diámetro. La nueva versión del 2020 conserva estas características y le suma más rapidez, elegancia y funcionalidad. Un vehículo ideal para moverse por una ciudad como Barcelona, y disfrutar al máximo de ella.

Ruta Honda

Por ejemplo, con este itinerario en busca de la zonas verdes y las vistas más emblemáticas de la ciudad, que comienza en Vallvidrera, sigue por el Laberint d'Horta y el Parc Central del Poblenou, para detenerse luego en la Ciutadella y acabar en todo lo alto de Montjuïc.

1-A los pies mi ciudad

Barcelona

Vistas de Barcelona desde Vallvidrera, al amanecer.

Cualquier itinerario debe empezar por aquel punto que permita hacerse una idea de lo que queda por delante, así que la recomendación es montarse en la moto y subir a lo alto de la ciudad. Para seguir las indicaciones de la canción, puede ser una buena idea situarse junto al mítico Merbeyé al que cantaba Loquillo, en la plaza del Doctor Andreu, aunque substituyendo el Cadillac por la Honda SH125i. 

Otra opción es reseguir la carretera de Vallvidrera hasta detenerse en su mirador, donde Barcelona se muestra en todo su esplendor. Una ascensión llena de curvas cerradas que sirve para poner prueba la potencia y la conducción suave de la moto, cuya geometría de la suspensión trasera se ha optimizado en búsqueda del máximo confort, ofreciendo una mayor absorción y control de las irregularidades. Y ya que se está en ello, seguir hasta el Tibidabo para que Barcelona se sitúe a nuestros pies. La recompensa son unas vistas magníficas, con el 'skyline' enmarcado en el azul del Mediterráneo.

2-El placer de perderse

Horta

El Labertint d'Horta, en todo su esplendor.

Al bajar de Vallvidrera por la carretera de la Arrabassada, se puede tomar brevemente la Ronda de Dalt y plantarse en el Laberint d’Horta, sin problemas de aparcamiento y con la máxima seguridad. En este sentido, la nueva SH125i ha dado un paso adelante en cuestión de tecnologías aplicadas a una conducción más segura ya que, además del ABS, viene equipada de serie con el HSTC (Control de Par Seleccionable Honda). Se trata de una tecnología adicional para reforzar la confianza del conductor, especialmente en condiciones de lluvia y baja adherencia. Su misión es trabajar discretamente para gestionar con precisión la tracción a la rueda trasera, para que cualquier trayecto por la ciudad sea lo más cómodo y seguro posible, 

Así se llega al jardín más antiguo de todos los que hay en Barcelona y un ejemplo inmejorable de jardinería culta y muy cuidada. En total son 55 hectáreas parcialmente ajardinadas que siguen el gusto por los jardines neoclásicos de la época. Aún así, el carácter boscoso de la mayor parte del parque le confiere un aire romántico y lleno de rincones por descubrir, algunos decorados con esculturas mitológicas. El laberinto vegetal, formado por cipreses recortados, da nombre al parque y es el punto ideal para olvidarse que seguimos en plena ciudad.

3-Arquitectura Naturalista

Poblenou

El Parc Central del Poblenou, con vistas a la torre Agbar.

La ruta sigue en una línea recta trazada sobre la ciudad, pero que requiere callejear un buen rato hasta dejar la montaña y plantarse en el Parc Central del Poblenou, ya muy cerca del mar. Una excusa ideal para conducir la SH125i, que no solo emite menos emisiones sino que detiene el motor de manera automática en cada semáforo, lo que reduce la contaminación y también el ruido. Se trata del Paro al Ralentí que se acciona mediante un interruptor en la parte derecha del manillar y, cuando está activado, para automáticamente el motor después de que permanezca tres segundos al ralentí, y vuelve a arrancar de forma silenciosa e instantánea. Su funcionamiento queda reflejado en la novedosa pantalla LCD, que agrupa de manera clara y visual todas las luces de advertencia, así como el velocímetro y el odómetro.

El parque es obra del arquitecto francés Jean Nouvel y se erige como pulmón del Poblenou industrial. Un pulmón de 55.000 metros cuadrados de superficie con diferentes hábitats que define claramente el espíritu integrador y social del barrio. En el exterior del parque, un gran muro perimetral cubierto de vegetación mediterránea da paso al interior del recinto, donde en el centro se encuentra la plaza de la Sardana, rodeada de cabañas destinadas a los juegos de los más pequeños.

4-El ‘Central Park’ barcelonés

Ciuradella

La zona del lago del Parc de la Ciutadella.

Tomar la Ronda Litoral es una buena manera de plantarse en menos de media hora en el Parc de la Ciutadella, que se podría definir como el ‘Central Park’ barcelonés. No por su tamaño, obiviamente, sino por ser el parque público por excelencia de la ciudad, allí donde los ciudadanos se reúnen para hacer cualquier actividad al aire libre que se les ocurra: un picnic, yoga, un paseo en barca, un concierto improvisado… La SH125i ha ganado espacio de almacenamiento al aligerar su chasis, así que se pueden guardar muchas cosas útiles para pasar un día en el parque.  Son 10 litros extra de espacio de carga, con un total de 28 litros de capacidad, gracias a que el depósito de 7 litros de gasolina bajo la plataforma reposapiés. Y por si falta espacio, aún se puede añadir el baúl Smart Top Box, que se bloquea automáticamente y se abre simplemente a través de un botón montado en el portaequipajes. Otra novedad es la llave inteligente Honda que acciona el encendido, el asiento, el tapón de relleno y el bloqueo de dirección desde el bolsillo. 

Aparte de estirarse en el cesped de la Citudadella, siempre se pueden recorrer los vestigios de la Exposición Universal de 1888, como el Castell dels Tres Dragons, el Umbráculo o el Invernadero. En el otro lado del parque se halla desde 1892 el Zoo de Barcelona y, muy cerca, la sede del Parlament de Catalunya, que ocupa el edificio del antiguo arsenal militar de la Ciutadella. Muy cerca se puede ver una copia de la bella escultura de Josep Llimona, ‘El desconsuelo’, la más destacada de todas.

5-Conquistar el Castillo

Montjuïc

Las vistas excepcionales que se obtienen desde el Castell de Montjuïc.

Y para acabar este recorrido por los cuatro puntos cardinales de Barcelona, toca volver a subir a las alturas, pero esta vez a Montjuïc para conquistar su punto más alto: el castillo. Unas cuantas curvas para hacer las delicias del piloto, gracias a la conducción potente y confortable de la Honda.  El nuevo, enérgico y silencioso motor ‘eSP+’ destaca por la aplicación de diversas tecnologías a favor de reducir la fricción de los elementos móviles y por la adopción de las 4 válvulas, que cumple la normativa ambiental EURO5. 

Una vez dentro, la terraza del patio de armas se convierte en un mirador de 360º con vistas sobre la ciudad, el puerto, el Mediterráneo, la costa barcelonesa y el Baix Llobregat. Luego, aún queda mucho por visitar en la ‘muntanya màgica’: la Fundació Miró, el Museu d'Arqueologia, l'Museu Etnològic i de Cultures del Món, el Museu Nacional d'Art de Catalunya-MNAC, el Pavelló Mies van der Rohe, la Font Màgica el Poble Espanyol y, como no, la Anilla Olímpica, escenario central de los Juegos Olímpicos de 1992, que muchos barceloneses disfrutaron al máximo gracias a moverse en las primeras Scoopy.

La nueva Honda SH125i: más potencia, menos emisiones

Inicio El nuevo motor 4 V eSP+ de refrigeración líquida de la SH125i es más rápido, ágil y limpio que nunca, y responde a la normativa de emisiones Euro5. Desarrolla con suavidad más potencia y par, por lo que los tiempos de aceleración de arranque y de paso son más rápidos que en versión anterior, al igual que la velocidad máxima. A nivel de diseño, sigue la línea deportiva, pero es más ligera y esbelta. Un cuidadoso rediseño de la geometría de la suspensión trasera ha mejorado la calidad de conducción y el confort, mientras que un nuevo panel LCD presenta todas las luces de advertencia, como la llave inteligente, el HSTC/ABS y la operación de parada al ralentí, claramente en torno a una pantalla digital central. 
Por su parte, con un diseño superelegante y estilizado, el faro LED montado en el carenado cuenta con una viga principal central que separa las vigas de doble inmersión, mientras que las luces de posición residen arriba en la góndola del manillar. Y la luz trasera se ilumina con un embellecedor cromado, a juego con la parte delantera. Al bajar el depósito de combustible de 7 l y rediseñar el chasis tubular de acero de la SH125i se libera más de un 50 % de espacio, de modo que se puede guardar fácilmente un casco integral, además de muchas otras cosas. La toma USB del compartimento de almacenamiento situado bajo el asiento permite cargar cualquier dispositivo móvil mientras se recorren las calles de la ciudad.