09 ago 2020

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CINCO RUTAS DE SENDERISMO

Redescubrir Catalunya sin prisas y con las 'chirucas' puestas

Los 9.000 kilómetros de caminos señalizados permiten descubrir la variedad del paisaje catalán paso a paso

De senderos de largo recorrido a caminos de ronda, pasando por las vías verdes y la Ruta del Císter

Xavi Datzira

Una familia de excursionistas contemplan las Illes Medes desde un camino de ronda.

Una familia de excursionistas contemplan las Illes Medes desde un camino de ronda.

Este es el verano ideal para volver a la esencia, y no hay nada más auténtico que calzarse las botas de excursionismo (chirucas, para los nostálgicos) y comenzar a caminar. Catalunya es, además, una tierra idónea para ello por sus más de 9.000 kilómetros señalizados entre senderos de largo recorrido y caminos locales, sus itinerarios para todos los públicos y sus infraestructuras turísticas de calidad. Pero, sobre todo, por la enorme variedad de paisajes que engloban sus 32.000 kilómetros cuadrados. Estas son cinco rutas de senderismo tan variadas como el propio territorio catalán, ideales para disfrutar paso a paso.

Sender del Mediterrani: Caminos que bordean el mar

Los caminos de ronda conducen a rincones marítimos inaccesibles, paisajes de costa privilegiados, calas solitarias y acantilados impresionantes. Se pueden recorrer a pequeños tramos, pero también hay un sendero de largo recorrido que los enlaza todos de norte a sur, el GR 92 Sender del Mediterrani.

A lo largo de sus 583 kilómetros de recorrido principal y de los casi 150 kilómetros de variantes, recorre el conjunto de costas catalanas, con paisajes que van des de largas playas hasta acantilados, además de calas, pueblos turísticos y villas de pescadores. Desde su inicio en Portbou y hasta el final en Ulldecona, el sendero se adentra en espacios naturales como los parques naturales del Cap de Creus, de los Aiguamolls de l'Empordà, del Montnegre-Corredor de Collserola o del Garraf, además de bordear el Parc Natural del Delta de l'Ebre. También pasa por importantes vestigios arquitectónicos y culturales y, para que aquellos que sigan teniendo energía, forma parte del sendero europeo E-10, que conecta el Mediterráneo con el Báltico.

Sender Transversal: El valor de la diversidad

La mejor manera de observar la diversidad –paisajistica y cultural– del territorio catalán consiste en reseguir el GR 1 Sender Transversal, que parte de la Costa Brava, traza la línea del Prepirineo y finaliza el tramo catalán en la frontera con Aragón, en el desfiladero de Mont-rebei, para continuar atravesando la península hasta Finisterre.

Senderismo

Dos senderistas avanzan por un pequeño camino de montaña.

El itinerario se inicia en la antigua colonia griega y romana de Empúries y prosigue a través del plano del Empordà para dirigirse al lago de Banyoles, el más grande de Catalunya y poseedor de una riqueza ambiental y paisajística única. Luego aparece la villa medieval de Besalú hasta que el perfil montañoso se va escarpando a medida que el senderista se adentra en la Vall de Bianya, con sus colinas de robles, encinas y pino silvestre.

Ya en un entorno de montaña, salen al paso dos de las cunas de la Catalunya medieval, Sant Joan de les Abadesses y Ripoll, con sus monasterios románicos. Tras el Ripollès llega el Berguedà y luego se entra en las comarcas de Lleida hasta atravesar el Segre. Y, de nuevo, montaña con el valle de Rialb y la coordillera del Montsec, para luego descender hasta el cauce del Noguera Pallaresa. Remontando el río se llega al desfiladero de Mont-rebei, una auténtica obra de arte de la naturaleza.

Sender del Pirineu: montañas protegidas

El senderismo está íntimamente ligado con un tipo de turismo sostenible y de valor añadido, que ayuda a conservar el territorio. Catalunya, que cuenta con un 30% de su extensión protegida, apuesta por este modalidad y, por eso, ha sido el primer destino integral en recibir la certificación Biosphere Responsible Tourism a escala mundial. Además, cuenta con 15 parques naturales, a los que se añade el Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Mauruci.

Aiguestortes

Un excursionista comtempla els Grans Encantats, en el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

El GR 11 Sender del Pirineu es el camino que recorre los Pirineos catalanes en su vertiente sur, y en el tramo catalán atraviesa a lo largo de sus 378 kilómetros espacios naturales como el propio Aigüestortes, los parques naturales del Alt Pirineu y del Cap de Creus y numerosos Parajes de Interés Natural, como la sierra de L'Albera, la Alta Garrotxa, la Tossa Plana de Lles o las cabeceras del Ter y el Freser. Además, a lo largo del camino se encuentran lugares de gran relevancia histórica y religiosa, como el santuario de Núria o el monasterio de Sant Pere de Rodes. Eso sí, la naturaleza montañosa de algunos de sus tramos exige cierta preparación y conocimientos, sobre todo cuando aparecen las grandes alturas de la Pica d’Estats, el Pedraforca o el Puigmal.

Ruta del Císter: Camino a la espiritualidad

A veces, las rutas de senderismo conducen a paisajes capaces de levantar el espíritu, y en otras ocasiones, desembocan en los diversos ejemplos de patrimonio histórico y cultural de Catalunya. Aunque también pueden combinar ambas cosas. Es el caso de la Ruta del Císter (GR 175), que une en un recorrido circular los tres grandes monasterios cistercienses catalanes: Santes Creus, Poblet y Vallbona de les Monges.

Císter

Unos ciclistas llegan al monasterio de Poblet.

Aparte de los tres monasterios, a lo largo de los casi 104 kilómetros de itinerario, proliferan otros atractivos arquitectónicos e históricos, como la villa medieval de Montblanc, las bodegas modernistas de la Espluga de Francolí y de Rocafort de Queralt, o el antiguo Balneario de Rocallaura. Además, se atraviesan espacios naturales interesantes como la Alameda de Santes Creus, el Tossal Gros de Miramar o el bosque de Poblet, que es uno de los mejor conservados de Tarragona.

Vias Verdes: Antiguas rutas ferroviarias

Mientras que los senderos de largo recorrido se asientan sobre caminos tradicionales que se remontan a muchos siglos de historia, las Vies Verdes aprovechan los trazados de los antiguos ferrocarriles para ofrecer un camino accesible para todos los públicos a pie o en bicicleta, conduciendo por distintos paisajes de interés natural o cultural.

Carrilet

Excursionistas recorren la antigua vía del ferrocarril en la Vall Fosca.

Por ejemplo, la Ruta del Carrilet, que se divide en dos partes para conectar Olot con Girona y Girona con Sant Feliu de Guíxols. En el primer caso permite conocer los recursos naturales de la Zona Volcánica de la Garrotxa, el castillo de Hostoles y los núcleos urbanos de Anglès y Sant Feliu de Pallerols, así como las dehesas de Salt y Girona. En el segundo, atraviesa la comarca de la Selva para luego poner rumbo a la Costa Brava.

Otro ejemplo de Via Verda és la de la Terra Alta, con sus cinco viaductos y hasta veinte túneles en los que es necesario ir equipado con linternas. O la del Carrilet de la Vall Fosca, que parte del Estany Gento a 2.200 metros –al que se accede en teleférico– y conduce por la antigua vía del ferrocarril hasta el depósito de agua de la central hidroeléctrica de Capdella (2.136 m).

Más información: estucasa.catalunya.com.

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