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A PUNTO DE NIEVE

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Cómo disfrutar de la nieve sin esquiar

Las propuestas paralelas al esquí dan un valor añadido a las estaciones del Pirineo

El Màgic Gliss de Grandvalira consiste en un tobogán de 555 metros de bajada

Sergi Mejías

El Màgic Gliss de Grandvalira, un tobogán de 555 metros de bajada.

El Màgic Gliss de Grandvalira, un tobogán de 555 metros de bajada.

Hay vida más allá del esquí. Y las estaciones lo saben. El abanico de actividades cada vez es más amplio. Porque pasar unos días en la nieve no es solo esquiar. Los usuarios quieren más. Y no solo experiencias gastronómicas o de 'après-ski'. También quieren disfrutar de la nieve de otra manera. Y de paso poder hacer partícipe a ese amigo o familiar que se ha unido a la expedición pero no esquía, que los hay. A partir de aquí las posibilidades son de lo más variadas, desde las clásicas salidas en raquetas o a otras más innovadoras como el Escape Room estrenado esta temporada en La Molina.

Que duda cabe que el 'tubbing' o descenso por una pista acondicionada montados en un hinchable, junto a las pistas de trineos, son las actividades más accesibles y que más gustan a los pequeños de la casa, y no tanto. Una referencia obligada es la pista de trineos de la estación de Port del Comte así como las pistas de trineos y de tubbing de La Molina, situadas estas últimas en la zona familiar del Bosquet, junto al párking del telecabina. Será precisamente en esta última estación donde se pueda disfrutar de actividades como las excursiones en máquinas pisanieves, una salida que habrá que reservar con antelación y que también se puede realizar en otras estaciones como Vall de Núria y Ordino-Arcalís.

Parque de aventura

La propuesta que no requiere reserva previa es el paseo con el Telecabina Cadí-Moixeró de La Molina, que desde esta temporada permite acceder al refugio Niu de l’Àliga, a 2.537 metros. El Parc Aventura ofrece cuatro circuitos con tirolinas para disfrutar de este bosque vertical a partir de los tres años. De la misma manera, los circuitos y rutas en 'segway' serán una forma divertida de disfrutar de acceder a la naturaleza de otra forma. O el Parc ARVA de La Molina que permite entrenar en la localización de víctimas de aludes, una actividad para todos los públicos.

Estaciones como Espot, Vallter 2000, Vall de Núria y Port Ainé engloban parte de su oferta en los llamados Parc Lúdic, donde no faltan las pistas de trineos, el tubbing y otras propuestas como el rocódromo para pequeños y los patinetes de nieve, novedad de Vall de Núria de esta temporada.

Las raquetas forman parte del elenco de actividades más populares en la nieve. La facilidad de uso junto a las grandes posibilidades de acceso a la naturaleza la convierten en la actividad ideal para disfrutar en grupo o con la familia. La mayoría de estaciones cuentan con el servicio de alquiler de las raquetas y los bastones así como de los guías. En el caso de Port Ainé, por ejemplo, destaca la excursión al Pic de l’Orri o en Vall de Núria las salidas con luna llena. Aunque para los no iniciados siempre será recomendable un bautizo con raquetas de nieve.

Junto a las raquetas, el 'mushing' emerge como otra actividad estrella. Pasear subidos a un trineo arrastrados por perros con el único sonido del ladrido de los canes como compañía es una experiencia única, como la que se puede vivir en la estación de Baqueira Beret, más concretamente en el Pla de Beret, o en otras como Vallnord Pal Arinsal y Grandvalira.

En bicicleta sobre la nieve

Con una mayor carga de adrenalina se antoja el 'snowbike', el 'speedride', la inmersión bajo el hielo –como en la estación francesa de Les Angles– y las motos de nieve, por ejemplo. Incluso el vuelo panorámico en helicóptero que oferta Ordino-Arcalís junto a sus salidas en motos de nieve y el 'skibike' y 'snowscoot', ambas dos formas diferentes de deslizarse por las pistas de esquí, igual que el Snake Gliss de Grandvalira donde se baja en grupo subidos en unos trineos articulados conducido por un monitor deparando un descenso de lo más hilarante.

Palabras mayores son el Mon Magic Family del sector de Canillo y el Màgic Gliss, un tobogán de 555 metros de bajada y 180 de subida donde podrán disfrutar grandes y pequeños, a partir de tres años. Y es que no hay excusa para no divertirse en la nieve sin calzarse unos esquís.

Temas: Esquí