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SENTENCIA

Absueltos Oleguer Presas y 10 acusados más por los altercados del 2003 en Sabadell

El juez se muestra especialmente contundente contra el exalcalde Manuel Bustos por incitar el alboroto del 'caso Bemba' con cargas policiales

Albert Segura

El exfutbolista del Barça Oleguer Presas, en los juzgados de Sabadell

El exfutbolista del Barça Oleguer Presas, en los juzgados de Sabadell / NORMA VIDAL (ACN)

El juez del Juzgado Penal número 2 de Sabadell ha absuelto al excentral del Barça Oleguer Presas y a diez acusados más por los altercados que se sucedieron en la fiesta de clausura del bar Bemba en Sabadell. Los hechos transcurrieron la noche del 27 de septiembre de 2003, pero no ha sido hasta este mes de enero cuando los acusados se sentaron ante el juez. En la sentencia, que se ha hecho pública este viernes, el magistrado se muestra especialmente contundente con el  entonces alcalde, el socialista Manuel Bustos, por ordenar una cargas policiales de su grupo antidisturbios, que ese mismo día se estrenó.

Según el juez, queda probado que la noche de los hechos se concentró un grupo de jóvenes coincidiendo con la fiesta de cierre del bar en "actitud festiva", por lo que algunos vecinos trasladaron tal situación a la Policia Municipal. Bustos se personó en el lugar, junto a su hermano y entonces teniente de alcalde de Seguridad, Paco Bustos, y amenazaron a los asistentes con cargas si no cesaban de su actividad. Ello levantó los ánimos de los presentes: "Provocó una cierta alteración en el grupo de jóvenes congregados en el lugar, y más cuando el alcalde habló con algunos de los jóvenes para pedirles que se fueran del lugar o ordenaría a la policía cargó contra ellos", apunta el juez en la sentencia.

Bustos procedió a ordenar a su hermano que a su vez diera la orden para cargar contra los asistentes, una actuación que dispersó a los presentes y que dio paso a una persecución por todo el centro de la localidad, con detenciones en varios puntos. Uno de ellos fue el bar Sorginak, donde se encontraba Presas. "El dueño dijo a la gente que fuera saliendo, aún así, varios agentes entraron igualmente en el bar de forma sorpresiva, y, haciendo más fuerza que la mínima imprescindible, fueron sacando toda la gente que estaba en el interior”, relata el magistrado en la sentencia.

Afán de "probar" su funcionamiento con un colectivo hostil a Bustos

El juez destaca que el uso del grupo de intervención de la Policia Municipal, que hacía las funciones de antidisturbios, se llevó a cabo por vez primera esa noche, con el afán de "probar" su funcionamiento. Se llevó a cabo, precisamente, contra un colectivo que se había mostrado pública y de manera reiterada contrario a la acción de gobierno de Bustos.

En su escrito, el juez considera que el testimonio de los agentes de policía puede haberse tergiversado por el paso de los años, por lo que considera que no se pueden tomar como pruebas sus relatos. Del mismo modo, destaca que si los agentes no hubiesen actuado, los altercados no habrían dado comienzo, por lo que responsabiliza a Bustos de la decisión que convirtió el centro de la ciudad en un espacio donde la actuación policial acaparó el espacio público de la capital vallesana, una "intervención policial inicialmente innecesaria", tal y como la define, y donde la policía podría haber actuado "de forma desproporcionada".

El juez acaba fallando con la absolución de los 11 acusados ​​y declara las costas procesales de oficio. La sentencia se puede recurrir a la Audiencia Provincial de Barcelona en un plazo de diez días a partir del 27 de febrero.

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