tercer vertedero en la ciudad

Vecinos de Rubí se manifestarán en contra de la apertura del futuro vertedero de Can Balasc

La plataforma Rubí Sense Abocadors alerta que la distancia con las viviendas "es insuficiente" y que hay una escuela muy cerca

La ciudadanía de Rubí se movilizará este viernes en contra de la apertura del vertedero de Can Balasc, una protesta convocada por la plataforma Rubí Sense Abocadors.

La ciudadanía de Rubí se movilizará este viernes en contra de la apertura del vertedero de Can Balasc, una protesta convocada por la plataforma Rubí Sense Abocadors. / twitter rubí sense abocadors

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La ciudadanía de Rubí se movilizará este viernes en contra de la apertura del vertedero de Can Balasc. La protesta, que ha convocado la plataforma Rubí Sense Abocadors, llega después de que el pasado mes de enero la Direcció General de Qualitat de l'Aire i el Canvi Climàtic de la Generalitat aprobara la autorización ambiental provisional, a la empresa responsable de la instalación. 

Los vecinos aseguran que el proyecto inicial que la compañía propuso en 1994 "ha cambiado sustancialmente" porque "el depósito de residuos procedentes de la construcción que se quería hacer se ha convertido en un vertedero de materiales no peligrosos". Alertan que las viviendas se encuentran demasiado cerca y recuerdan que también hay una escuela en esta zona.

Grandes cambios desde 1994

La plataforma Rubí Sense Abocadors sigue en pie de guerra para detener el proyecto de la empresa TMA Grupo Sánchez que quiere poner en marcha un nuevo vertedero de residuos no peligrosos en Can Balasc. Aunque el proyecto hace años que se encuentra sobre la mesa, los afectados aseguran que a lo largo del tiempo ha evolucionado y reclaman al Ayuntamiento y la Generalitat que intervengan para impedir que se convierta en una realidad.

Según la portavoz de la plataforma, Montse Rousse, la autorización ambiental provisional que ha emitido el Govern implica "cambios sustanciales" respecto a lo que la empresa planteó en 1994. "Entonces se hablaba de construir un depósito de residuos procedentes de la construcción con una capacidad de un millón de metros cúbicos, una vida de ocho años y se incluía un listado de una docena de residuos diferentes". Ahora, explica Rousse, "la capacidad se ha incrementado hasta tres millones de metros cúbicos, la duración se ha establecido en quince años y el listado de residuos se ha ampliado a 200 tipologías", lamenta.

Considera que "existe una incompatibilidad urbanística porque no hay suficiente distancia entre el vertedero y las casas". Además, explica que hay un centro educativo muy cerca, y remarca que esta actividad "generaría malos olores y repercutiría negativamente en el valor patrimonial de las viviendas".

Después de que la Direcció General de Qualitat de l'Aire i el Canvi Climàtic de la Generalitat también desestimara la mayoría de las alegaciones que el Ayuntamiento y la plataforma habían presentado, así como la necesidad de disponer de una Declaración de Impacto Medioambiental, el único requisito que queda para que el vertedero empiece a funcionar es que el Ayuntamiento dé luz verde al Plan de Actuación Específica (PAE) y la licencia urbanística.

Este trámite se encuentra parado, pendiente de un informe de la Oficina de Gestión Ambiental del Departament de Territori. "Si este informe es favorable, que lamentamos que será así, el Ayuntamiento deberá reanudar la tramitación", comenta la portavoz de la plataforma que asegura que agotarán todas las vías administrativas posibles. "No descartamos llegar al contencioso si es necesario", advierte.

Tanto el Ayuntamiento de Rubí como la empresa TMA Grupo Sánchez, han rechazado hacer declaraciones sobre esta problemática.

Tercer vertedero en Rubí

El de Can Balasc sería el tercer vertedero que se instala en la localidad vallesana. Hasta el año 2015 en Rubí funcionaba el vertedero de Can Carreras, también propiedad de TMA Grupo Sánchez. Este depósito cerró tras una demanda de los vecinos y de que la Agencia Catalana de Residuos comprobara que se había excedido el límite de su capacidad en 78.000 toneladas. "Hace años que debería haber presentado el plan de restauración y clausura", comenta Rousse que reclama a la Generalitat que intervenga para obligar a la empresa para que lo haga.

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Además, Rubí dispone de una vertedero que incluye una planta de transferencia de residuos situado en el polígono industrial de Can Canyadell. Está gestionado por una empresa diferente y está destinado a la gestión de escombros y residuos de la construcción.

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