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Turismo sobre olas

Descubre en kayak playas secretas "increíbles" de la Costa Brava inaccesibles a pie

¿No te puedes permitir un yate? Haz la versión ‘working class’ y alquila un paddle o un kayak y cuélate a las calas exclusivas de los ricachones. En estos municipios las localizarás fácilmente

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Vista de la Cala Sa Forcanera, cerca de Blanes, desde el acantilado.

Vista de la Cala Sa Forcanera, cerca de Blanes, desde el acantilado. / Marc S

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Abel Cobos

Abel Cobos

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Aquí dicen el nombre entre ‘sh’. Son calas y playas secretas escondidas entre los paisajes de la Costa Brava. De esas que llegas en yate o bajando una cuesta que, de tan empinada, puedes marcarla en Strava como escalada. Pero la recompensa vale la pena: aguas cristalinas, poco masificadas y con vistas de infarto. ¿Cómo acceder si no tienes barco? Un ‘tip’ para clases obreras: alquila un kayak y rema. Menos glamuroso, sí, pero te convalida como cardio. Valdrá la pena.

“Súper bonita”, “muy escondida”, “vistas increíbles”, dicen de la cala Futadera, al lado de Tossa. Muchísimos pros. ¿Los contras? “Para personas atléticas”, “la ruta es súper empinada, id poco cargados y tened las manos libres”, “llevad calzado bueno, es todo lima resbalosa”, advierten en WikiLoc. Vamos, una Odisea que ni Nolan. La solución está clara: alquila un kayak. En la Cala Giverola (al lado, muy accesible) puedes hacerlo. En Tossa ciudad, si quieres remar un poco más, también. Las vistas desde alta mar valen la pena.

La Cala Futadera vista desde los acantilados.

La Cala Futadera vista desde los acantilados. / Laura Pérez

Algo al sur, en Blanes, está la Sa Forcanera. Otro tesoro escondido a los senderistas que no pueden acceder desde el camino de Ronda, simplemente mirarla con dientes largos. Se puede acceder fácilmente desde el puerto de Blanes tanto con kayak como con paddle. La recompensa, de nuevo, es una calita diminuta en medio de una zona con playas masificadas.

Bañistas y kayaks en la Cala del Cau.

Bañistas y kayaks en la Cala del Cau. / Mònica Casadesús

Otro ‘hot spot’ de calas solo accesibles en yate está al norte de Palamós. En este municipio hay diversos sitios donde alquilar kayak, desde el puerto hasta la playa del Castell. 8 kilómetros de litoral típico de la Costa Brava, llenos de acantilados fotogénicos. Es a partir de la playa Castell que empieza una zona de roca que oculta decenas de calas secretas, desde la Cobertera (de difícil acceso a pie) hasta la Senià (totalmente inaccesible a pie). Dependiendo si quieres hacer más o menos deporte, sal desde el puerto de Palamós o desde el Castell.

Un kayak descansando sobre la costa rocosa del norte de Palamós.

Un kayak descansando sobre la costa rocosa del norte de Palamós. / Abel Cobos

En Llafranc puedes subir hasta Cala del Cau en barco, ya que a pie, advierten, “no llega cualquiera” y “menos en chanclas”. La ruta para llegar en kayak o paddle es más compleja que otras áreas (como alrededor de Tossa y Blanes), ya que las distancias son más amplias y la zona muy rocosa, con pocos puntos donde atracar y descansar. Aun así, si te decides por este trayecto, la Cala d'en Roqué Ermità te garantizará un descansito entre piedras y sin masificaciones.

Si ninguno de estos rincones paradisíacos te convence y quieres ir más al norte, los alrededores de L’Estartit o los escondrijos del Cap de Creus te satisfarán. Entre acantilados y caminos escarpados en la montaña encontrarás rincones íntimos que dejarán postales dignas de ‘story' de 'influencer'.

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