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Escapadas paradisiacas

Estas calas turquesas de la Costa Brava están entre las más bonitas de España

Son los baños más instagrameables. Las mejores playas de Catalunya para una escapada paradisiaca. Estas calas a hora y media de Barcelona se han colado en la lista anual de 'National Geographic'

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La Cala d'Aiguablava de Begur.

La Cala d'Aiguablava de Begur. / Archivo

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Abel Cobos

Abel Cobos

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No hace falta coger un avión para pasarte todo el día tumbado en una cala paradisíaca. Catalunya tiene playas perfectas para ello. Empezando por la Costa Brava, la Cala d'Aiguablava de Begur (Baix Empordà, Girona) que, gracias a sus aguas cristalinas y turquesas, ha sido seleccionada por Viajes National Geographic como una de las 25 playas más bonitas de España. “Tiene 100 metros longitud”, avisan. Es decir: corre a primera hora como un jubilado en Benidorm para aparcar la toalla. Te espera "un entorno de acantilados, vegetación de pinares y aguas turquesa y cristalinas", resumen.

Cala Aiguablava (Begur).

Cala Aiguablava en Begur a vista de pájaro. / Archivo

También se ha colado en este top 25 la Cala Pola, a 4 kilómetros de Tossa de Mar. Imagínate un pequeño paraíso de arena gruesa, rodeada de rocas y enmarcada en precipicios escarpados llenos de pinos. Vamos, la estampa prototípica de la Costa Brava. National Geographic no son los únicos en aplaudir esta cala. La plataforma eBooking.com la destacó hace dos años como la tercera mejor de España. Vamos, un imperdible.

Pero a las playas no solo se viene a bañar. National Geographic, en otra de sus listas, destaca dos con mucho atractivo para dar un paseo. Son la Cala sa Tuna, en Begur, y Les Casetes del Garraf, en cuyas arenas y rocas todavía se alzan joyitas ancladas en el tiempo: las antiguas casas de pescadores que poblaban todo el litoral catalán. 

Las casitas del pueblo de Garraf

Las casitas del pueblo de Garraf / ÀLEX RECOLONS / ACN

Más allá de la Costa Brava, entre Tamarit y Tarragona está el bosque de la Marquesa, una zona que esconde varias calas, como Cala Fonda y Cala de la Roca Plana (dos clásicos se cuelan siempre en las listas de mejores playas) que todavía conservan una belleza natural y salvaje que ha podido huir de la gran urbanización costera de la región. 

Una última recomendación, esta en el extremo sur de Catalunya: el delta del Ebro. Tiene muchísimas playas, y todas extremadamente recomendables. Aparecen en mil guías -incluso en prestigiosos ránkings de revistas de viaje-, y con razón. La playa del Trabucador es posiblemente la más emblemática: un pequeño trozo de tierra rodeado de mar a ambos lados que te hará sentirte atrapado en medio de la nada, a lo ‘Lost’.

Vista aérea de una zona costera del delta del Ebro.

Vista aérea de una zona costera del delta del Ebro. / CLAIRE LOUIS

La zona interior de la playa cuenta con poquísima profundidad, así que tendrás que adentrarte muchísimo para que empiece a cubrir. Un lugar muy divertido para bañarte, pero también para posturear. Un bañito aquí va acompañado de muchísimo metraje carne de ‘influencer’. ¿Cómo redondear la visita al delta? Comiéndote un buen arroz, por supuesto. 

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