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Turismo sin coche

Vacaciones a todo tren: las mejores rutas para descubrir destinos frescos de Catalunya sin conducir

Olvídate de avión. Ahora lo que se lleva es el turismo sin esperas en aeropuertos (y sin huella ambiental). Escapadas ‘eco-friendly' kilómetro cero. Aquí tienes recomendaciones para este verano.

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Tren del Ciment, en ruta.

Tren del Ciment, en ruta. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

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Abel Cobos

Abel Cobos

Barcelona
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Reinventa los viajes de vacaciones: sin conducir, sin trajín aeroportuario y sin achicharrarte bajo el sol de la playa. Incluso, en algunas rutas, podrás dejarte transportar cómodamente refrigerado y relajado. Estas escapadas con el sello de Ferrocarils y Renfe te permitirán visitar destinos fresquitos de Catalunya montado en un tren. Es un plan cada vez más de moda en Europa: en menos de 3 años, la demanda ferroviaria de media y larga distancia ha subido más del 8%, apuntaba Eurostat de la Comisión Europea.

El porqué de este fenómeno tiene muchos motivos. Primero, el hartazgo del avión: mucha huella de carbono, el cansancio de los aeropuertos y la incomodidad de los viajes ‘low-cost’. Segundo, el auge del turismo local y el aumento de las posibilidades del tren: desde Europa con el pase Interrail hasta experiencias de lujo como el Transcantábrico y el Glacier Express de los Alpes suizos. Anota: estas son las mejores formas de sumarte a esta tendencia en Catalunya.

1. Trenes históricos

Vehículos centenarios

Te sale rascarte los ojos por si son imaginaciones. Pero no, no estás soñando. Ante ti, un tren vintage parándose en la estación. ¿Próxima parada Hogwarts? No, es el Tren del Ciment, un tren histórico recuperado que va de La Pobla de Lillet al Clot del Moro (donde puedes visitar el Museu del Ciment), en homenaje a la ruta centenaria que unía la fábrica de cemento Asland (Castellar de n’Hug) con Guardiola de Berguedà.

Tren del Ciment en la parada del Museu del Ciment.

Tren del Ciment en la parada del Museu del Ciment. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

Actualmente, esta pieza de museo hace con su renovado motor 3,5 kilómetros en 20 minutos, y cruza envidiables paisajes con bosques y montañas muy fotogénicas, que te tendrán enganchado a la ventana sacando fotos. Además, cada una de sus paradas tiene muchísimo valor patrimonial, como el monasterio de Santa Maria de Lillet. El tren, con precios a 8 euros para adultos, circula solo sábados y domingos.

El tren histórico , cruzando uno de los 75 puentes que componen la ruta.

El tren histórico , cruzando uno de los 75 puentes que componen la ruta. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

¿Más trenes históricos en paisajes de postal? Entonces el Tren dels Llacs es perfecto para ti. Su recorrido es un espectacular: desde Lleida hasta la Pobla de Segur, pasa por 4 lagos, 40 túneles y 75 puentes. Todo eso, rodeado de la frondosa naturaleza del Prepirineo. La ruta además, se puede hacer de dos formas, o en un tren histórico datado de los 60, una joya todavía en funcionamiento, o un tren panorámico, que cuenta con grandes ventanas para no perderse ni un centímetro de las vistas, por si prefieres priorizar echar fotos de la naturaleza a una experiencia más histórica.

Los billetes para esta ruta a 29,90 euros (para el panorámico) y 40,50 euros (para el histórico) para adultos, y circula cada sábado. Eso sí, no a la vez. Tienes hasta el 8 de agosto (incluido) para subirte a un panorámico, y a partir del 22 de agosto, estará en circulación el histórico, hasta final de temporada, el 31 de octubre.

Tren panorámico en la ruta de los lagos.

Tren panorámico en la ruta de los lagos. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

Última recomendación: el Tren Granota, que recorre el Vallès con un modernizado Ferrocarril “serie 400”, puestos en circulación en 1944, y que recibían el nombre de “granota” por su parte frontal, que recordaba a la del anfibio. Aunque para esta tendrás que esperar, ya que se pega unas vacaciones en verano. Volverá el 6 de septiembre, y saldrá a circular la mañana de cada primer domingo de mes. Para su acceso no hace falta ningún título especial: está integrado en la red ordinaria.


2. Enotren del Bages

Ruta vinícola sobre raíles

Apúntate el nombre de Enotren, porque te abrirá las puertas del paraíso vinícola DO Pla de Bages. Forma parte del programa Turistren de FGC, que tiene el objetivo de establecer rutas de tren que faciliten el acceso a puntos de interés turístico y cultural. El Enotren, así pues, conecta las diversas regiones de la comarca consagradas al vino, desde Manresa hasta Artés.

Cremallera de Montserrat

Vista del Cremallera de Montserrat subiendo la montaña. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

El programa no solo incluye trenes, también hay ‘packs’ con excursionismo, noches de hotel y, por supuesto, catas de vino. Ojo, que no se limitan solo a los municipios del Bages. También hay una propuesta para explorar Montserrat (y sí, incluye pasaje en otro tren icónico de Catalunya, los cremallera que escalan la montaña).


3. Cremallera de Núria

Visita un valle oculto

Prohibidos los coches. Nada de humos privados. Aquí llegas o a pata por un tortuoso camino o en tren. Un paraíso ecologista. Sí, es la Vall de Núria, estación de montaña de Vall de Ribes y uno de los rincones más populares para excursiones en Catalunya, ya que son muy accesibles y, en general, requieren poca preparación técnica. Además, puedes hospedarte en el hotel (o en el refugio) y aprovechar para pasar varios días descubriendo todo el excursionismo que ofrece.

Cremallera de la Vall de Núria

Cremallera de la Vall de Núria. / Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya

La llegada en tren, a través del cremallera, tiene fama por sí sola. En Reels y TikTok se cuentan en miles los vídeos grabados desde sus ventanas, fascinados por la belleza del trayecto. Una subida montañosa que desemboca en vistas preciosas del valle y el lago tras un pequeño túnel. Cinco estrellas según los gurús del excursionismo digital.


4. La R3 de Renfe

Tren hasta el Pirineo

La R3, cuyo Rodalies conecta las estaciones de Hospitalet y Vic, sube hasta el Pirineo cuando se trata de un regional, y lo cruza hasta Francia, en La Tor de Querol. También es una de las alternativas más asequibles para los que quieran recorrer el norte catalán si abusar del coche y disfrutar de vistas del Prepirineo y el Pirineo: conecta con Puigcerdà, La Molina y Ripoll, entre otros. En estos municipios te faltan dedos (de las manos y los pies) para contar todas las rutas disponibles.

Tirolina Estiula Aventura Campdevànol

Tirolina de Estiula Aventura, en Campdevànol. / Estiula Aventura

¿Recomendación friki? En Campdevànol no solo hay naturaleza preciosa, también la segunda tirolina más larga de Catalunya, con 270 metros de largo y 40 de alto, después de la de Boí Taüll con más de 1.000 metros.

Ojo, un último consejo. Ahora la R3 está cortada parcialmente en el tramo de Barcelona, con primera parada desde la Garriga. Sí, hay conexiones desde Barcelona, pero ve con tiempo para planificar tu viaje.


5. Más allá de trenes

Planes “trenéfilos” en Barcelona

Por supuesto, si la pasión por los trenes está de moda, Barcelona no se queda atrás. En la ciudad se pueden encontrar todo tipo de planes frikis consagrados a los raíles. Por ejemplo, cerca del metro Marina está el puente del Jardin de Berlín (Pujades, 52), ‘hot spot’ para camarógrafos: por aquí se divisan los trenes que salen de la Estació de França. Desde estas barandas se han grabado vídeos admirando los Rodalies cuyos ‘likes’ se cuentan en cientos de miles. Meca de este nicho digital.

Apunta también Planet Train (Ribes, 79), Orient Express (Gran de Sant Andreu, 129 y Casa Palau (Balmes, 72), tres ‘must’ del maquetismo ferroviario, para crear tu propia línea de FGC en casa. También ten en tu radar Oishii Ramen Station (Provença, 205), que recrea un tren bala. Sí, aquí puedes tomarte un ramen, sentado en la butaca, mirando por la ventana a lo nostálgico como si estuvieras en el tren de ‘Viaje de Chihiro’.

Nuevo local donde comer a todo tren: Oishii Ramen Station.

Mesas dentro del tren bala de Oishii Ramen Station. / Instagram

¿Dónde echarse unos tragos? En Steam City Cocktail Bar (Comte d'Urgell, 134) te llegan las copas sobre un tren en miniatura que recorre las vías del tren que visten la barra del local. Y al lado, Voyager Cocktail Bar (Comte d'Urgell, 115), ambientado como el interior de un vagón de lujo donde te sentirás como en primera clase de un tren intercontinental.

Pasajeros sobre un Euromed en miniatura.

Pasajeros sobre un Euromed en miniatura. / Club Amics Ferrocarril Cornellà / CRISTINA ARAGON

Saliendo de Barcelona, con parques en cuyos trenes irás más apretado que en un Rodalies a las 8 de la mañana. Súbete a los trenes en miniatura del parque del Castell de l'Oreneta (Montevideo, 45) y del parque de Can Mercader (carretera de l'Hospitalet, 78, Cornellà de Llobregat), que cuentan con una flota a escala de trenes reales.

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