Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Domingos rompepistas

Fiestas descomunales para los más pequeños en Barcelona

Padres, madres, hijos e hijas se mueven juntos durante dos horas en una Festa Descomunal. De Bad Bunny a Rosalía

Estos dos pueblos del Maresme acogen un festival cultural en sus monumentos y rincones más fotogénicos

Haz tu propio bikini en 1 hora en Barcelona: así funciona el Bikini Lab más viral

Domingos rompepistas en la fábrica de creación La Caldera.

Domingos rompepistas en la fábrica de creación La Caldera. / Instagram

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Miqui Otero

Miqui Otero

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En el Canto VI de 'La Ilíada', Héctor estira los brazos para buscar a su hijo. El bebé llora y no acepta el abrazo. Entonces, el héroe troyano cae en la cuenta de que no se ha quitado el casco de guerrero y que es eso lo que asusta al crío. Así que deja la protección en el suelo, abraza a su hijo y lo levanta por encima de su propia cabeza para que vea un futuro brillante, mejor que el suyo.

Resulta que mi héroe clásico, en casa, no es el de la epopeya griega, sino otro Héctor, con mucho más sabor: Héctor Lavoe, el cantante, la voz de la salsa. Pero el gesto del padre tiene que ser el mismo: deshacerse de la coraza de la vergüenza, levantar a la criatura, dar vueltas como una peonza buscando su carcajada y, entonces, bailar con ella hasta el cansancio feliz.

Hay un sitio magnífico para hacerlo: la fábrica de creación La Caldera, en el barrio de Les Corts (Eugeni d’Ors, 12). Cada día del señor se celebra un Diumenge Trencapistes, donde suena música fuerte, ritmos gordos, estribillos felices con los que padres, madres, hijos e hijas se mueven durante dos horas.

Te lo estoy recomendando a ti, que cuando llega fin de año y tu plataforma de música te revela lo más escuchado no aparece tu grupo favorito, sino (pongamos) La Marina Sta Morena o Blau, blau, blau es el vestit que porto. Sí, a ti, que has aprendido a aceptar que cuando hay crío a bordo Damaris Gelabert es Aretha Franklin y El Pot Petit son los Beatles y la Fania All Star son La Clika. Nada en contra de estos y otros grupos infantiles (Catalunya es Liverpool en los sesenta o Puerto Rico ahora, en lo que a música aniñada se refiere), pero en los domingos rompepistas sonarán otras cosas.

De Bad Bunny a Rosalía

El pasado domingo, por ejemplo, pincharon Cecilia Colacrai y Joao Lima, que demostraron que en el inicio de todo estaba el ritmo. Ritmos de todo el mundo para bailar incluso sin conocer la canción. Una sala diáfana con parqué, como los suelos de madera de las fiestas de 'nothern soul', y grandes ventanales luminosos. Telas de colores por el suelo para hacer la barquita y para arrastrar las risas de los niños a ritmo. Los pinchadiscos, gozando con la escena, embutidos en monos de faena de colores. Todo aquí es lo que quieres para tu mundo actual y para su mundo futuro. Desde la euforia danzante general hasta esa pegatina con la bandera de palestina en el portátil de los DJ o ese “Estimem el futur” escrito con esparadrapo en la pared del fondo.

Dos horas (una primero de baile y otra de despiporre) en la que los nenes se fueron calentando sin necesidad de Colacao o chuches, hasta un delirio final con algunos hits radiofónicos: Bad Bunny y Rosalía y Karol G. Es decir, esos críos cantándose “que hubiera sido, si antes te hubiera conocido” (antes, a los dos años en vez de a los tres).

Esta vez, esta discoteca infantil estaba enmarcada en una fiesta anual, la Festa Descomunal, con otros actos igualmente nutritivos y apetecibles. Al acabar, fuet y patatas y olivas y vermú en la barra mientras llegaba el olor de una paella popular en la terraza. En otra sala, un taller de construcción de tipis y tiendas de campaña (no nos quedaban palos, así que nuestro grupo bordó una especie de pabellón Mies Van Der Rohe, de cartón y con penachos de colores). Y en la de más allá un concierto de Los Sara Fontan, uno de cuyos miembros (Edi Pou) encabezaba una conga felicísima y transgeneracional un par de horas antes.

Estas fiestas volverán en septiembre (en concreto, el domingo 20), pero están programadas hasta diciembre, así que ya podéis ir reservando plaza. Mientras tanto, animo a hacer lo que yo hago en casa: un club de baile cada viernes por la tarde (con bolas discotequeras de bazar oriental y disfraces superheroicos) para seguir bailando hasta que vuelva a arder La Caldera. Hasta que se celebren de nuevo estas fiestas descomunales para los más pequeños.

Suscríbete para seguir leyendo