Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

'Tours' originales

Ruta por la Barcelona masónica

Descubre los puntos calientes de la cosa masónica en la ciudad y trucos para reconocer a un masón

Así es el outlet del Maresme que esconde un mercadillo de chollazos en electrodomésticos y hogar

La ruta del vintage: tiendas imperdibles donde comprar muebles y antigüedades de los 50 a los 90

Biblioteca Arús.

Biblioteca Arús. / Albert Bertran

Miqui Otero

Miqui Otero

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Por alguna extraña razón, los mismos que no saludan a un vecino en el ascensor lanzan un generoso hola sonriente a cualquier desconocido que se cruzan durante un paseo por la montaña. Debe de ser el mismo raro motivo que nos empuja a hacer rutas turísticas guiadas en cualquier ciudad ajena, cuando jamás hemos hecho alguna en la nuestra. ¿Por qué nos apuntamos a la de 'Los Soprano' en Nueva Jersey, a la de Napoleón en París, a la de la invención de la cerveza rubia en Praga y luego no sabemos ni hacia dónde apunta el dedo del monumento a Colón ni por qué narices baila l’ou com balla? Es el momento de acabar con esa contradicción.

A mí me encanta incrustarme en rutas turísticas barcelonesas, sobre todo si son temáticas. Entre mis favoritas, la de misterios y leyendas, la del pelotazo urbanístico asociado al Fòrum de les Cultures o, muy especialmente, la de la Catalunya esclavista. A la espera de que creen la de la polémica con Copito u otra del misterio de la Baguetina Catalana, el otro día completé una que se mete directa en el Top 5: la que repasa la Barcelona masónica.

¿Será masón?, me pregunto, cuando saludo al guía que me ha tocado. Manel se expresa con la afabilidad, el rigor y la voluntad didáctica de un buen profe de instituto, mientras se echa al coleto caramelos de eucalipto contra la carraspera. Nos recibe, a mí y a otros cinco que se han apuntado (un grupo de amigos que cada cierto tiempo agendan un evento cultural), a las puertas de la magnífica Biblioteca Arús (paseo de St. Joan, 26), uno de los puntos calientes de la cosa masónica en la ciudad.

Bajo el farol triangular (otro signo masón) de su puerta, repasa la historia de ese tal Rossend Arús, un tipo humanista que decidió legar su biblioteca en el primer piso de la que fue su casa familiar. Desde fuera, vemos la réplica de esa Estatua de la Libertad, con la luminosa antorcha del conocimiento encendida y el libro cerrado de lo esotérico, que los masones quisieron ceder a Alejandría, pero que acabó con el brazo en alto en Nueva York. En realidad, toda la ruta será de exteriores, paseos y fachadas, como sucede con muchas de estas rutas, aunque eso tiene sentido cuando se habla de esta organización tan filantrópica como celosa de sus secretos. Si cada vez hay menos masones jóvenes quizá es precisamente por eso: en tiempos de alardear de todo lo que se dice y hace, cómo va a prosperar quien hace sin decir, de puertas para adentro.

La ruta, que recomiendo, nos lleva luego a la fachada de la casa de Moragas, que impulsó lo que sería La Caixa (los masones crearon montes de piedad, para que pudieran lograr crédito los pobres sin capital). Y de ahí al Arc de Triomf, el único del mundo que no celebra un aplastamiento militar, sino una invitación al conocimiento, elevado y popular: de ahí su ladrillo tan revolución industrial o su cemento Portland, promesa de futuro.

BARCELONA 26/10/2020  ON BCN  Calavera bajo el Pont del Bisbe.  En el techo del puente hay una calavera atravesada por una daga. Dicen que da mala y buena suerte.Si uno observa detenidamente el puente, en su parte inferior descubrirá una misteriosa calavera, que se dice es auténtica, atravesada por una daga. Qué hace ahí y cuál es su significado es todavía un enigma, lo que ha dado paso a las inevitables leyendas urbanasFotografia de JOAN CORTADELLAS

Calavera bajo el Pont del Bisbe. / JOAN CORTADELLAS

Pasamos por la Catedral del Mar, la Catedral de los pobres, la que levantaron bajo la luz masónica los vecinos del barrio con piedras trajinadas desde Montjuïc (en procesos que podemos repasar, como si se tratara de un tebeo, en los capiteles de las columnas) o la otra catedral, la de la nobleza. Abrimos la boca ante la calavera atravesada por una daga del Pont del Bisbe en el Gótico y acabamos en una fachada de Porta Ferrissa, vigilada por dos querubines con espátula y cinta métrica, triángulos (ojos ocultos) y compases (que miden lo que va del bien al mal) y escuadras (que simbolizan la rectitud de espíritu y conducta). ¿Esas farolas del Passeig Lluís Companys? Sí, si entornas los ojos verás que en su hierro forjado se dibujan compases y escuadras. Así con todo.

Un capitel de la basílica de Santa Maria del Mar.

Detalle de un capitel de la basílica de Santa Maria del Mar. / M.O.

Sin los masones, lo he dicho en otras ocasiones, no existirían cosas tan brillantes como La Marsellesa o Los viajes de Gulliver, la penicilina o el saxofón, el Seagram’s para la borrachera y la Coca-Cola para la resaca. El Toblerone en los aeropuertos y el Barça en nuesto corazón. Tampoco algunas de las cosas más barcelonesas que nos cuenta Manel, mientras nos habla de las pistas secretas con las que se reconocen entre ellos: triple pulsación cuando encajan manos, dejar caer palabras clave (como acacia) o tocarse el lóbulo de la oreja izquierda con la mano derecha.

En cierto punto de la ruta, no puedo evitar preguntárselo: ¿tú eres masón? Me dice que no. Al acabar, por cierto, nos regala uno de esos inventos prodigiosos en su sencillez. Es una especie de 'souvenir' de la empresa que organiza estos tours: Mediáticos en ruta. Se trata de un llavero azul eléctrico con forma de abridor de doble uso. “Por aquí abrís las botellas, y por aquí, las latas”, nos informa, orgulloso. Las llaves del conocimiento y la invitación a descorchar el secreto, interpreto. ¿Será este regalito un invento masón como tantas cosas buenas? Antes de despedirnos, veo cómo Manel, quizá en un descuido, se toquetea la oreja izquierda con el pulgar y el índice de la mano derecha.

Suscríbete para seguir leyendo