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Tartas virales

¿Cumpleaños a la vista? Pásate por el local de Sants que hace caricaturas en pasteles

Pastelería de barrio, cafetería tranquila, postres con azúcares naturales y, sobre todo, vitrinas llenas de humor. Es la receta estrella de CUB: tartas para hacer reír

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Una de los pasteles en forma de caricatura de CUB.

Una de los pasteles en forma de caricatura de CUB. / @cub_cafe_

Abel Cobos

Abel Cobos

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No se veían unas caras así de espeluznantes desde Bélmez. Es el nuevo reclamo viral de esta pequeña pastelería de Sants: caricaturas a lo Ecce Homo en formato pastel. Son tartas “anticuqui”, como las define Míriam, propietaria de CUB (Espanya Industrial, 13). “Desastre cake”, también las ha bautizado en redes (tiene un Instagram dedicado a ellas, @desastre_cakes). “Los pasteles de cumpleaños siempre han sido muy cursis, pero yo lo que quería era algo divertido”, cuenta. ¿Lo que más sorprende a la gente? “Que están muy buenos”. Quizá no entran por los ojos, pero sí por la boca.

Sus primeros pasteles datan de 2024, cuando los horneó para su fiesta de cumpleaños. Provocaron muchísimas risas y desataron una ola de pedidos entre sus amigos. Vio que tenía potencial y en 2025, hace a penas ocho meses, abrió CUB. Sin embargo, en los inicios de la pastelería se centró en pasteles con formas más estéticas y menos paródicas. No fue hasta Halloween cuando subió los primeros ‘desastre cake’ en las redes de CUB. El resultado: un éxito. Llegaron decenas de encargos de caricaturas dulces, incluiso se sumaron celebridades como la actriz Laia Costa.

Retrato pastelero de Laia Costa hecho en CUB.

Retrato pastelero de Laia Costa hecho en CUB. / @cub_cafe_

“Sí, se me lió el asunto”, confiesa Míriam con tono de estrés postraumático en la voz. “Empecé a hacer los pasteles como terapia”, recuerda. Llevaba trabajando 22 años en publicidad y lo dejó tras un ‘burn-out’ extremo. “Cuando se me hicieron virales pensé: ‘ay no’”, dice entre seria y bromeando. Cuenta una anécdota de hace unas semanas: su perra −perfecta anfitriona que da la bienvenida a todos los clientes moviendo la cola− salió en un vídeo de un ‘influencer’. Vinieron tantas personas a verla que la exilió unos días en casa sus padres para que se alejara de los focos.

Quiere que CUB sea una pastelería de ritmos tranquilos y con espíritu de barrio. Una cafetería antigentrificación. Nada de convertirse en lugar de peregrinaje tiktokero, sino un sitio donde las familias y vecinos de Sants vengan a pasar la tarde entre dulces (por ciertos, todos naturales: casi nada de azúcares, “de los pocos pasteles de fruta que tienen sabor a fruta”, promete). Ella es la única socia y fundadora, todo lo hace ella, así que son pocas manos tras la barra. Pero no hacen falta más: asume los clientes que puede, asegura.

Uno de los pasteles abstractos y creativos de CUB.

Uno de los pasteles abstractos y creativos de CUB. / @cub_cafe_

Aunque los retratos dulces han sido su creación más viral, espera que “se esté pasando el chiste” para poder hacer otras creaciones más libres. En su catálogo cuenta con todo tipo de postres: desde algunos con mucho sentido del humor −como el pastel con un monstruo de ojos y dientes llamado ‘The Substance’− hasta otros más artísticos −como un pastel rococó inspirado por el surrealismo−. Eso sí, si tienes un cumpleaños a la vista, todavía estás a tiempo de pedir una caricatura pastelera: siguen abiertos los encargos. El precio “depende mucho del sabor”, avisa, pero ronda los 8 o 10 euros por ración.

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