Entrena en la pista de baile
Así es la fiesta runner más multitudinaria de Barcelona: 900 corredores de marcha (literal) en la discoteca Sutton
Hace días que estaba ‘sold out’. “No esperábamos que viniera tanta gente”, resopla la organizadora. Tienen más de 100 personas en lista de espera. Es lo que se lleva: salir de fiesta sudando y en mallas. Ahora en zapatillas uno se viene más arriba que el precio del diésel
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Así es la noche más runner de Barcelona: 900 corredores de marcha (literal) en la discoteca Sutton / Manu Mitru

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? Nooo, es un runner seguro. Toca fin de semana de maratón. Mires donde mires en Barcelona, saldrá de la nada alguien corriendo más motivado que si le persiguiera una horda de zombis. Se ha convertido en una moda con dimensiones de plaga bíblica. A estas alturas de running, las marabuntas en mallas ya invaden hasta las discotecas. Es lo que se lleva ahora, con o sin la Marató: salir de farra sudando y en zapatillas. “Tener una vida sana –prometen- no tiene que ser aburrido”. Ahora en mallas te vienes más arriba que el precio del diésel.

Entreno en la pista de baile del Sutton. / Manu Mitru
Ayer se montó la fiesta runner más multitudinaria hasta la fecha: 900 corredores de marcha (literal) en la discoteca. Hace días que estaba ‘sold out’. “No esperábamos que viniera tanta gente”, resopla la organizadora. “La idea es irlo repitiendo –promete-. Hay mucha demanda”. Tienen más de 100 personas en lista de espera.

Nicole Douglas, la organizadora, dirige una de las oleadas de runners camino del Sutton. / Manu Mitru
Km 0: el Sutton (Tuset, 13). A las 19 h eso parecía la salida de la Marató en versión tardeo. La fiesta incluye paseíto de 5 km por la Diagonal (en oleadas de 50 corredores) y ‘workout’ con DJ en la pista de baile. Tras las sentadillas, sube la música y se arma la fiesta ‘healthy’. Dos horas de ‘recovery’ social, bailoteo en mallas, ríos de Redbulls y hasta brindis con champán (Freixenet 0,0).

Haciendo ejercicio a pie de pista de baile. / Manu Mitru
“La sociedad está cambiando”, garantiza Nicole. “Cada vez son más los jóvenes que escogen no beber alcohol, hacer deporte, que priorizan tener una vida saludable”. Nicole Douglas Aranda., 27 años. Es la fundadora de Gravity Run, el club detrás de estas fiestas de masas. Empezó siendo un grupito de amigos que salían a correr. Ahora se juntan cada semana hasta 100 runners por sesión: jueves (7 km) y domingos (10/16 km). “Tener una vida sana –insiste Nicole- no tiene que ser aburrido”. No lo dice solo ella. Es la tendencia de moda: las fiestas saludables se multiplican a la misma velocidad que las amenazas de Trump a España. Hay ‘coffe raves’ –mañaneos a base de café de especialidad- con 2.000 personas en lista de espera. En breve hasta se montarán conciertos en saunas.
Esta es la segunda sesión de running-disco que organiza Gravity. "Tengo un equipo de 13 liebres detrás que ayudan en la organización", comparte Nicole. Se estrenaron en Sutton el pasado enero con 450 corredores de fiesta. “La idea es repetir. –dicen-. No sabemos si en el mismo formato. De momento, estamos teniendo muchísima demanda: más de 1.000 personas interesadas”. La entrada es gratuita (“todo gracias a colaboradores”, recalca la organizadora). ‘Healthy Fest’, ha pensado en llamar a estas juergas saludables. Su idea, vista la acogida, es intentar formar parte de grandes festivales, tipo Primavera y Cruïlla. Fiesta + música + deporte. “Hacia ahí es donde va el futuro”, pronostica.
Fiestas 'fitness' con DJ
Sutton no es la primera discoteca en la que puedes presentarte en mallas sin que el portero te diga que hay fiesta privada. Lapso Studios monta cada año una fiesta de ‘indoor cycling’ en Bling Bling. Tal cual: se rueda en bici en la disco con música de ‘dj’, luces discotequeras, coreografías dirigidas y ‘coaches’ más motivados que Rocky subiendo escaleras.

Sesión de cycling indoor de Lapso Studios en la discoteca Bling Bling / MANU MITRU
Otra disco mítica que se ha sumado al carro ‘fitness’: sala Apolo. El próximo 29 de abril hay entreno en la pista de baile con DJ en vivo a ritmo de trance y techno. Es cosa de Juxta Club. “El primer club de fitness de música electrónica”, lo denominan sus dos ideólogas. ¿Por qué no –pensaron en su día- tener en las sesiones ‘fitness’ música de calidad seleccionada por un DJ? Y se llevaron las pesas a la discoteca. Hacen ‘fitness’ dos martes al mes en la Sala Laut, una de las mecas barcelonesas de la música electrónica. Este año han añadido sesiones de ‘running’: carreras urbanas de 5 km con mixes exclusivos de DJs internacionales. La música se lleva puesta con cascos inalámbricos.
También montan saraos corriendo los Midnight runners. Es una comunidad multitudinaria que ya se ha extendido por 18 países: de Nueva York a Sídney. Tienen más de 10.000 miembros activos por todo el mundo. Más de 2.300 en Barcelona. Cada miércoles a partir de las 20 h corretean de noche por la calle con mochilas-altavoz y subidón discotequero. Reúnen a 150-200 personas incluso en invierno. Han llegado a ser 300 en verano. Es gratis. “Lo importante –dice Nicolas Graetz, uno de los capitanes- es que la gente tiene que presentarse a dos, tres personas nuevas en cada evento”. Hay mucho juego para socializar, mucho entreno interactivo. Acabas corriendo de cháchara con ya no tan desconocidos. Se animaría a correr con ellos hasta Homer Simpson: después hay cervezas. “A lo mejor se quedan 80 personas”, calculan. Al final, “correr –garantizan- es la excusa”. Obviamente montarán ‘after-party’ este domingo tras la Marató, como casi todos los clubs de running de BCN .
Otros que se hidratan con cerveza son los Beer runners. Si ves una marea naranja, son ellos. “Somos gente con una misma afición –se definen-: el running y la cerveza”. Ya son más de 25.000 en toda España, detallan en su web. Están en más de 70 ciudades. En Barcelona llevan una década. Corren martes y jueves a las 20 h., van cambiando de ruta; asfalto y montaña, le dan a todo. Lo suyo, dicen, es el ‘social running’. Es decir: “Entreno y risas”. Y brindis, claro.
En Barcelona uno se puede topar ya hasta con hombres lobo runners: Moonrunners. Llevan trotando bajo la luna llena desde el 2015. «Sin luces -describen-. Sin frontales. Sin reloj. Sin GPS. Sin móviles. Sin música. Solo tú, tus zapatillas y tus 5 sentidos». Empezaron siendo 13. Han llegado a reunirse más de 80. Quedan la noche de luna llena de cada mes. «Caiga en lo que caiga -prometen-. Y caiga (del cielo) lo que caiga». La próxima cae en jueves: 2 de abril. Suelen quedar sobre las 22 h. Concretan la ubicación en su canal de Telegram: moonrunnersBCN.
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