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Pasa página al Tinder

Cómo ligar en una librería de Barcelona

Llega a Barcelona el primer 'speed dating' literario. Este viernes hay Book Dating, un 'First dates' con libros con el que pasar página al Tinder

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El primer Book Dating organizado por PlanetadeLibros en Madrid, el pasado día 12.

El primer Book Dating organizado por PlanetadeLibros en Madrid, el pasado día 12.

Miqui Otero

Miqui Otero

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Se suele pensar que la escena más importante de 'Cuando Harry encontró a Sally', esa película que plantea de forma brillante que los que se pelean se desean y que los polos opuestos se atraen, es la del orgasmo. Ella finge uno en el restaurante Kat’z, donde desde entonces muchos hemos peregrinado a comernos un bocata de pastrami a ver si nos sucedía lo mismo. Sin embargo, el momento que todo lo cambia es otro y sucede en una librería.

Allí, en la Shakespeare and Co (hoy, Strand), una amiga avisa a Sally que hay un tipo mirándola fijamente desde la sección de crecimiento personal. Que el fulano esté valorando comprarse algún libro de autoayuda deja claro que quiere conocer a alguien que, en fin, lo ayude. La protagonista, en cambio, ha escogido 'Misery', una novela de Stephen King sobre una tipa dispuesta a todo para que su autor favorito sea solo suyo. Los dados están echados. Harry y Sally se vuelven a encontrar y, ahí sí, por la gracia de la literatura, estrechan su relación.

De aquí deducimos dos cosas: a) El orgasmo es importante, pero antes hay que escribir el encuentro que lo precipite, b) Las librerías son una gran meca romántica para conocer a alguien a quien podrías acabar conociendo (bíblicamente), incluso amando. Eso sucederá este fin de semana de nuevo, pero con la ayuda de una celestina, a las 18.30 en la librería + Bernat de Barcelona. Planeta libros ha organizado Book Dating, una especie de 'First dates' letraherido donde veinte personas hablarán de libros para tantear si comparten algo más que una novela favorita. Si están en la misma página, vaya.

Nahir Gutiérrez, ideóloga del asunto, ve claro que, en tiempos de Tinder, los libros son el mejor atajo analógico para encontrar a alguien que quiere mirar el mundo como tú. Quedó demostrado en la fecha en Madrid, moderada por Raquel Martos. Allí, tras una breve introducción para exponer las reglas, diez tipos y diez tipas, de entre 45 y 60 años, iban rotando en citas de apenas unos minutos donde se planteaban preguntas del tipo: ¿cuál fue el primer libro que te marcó? Luego, un pequeño cóctel para acabar de lanzar flechas. En esa primera cita en la librería Gaztambide, una misma mujer se enfrentó a la biodiversidad lectora: se sentó con uno que le declaró su amor (a la Generación del 98) mientras que otro se declaró fan de los libros musicales (y, en concreto, de la biografía de Kim Gordon).

Cruce de novelas

En Barcelona, la fecha se pospuso por el temporal de viento de la semana de San Valentín y se retoma ahora, moderada por otra celestina (aunque, como Martos, una más bondadosa y divertida que el personaje original): Carmen Juan. El juego de miradas y el cruce de novelas se celebrará este viernes (27 de febrero) y requiere inscripción previa (aquí: comunicacionareabolsillo@planeta.es). Pero si no has llegado a tiempo, puedes seguir entrenando para la siguiente fecha cualquier día y en cualquier librería de la ciudad.

Lo puedes hacer, por ejemplo, fijándote en quien trate bien sus tomos. Salvo por algunas excepciones (como en 'Auto de fe', de Canetti, donde el tipo elige a su esposa porque la ve forrar un libro y luego esta lo machaca), la conexión suele prometer cosas buenas. O también saliendo a la calle con tu libro favorito bajo la axila, algo que todos hemos hecho. Quizá el hombre prehistórico alardeaba de su fuerza levantando la quijada de un bisonte, pero el Homo Lector lo ha hecho en más de una ocasión enarbolando por ahí la caja de 'En busca del tiempo perdido' traducida por Salinas o el adoquín de las entrevistas de la revista 'The Paris Review'. Siempre será mejor que intentar cruzarte con alguien que comparte tu batido hiperproteico o que adora al mismo 'streamer'.

“Leo un montón, desde que me dejaste”, cantaba Nick Lowe en 'I Read A Lot'. “Leo un montón, para encontrarte”, podría decir también. Y entonces estirar la cita pidiendo otra copa mientras discutís sobre si los libros se subrayan o se respetan, con boli o con lápiz; si los libros, en fin, se manosean, como se manosean los amantes que…

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