Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

'Fitness' clandestino

Así son las fiestas deportivas secretas de Barcelona

Son fiestas clandestinas en mallas con lista de espera. ClandestineMood, se llaman. Han salido hasta en la lista ‘Forbes’. “Nuestro objetivo –resume su eslogan- es que vivas una primera vez muchas veces". Las experiencias nunca se repiten

Vete a comer a un restaurante en Barcelona y llévate gratis los platos, las sillas y hasta la mesa

Meditación con 'glow mask' en la última fiesta secreta de ClandestineMood en Iron Studios, ayer.

Meditación con 'glow mask' en la última fiesta secreta de ClandestineMood en Iron Studios, ayer. / María José Huiza / ClandestineMood

Ana Sánchez

Ana Sánchez

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

“Acude a las 7PM a la localización secreta”. Las instrucciones te llegan por mail 24 horas antes. Las lees a toda prisa, esperando que se autodestruyan en cualquier momento a lo peli de James Bond. Pero no, ahí siguen. “Te espera una locura”, avisan. Y te dan un número de taquilla y ‘dress code’: “Deportivo negro”. Sí, estas son fiestas en las que acabas con más sudores que al escuchar hablar a Ana Obregón. ClandestineMood, se llaman. Es una clandestinidad en mallas con lista de espera. Han salido hasta en la lista ‘Forbes’. “Nuestro objetivo –resume su eslogan- es que vivas una primera vez muchas veces”. Las experiencias nunca se repiten. “Si te lo pierdes –advierten-, te lo pierdes para siempre”.

Han organizado entrenos en tiendas, restaurantes, cines, galerías de arte, hasta en una cueva de Ibiza. Son experiencias ‘wellness’ que combinan todo tipo de ‘fitness’ –de running a barre- con aromaterapia, tatuajes, peinados exprés, por qué no, ‘matcha’ con DJ, chupitos de vitamina b12. Hoy la entrada incluye mallas de lana merino y Glow Mask. Son máscaras ‘skincare’ luminosas. El Darth Vader del colágeno.

Iron Studios ofrece máscaras 'skincare' luminosas de Anelle Skin.

Iron Studios ofrece máscaras 'skincare' luminosas de Anelle Skin. / María José Huiza / ClandestineMood

Llegas a la localización secreta con cara de disimulo. Marià Cubí, 2. Metes la cabeza a lo espía de serie B. Es una nueva ‘boutique’ de pilates, de las que se multiplican ahora, con pesas de diseño y máquinas reformer. Estas son “megaformer”, puntualiza Teresa de la Fuente, una de las socias de Iron Studios junto a Sonia Medina. “Cuando hagas la clase lo verás”. Y te pone en antecedentes con un artículo sobre su antiguo estudio de Madrid. “Esta es la clase de pilates –titula- a la que tienes que apuntarte si quieres un 'six pack'”. Y ya te imaginas saliendo con la tableta de Ronaldo.

¿Por qué hacer deporte clandestino? “Nuestro objetivo –insiste Tammy - es que puedas vivir una primera vez muchísimas veces. Es algo que todo el mundo recuerda”. Tammy Iban, 35 años, es la fundadora y CEO de ClandestineMood. “Y becaria de por vida”, añade ella. Fue deportista de élite, de rítmica. Ahora entrena a ‘celebrities’ en Miami. Hace siete años que estrenó su deporte clandestino en Barcelona. Y la cosa explotó: ‘boom’. Ahora organiza fiestas también en Madrid, Ibiza, Miami, México, Milán, Nueva York. “El gimnasio de Lima y Hugh Jackman –detalla- nos contactó para hacer un evento con ellos”. Hay mucho famoseo y lista de espera. Las entradas suelen volar en pocos días. “Siempre decimos que estamos abiertos al chantaje –se ríe la CEO- y no te voy a negar que alguna que otra vez nos han enviado algo a la oficina y les hemos regalado una plaza”.

"Si vienes sola y sales sin amigas –jura Tammy-, te devolvemos el dinero". Estas son fiestas solo para mujeres. Es una tendencia que se expande a lo plaga bíblica: gimnasios, clubs sociales, cenas, tardeos, ya hasta se organizan viajes exclusivamente femeninos. “Las mujeres biológicamente, y esto no lo digo yo –justifica Tammy-, sino que lo dice la ciencia, invertimos más en la experiencia y en la conexión. El hombre es mucho más competitivo”.

“Es una forma de conocer gente y hacer deporte”, dice Carmen poco antes de entrar a sudar. “Es la vida que merecemos”, sonríen Judith y Silvia. “Tener tiempo para ti”, se encogen de hombros. “Encontrarlo”. Son médicos. “Vamos a salir renovadas”, predice Carla. Ella ya ha probado estas fiestas clandestinas, es instagrammer de ‘wellness’ (@flowinbcn). Irina –cuenta al lado- también organiza eventos (@ladybossclub_spain). Hoy se ve mucha “creadora de contenido”. Mucho móvil echando humo.

Un momento de la sesión de pilates.

Un momento de la sesión de pilates. / María José Huiza / ClandestineMood

Hoy toca doble sesión de pilates. Valentina te enseña a sudar en el megaformer. En el potro de tortura, más bien. Te hace sacar más adrenalina que Trump conquistando tierras con minerales raros. Acabas meditando con máscara luminosa y el evento se remata con cátering y matcha. "El gym no está reñido con el ñam", suele decir Tammy. “Lo que está reñido es con la mala alimentación”.

¿Qué está por venir? Tammy, la CEO, responde desde Miami sin necesidad de bola de cristal. “Al estar en Estados Unidos –dice- te sientes como en el futuro, porque todo llega antes que a Europa”. Lo próximo: “Los péptidos, la luz roja, la suplementos, la obsesión por la longevidad”.

'Fitness' en las discotecas

Ir al ‘gym’ ha pasado de ser un suplicio a una “experiencia”. Ahora se va a hacer ejercicio hasta a la discoteca. Que no se entere Froilán: te pillas un buen pedal nada más poner un pie en la pista de baile. Lapso Studios monta cada año una fiesta de ‘indoor cycling’ en Bling Bling. Tal cual: se rueda en bici en la disco con música de ‘dj’, luces discotequeras, coreografías dirigidas y ‘coaches’ más motivados que Rocky subiendo escaleras.

En la Sala Laut, una de las mecas barcelonesas de la música electrónica, se hacen sesiones ‘fitness’ dos martes al mes. Entrenan con DJ en vivo y coreografías de gimnasio a ritmo de trance y techno. “El primer club de fitness de música electrónica”, lo denominan sus dos ideólogas. Es la tendencia que viene: “Discotecas del fitness”. Las primeras discos de las que uno sale –garantizan- acordándose de todo.

Juxta Club, se llama este invento. Se pronuncia “yaxta”. Viene de “juxtaposition” (yuxtaposición en inglés). “Estamos fusionando dos mundos diferentes –explican Costanza y Giulia -: el del deporte y el de la música electrónica”. ¿Por qué no –pensaron en su día- tener en las sesiones ‘fitness’ música de calidad seleccionada por un DJ? Y se llevaron las pesas a la discoteca. “Un club es mágico –apuntan-. Hay un sonido y una calidad de luces que nunca podrás reproducir en un gimnasio”.

Esta semana han dado un paso más. Más bien zancadas. Han añadido a su ’clubbing’ fitness sesiones de ‘running’. Carreras urbanas de 5 km con mixes exclusivos de DJs internacionales. La música se lleva puesta con cascos inalámbricos, el nuevo accesorio omnipresente del ocio y el ‘wellness’. Lo mismo se usan para ver amanecer en la playa entre 400 personas que para ir de paseo-disco, escuchar una conferencia o hacer catas de vino.

Otros que montan saraos corriendo son los Midnight runners. Cada miércoles a partir de las 20 h corretean de noche por la calle con mochilas-altavoz y subidón discotequero. Reúnen a 150-200 personas incluso en invierno. Es gratis. “Lo importante –dice Nicolas Graetz, uno de los capitanes- es que la gente tiene que presentarse a dos, tres personas nuevas en cada evento”. Hay mucho juego para socializar, mucho entreno interactivo. Acabas corriendo de cháchara con ya no tan desconocidos. Y después cervezas. “A lo mejor se quedan 80 personas”, calculan. Al final, “correr –garantizan- es la excusa”.

Suscríbete para seguir leyendo