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Libros y café

La librería de las citas a ciegas en Barcelona

Se ha convertido en un punto de encuentro del salseo literario. Esta pequeña tienda de Gràcia ofrece libros sorpresa y una amplia agenda de eventos cada semana

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Judit Bertran

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Barcelona
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Las primeras impresiones son muy importantes. Pero no solo el físico es lo que nos atrae, porque, con permiso, ¿de qué sirve una cara bonita cuando el interior está vacío? Exactamente. Con los libros, la historia es algo parecida: las cubiertas son el primer estímulo que nos entra por los ojos, pero el interior siempre es lo que nos conquista (o no). Es por eso que algunas librerías de Barcelona proponen un planazo para escarbar en lo que sería la chicha (coloquialmente hablando) de los libros, evitando lo que sería un primer 'input' vacío y atinar a raíz de su interior, mediante citas a ciegas literarias. Se trata entonces de libros envueltos con una simple descripción del género, de qué va, con qué clichés podremos encontrarnos, y toda una ideaza para desmarcarse de la influencia de las redes sociales y de seguir al rebaño comprando lo mismo.

En la librería A Romance Court, un espacio muy 'cuqui' ubicado en la calle Monistrol, 1 (Gràcia), las citas a ciegas son solo el principio. Porque desde que ponemos un pie en la tienda sabemos que ese espacio está hecho por y para los lectores. Su dueña italiana, Micaela, desde bien pequeña devoraba todos los 'best-sellers' que veía, un hábito que transmitió a su hija de 16 años. Cuando llegó a Barcelona hace casi una década para trabajar como ingeniera de software, siempre se le había quedado en el tintero montar algo relacionado con una pasión que hasta el momento se había quedado solo en hobby, y al final se lanzó a la piscina para dar vida a su librería A Romance Court.

Libros sorpresa

Con tan solo entrar en la tienda, nos encontramos con una mesa llena que acapara todo el centro con 'merchandising' tematizado, los libros que van a ser protagonistas esa semana y, a su izquierda, los libros sorpresa para tener nuestra cita a ciegas. Pero esa mesa no está ahí solo para que cojas uno de ellos y te vayas tan tranquilamente a tu casa, sino que es literalmente la mesa "de la corte". "Llevaba tiempo formando parte de una comunidad lectora y estaba harta de que todo quedara en quedadas improvisadas dentro de sitios como Starbucks", me explica una ilusionada Micaela. Y qué mejor lugar que un punto de encuentro para conocer a gente lectora que intercambie tanto pensamientos como salseo literario.

Librería A Romance Court de Barcelona

Librería A Romance Court de Barcelona / Sandra Román

Porque sí. A Romance Court tiene estética muy Pinterest, pero su fuerte es la sensación de estar en un lugar donde entras sola y sales con amigas nuevas. Quizás como Micaela sigue trabajando como 'freelance' y recalca la importancia del "contacto humano" como si fuese un ingrediente que le faltaba a la vida en remoto, aquí lo ha transmitido a la perfección con un sitio donde no se viene solo a comprar sino a formar parte de él.

Y si te estás preguntando si pasan cosas, la respuesta es un sí enorme. En su amplio calendario de actividades tienen eventos con autoras y autores (algunos en persona, otros en formato llamada), firmas, encuentros y hasta planes que salen directamente del universo TikTok como visionarios de películas o talleres de manualidades y esas ideas que de pronto todo el mundo quiere probar porque internet ha decidido que ahora somos gente creativa con mucho talento.

Pero lo más constante y lo que marcaría el espíritu de la librería es el Open Court, un encuentro todos los miércoles a las 18.00 para charlar de lo que están leyendo, recomendarse libros sin obligación de "todos el mismo", se sirven bebidas, y se va formando esa red de "oye, ¿y tú que lees?". Es un anticlub de lectura que, paradójicamente, acaba siendo el club de lectura más sano. Sin embargo eso no significa que renuncien a los clubes de lectura. Al contrario. Los tienen y la mente creativa de Micaela quiere multiplicar las actividades hasta que el día no tenga más horas.

Citas con "consentimiento informado"

Volviendo a lo que nos interesa, los libros sorpresa no van a ciegas del todo: serían citas "con consentimiento informado", que es como debería funcionar todo en esta vida. En el envoltorio te ponen el género, una mini descripción, los clichés que te vas a encontrar (sí: enemigos a amantes, 'fake dating', un solo cuarto, “él se enamora primero”… lo que toque), el rating de Goodreads y el nivel de picante. Micaela insiste en ese último detalle porque también lo ve desde la perspectiva de madre: "Muchas veces no sabes lo que compras y luego vienen las sorpresas (las de verdad). Aquí hemos creado tarjetas y etiquetas que te orientan y te quitan el drama". Así que tú eliges si hoy quieres romance de chimenea y mantita o romance subido de tono.

Librería A Romance Court de Barcelona

Librería A Romance Court de Barcelona / Sandra Román

Gran parte del catálogo está en inglés, pero la idea es ir incorporando cada vez más títulos en castellano y en catalán. De hecho, entre las mil ideas que tiene Micaela en la mente, la propietaria baraja hacer actividades muy inclusivas como pequeñas introducciones al catalán a través de la poesía para conectar a la gente más "guiri" (su palabra, no la mía) con la cultura de aquí sin perder el toque romántico.

Y para rematar la imagen, sí, hay rinconcito para quedarse un rato, con chimenea artificial pero muy 'cozy' que definiría la sensación de "me siento aquí y desaparezco" literalmente. En una ciudad como Barcelona, donde siempre parece que tienes que ir con prisa, A Romance Court propone justo lo contrario. Que igual entras "solo a mirar" y sales con un libro sorpresa, una recomendación apuntada en el móvil y la sensación de que acabas de encontrar tu sitio. Pero eso, sinceramente, no lo consigue solo una cara bonita.

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