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Cocina con alma

El pequeño restaurante coreano que todavía no han descubierto los influencers

Es minúsculo y ajetreado, pero a este rincón le sobra algo que incontables restaurantes de alta gama nunca podrán comprar: alma. Cocina reconfortante a precios moderados

Abre el primer ‘brunch’ de Barcelona con tobogán y piscina de bolas

El 'bibimbap' de Ñam Ñam.

El 'bibimbap' de Ñam Ñam. / Instagram

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Òscar Broc

Òscar Broc

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Cuando tienes una edad, la pompa se convierte en un fastidio. Las lujosas bandejas de nigiris y los chuletones extramadurados se reservan para ocasiones muy puntuales, pues el horno ya no está para digestiones paquidérmicas y el espíritu se ha curtido lo suficiente para saber que en lo pequeño está lo grande.

El bar coreano Ñam Ñam (Casp, 54) es pequeño, muy pequeño: apenas cuatro mesas apelotonadas en el interior y una brevísima terraza en la esquina de Bruc con Casp. Minúsculo y ajetreado, pelín incómodo, a este rincón le sobra algo que incontables restaurantes de alta gama nunca podrán comprar: alma.

La jefa llegó hace diez años a Barcelona procedente de Seúl y hace año y medio que abrió el negocio. Su nombre en coreano significa flor, y así la conoce todo el mundo. Detrás de la barra, Flor lucha contra las estrecheces de una cocina microscópica, enfrentada en solitario a sartenes y ollas, a una zancada de los comensales que esperan al otro lado. Cuenta con dos ayudantes, pero la cocina, aunque pequeña, es suya y de nadie más.

Una bandeja de Ñam Ñam.

Una bandeja de Ñam Ñam. / O.B.

Y tiene gran mérito que, a pesar de las limitaciones logísticas, los platos combinados de Ñam Ñam hagan honor a su ingenuo nombre: cocina coreana reconfortante, de corte casero, hecha con un amor desmedido, riquísima y a precios muy moderados. Y sí, he dicho platos combinados, porque en Ñam Ñam se come plato único, pero al estilo coreano.

Comida por 12,50 €

Flor propone cuatro combos distintos. El plato principal consta de arroz y distintas carnes o kimchi (ideal para vegetarianos), y todas las opciones incluyen, como gesto de cortesía coreana, una pequeña ración de kimchi, un poco de fruta fresca y una sopa del día, perfecta para abrir fuego: a mí me tocó una de setas. Triunfa el bibimbap, la mejor puerta de entrada para los que no estén familiarizados con la cocina coreana. Lleva arroz, ternera, verduras frescas, setas, encurtidos, un huevo en la coronilla y salsa a elegir. Por 12,5 €, te has apañado la comida.

Yo, de todos modos, buscaría en otras latitudes de la minicarta. El jeyuk-deopbap (12,5 €) es el café de los muy cafeteros, un plato también muy popular en Corea en el que destaca el cerdo ibérico caramelizado con salsa gochujang: sabrosísimo, picante y muy goloso cuando lo mezclas con el arroz blanco que Flor prepara con mano maestra. Podría decir lo mismo del bulgogi-deopbap (14,5 €), con ternera caramelizada con salsa de soja, y del kimchi-deopbap (13,5 €), con un sofrito de kimchi esplendoroso y un huevo que le da brillo al arroz y a tu vida.

La gente ha respondido. La mayoría de los clientes son vecinos o barceloneses que trabajan cerca. Veo caras habituales. Ñam Ñam es la demostración de que no es necesario abrir una bodega cuqui y servir 'capipota' para reforzar el tejido social de un barrio. De hecho, encuentro más confort en la cocina picante y especiada de Flor que en muchas bandejas de ‘macarrons de la iaia’. Sí al plato combinado coreano, sí a Ñam Ñam.

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