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Antojo de cine

Dónde comer en Barcelona el plato que tiene enamorado a Robert De Niro

El astro de Hollywood perdió la cabeza por este adictivo 'carpaccio' de huevo, que ahora rescata Entrepanes Díaz

La centenaria Vermutería del Tano de Barcelona pasa a manos de dos vecinos: “Sigue todo igual”

El 'carpaccio' de huevo de Entrepanes Díaz.

El 'carpaccio' de huevo de Entrepanes Díaz.

Òscar Broc

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A estas alturas, es imposible encontrar defectos en los bocadillos de Entrepanes Díaz (Pau Claris, 189). Son 11 años dedicados a perfeccionar el invento, una veteranía que les ha llevado a la cumbre del formato y les permite centrar esfuerzos en la carta de platillos y tapas, que para esta primavera-verano incorpora novedades de peso, como las croquetas de cecina, cabrales y compota de membrillo o la excelente tatin de berenjena.

De todos modos, entre las novedades hay un 'Easter egg', nunca mejor dicho, un clásico que Kim Díaz, dueño de Entrepanes, ha rescatado de los libros de historia de otro de sus negocios más exitosos: el Bar Mut. Es el 'carpaccio' de huevo, un plato por el que perdió la cabeza Robert De Niro. El mismísimo.

Hace 15 años, De Niro estuvo en Barcelona rodando la olvidable película 'Luces Rojas'. Lo que no olvidaría nunca el astro de Hollywood sería la cocina de Bar Mut y la hospitalidad de su propietario. Poca broma, que el oscarizado casi se queda a vivir allí, pues se pasó 15 días seguidos encomendando su nutrición al restaurante de Pau Claris. Lo mejor de esta fantasía real es que De Niro y Díaz (Bob y Kim) entablaron amistad, de hecho el actor ha visitado Bar Mut en más ocasiones durante los últimos años. Y uno de los culpables de esta hermandad es el 'carpaccio' de huevo, una receta que puso blandito a Travis Bickle.

Cuenta Kim Díaz que a De Niro aquello le pareció un platazo tremendo; tanto le gustó que le hizo una fotografía y se la envió a su mujer, que estaba también en Barcelona y acabo yendo al Mut a probarlo. Por supuesto, a ella también le encantó el 'carpaccio' y le envió una foto del plato a su hermana. La cadena de fotos se desmadró y se generó una telaraña de adoradores del 'carpaccio' de huevo entre las amistades de De Niro y familia, al otro lado del charco. “Siempre que nos hemos visto después, me recuerda este plato, me pregunta por él, es su favorito del Mut”, asegura Kim Díaz.

Y volvemos a 2026. Pero salimos del Mut, cruzamos la calle y nos metemos en Entrepanes Díaz, el lugar donde ya puedes disfrutar de este plato que dejó patidifuso a Al Capone. Y siguen preparándolo a su gusto, no sea que aparezca algún día. Para el 'carpaccio' se utiliza solo la yema del huevo. Se fríe, se saca rápido de la sartén y se esparce por el plato. Se le añade un manojo de patatas paja caseras (finísimas), una lluvia de gambitas salteadas, unos cuantos piñones tostados, aceite de pimentón, sal y pimienta.

Lo pruebo y me siento como Rodrigo Mendoza empuñando una espada en la selva. Es un caramelo en tonos anaranjados que entra por la vista y no puedes parar de comer. Sabe a huevo al cuadrado, tiene el crujiente de la patata y el 'punch' de las gambas; entiendo la devoción que algo tan simple y adictivo despertó en una celebridad acostumbrada a las mejores mesas de la alta cocina mundial. Cuando llego a casa, me miro en el espejo y, mientras me limpio los restos de aceite de las comisuras de los labios, entono el obligatorio: Are you talking me?

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