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Patrimonio

Donde se unen mar, botánica y cultura

Los Jardins de Cap Roig, en Calella de Palafrugell, acogen en sus 17 hectáreas una de las mejores colecciones de plantas del Mediterráneo

Vista aèria del paratge de Cap Roig.

Vista aèria del paratge de Cap Roig. / R

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David Céspedes

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Los Jardins de Cap Roig, en Calella de Palafrugell (Baix Empordà), son uno de los espacios paisajísticos más singulares de la Costa Brava. Combinan naturaleza, arte, historia y vistas al Mediterráneo en un recinto de 17 hectáreas, con cerca de 1.000 especies botánicas y esculturas integradas en el recorrido. El conjunto fue impulsado a partir de 1927 por el matrimonio formado por Nikolai Woevodsky y Dorothy Webster. Nos encontramos a las puertas del inicio de una nueva edición de su célebre y consagrado festival de música que, cada verano, reúne a destacadas voces del panorama musical nacional e internacional.

La visita ideal en verano es dedicarle toda una mañana o parte de la tarde, evitando las horas de más calor. De forma general, el recinto abre de abril a septiembre desde las 10.00 hasta las 20.00 horas, aunque los días del Festival Cap Roig cierra a partir de las 16.00 horas, por lo que conviene revisar el calendario antes de ir. Los Jardins de Cap Roig son un lugar donde se unen el mar, la botánica, el arte y la historia. La visita permite descubrir uno de los jardines botánicos más destacados del Mediterráneo, pasear entre especies vegetales de todo el mundo, contemplar esculturas al aire libre y disfrutar de espectaculares miradores sobre la Costa Brava. El recorrido culmina en torno al castillo de Cap Roig, símbolo del recinto y uno de sus rincones más singulares. Es una experiencia perfecta para disfrutar con calma, hacer fotografías y completar la jornada con un paseo por el encanto marinero de Calella de Palafrugell.

Podemos empezar la visita a primera hora para pasear con tranquilidad entre senderos, terrazas ajardinadas y miradores sobre los acantilados. Uno de los grandes atractivos del lugar es precisamente esa mezcla entre colección botánica y paisaje costero mediterráneo. Después, nos podemos dirigir hacia el castillo de Cap Roig, que da carácter monumental al conjunto y es uno de sus puntos más emblemáticos. Más que una fortaleza medieval, forma parte del proyecto residencial y paisajístico creado en el siglo XX, y hoy actúa como pieza central del recinto.

En nuestro paseo no pueden faltar la visita al castillo, por su presencia arquitectónica y su valor histórico dentro del conjunto; los miradores al mar, que ofrecen algunas de las vistas más bonitas del litoral de Calella de Palafrugell; las colecciones botánicas mediterráneas y exóticas, con especies procedentes de distintas regiones de clima mediterráneo del mundo; y las esculturas al aire libre, integradas en el paseo y repartidas por los jardines. La Fundación La Caixa destaca la presencia de 21 esculturas de artistas nacionales e internacionales. El auditorio y los espacios culturales son especialmente relevantes en verano por el Festival Cap Roig.

Una opción muy agradable es llegar por la mañana, recorrer los jardines durante dos o tres horas, hacer una pausa para fotos en los miradores y terminar con un paseo por Calella y su frente marítimo. Así se combina la visita cultural y paisajística con el ambiente mediterráneo del pueblo. La propuesta encaja especialmente bien en verano porque Cap Roig es también uno de los escenarios culturales más conocidos de la Costa Brava.