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Patrimonio industrial

Cardona celebra cien años de historia minera

Además de las visitas al interior de la montaña de sal, el Parque Cultural permite contemplar la maquinaria antigua que utilizaba uno de los pozos maestros de la explotación de potasa

Una imagen histórica de los inicios de la actividad de la explotación potásica - Arxiu Històric de Cardona

Una imagen histórica de los inicios de la actividad de la explotación potásica - Arxiu Històric de Cardona / Arxiu Històric de Cardona

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XAVI MORALEDA

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Todo un siglo ha pasado desde que Cardona, una villa situada en el corazón de Catalunya, mantiene una estrecha relación con la potasa. Y no es por casualidad. Este año hace 100 años que se hicieron los primeros pasos para hacer posible la explotación de la sal subterránea, gracias también a los trabajos de profundización de los dos pozos maestros, denominados Alberto y María Teresa, en 1926. El inicio de la actividad supuso un antes y un después para la villa y le ha dejado un legado que todavía se mantiene vivo hoy en día. El Parque Cultural de la Montaña de Sal, ubicado en el mismo emplazamiento que la antigua explotación, es el lugar idóneo para conocerlo de primera mano.

Además de descubrir el impresionante paisaje formado por paredes de sal, con estalactitas y estalagmitas, del interior del diapiro, el Parque Cultural ofrece otros espacios expositivos que profundizan en los aspectos más técnicos de la explotación. Uno de ellos es la sala de exposición de la maquinaria antigua del pozo María Teresa, que durante los 60 años de explotación de potasa se utilizaba para extraer del interior de la mina grandes cantidades de mineral.

El espacio, que se puede visitar de forma libre, permite conocer la maquinaria de grandes dimensiones que usaba el pozo, diseñada y construida en la década de los años veinte. Además, cuenta con una exposición fotográfica en el sótano que muestra imágenes del montaje y el funcionamiento de la estructura.

Además, hay otros espacios que complementan las visitas, como por ejemplo el taller artesanal de figuras de sal o una sala donde se proyecta la pieza audiovisual musicada Alma Minera, que narra la vinculación centenaria del municipio con la extracción de sal y rinde homenaje a todos los mineros.

La explotación de la Mina Nieves, que llegó hasta los 1.308 metros de profundidad, se acabó cerrando en 1990. Aun así, Cardona y sus habitantes todavía sienten muy suyo este legado que dejó la minería de la potasa.

Justo por este motivo, el pasado fin de semana, la villa celebró una nueva edición de la Fiesta de la Sal, para poner en valor sus orígenes y dejar patente que todavía pervive hoy en día. De hecho, la conmemoración del centenario será solo la primera de varias efemérides, puesto que los hechos que la motivan se fueron desarrollando entre 1926 y 1932.