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Ruta

Besalú, mucho más que un puente

Además del paso medieval fortificado, la población esconde rincones de gran interés a lo largo del casco antiguo y el barrio judío

Besalú, mucho más que un puente

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DAVID CÉSPEDES

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Besalú reúne todo el encanto de un pueblo medieval, donde su imagen más icónica es su célebre puente sobre el río Fluvià. A caballo entre la Garrotxa y el Pla de l’Estany, la población acoge anualmente miles de visitantes atraídos por su belleza arquitectónica, por sus calles antiguas que durante siglos acogieron a una nutrida población judía o por las múltiples ferias temáticas que se celebran durante el año.

Podemos empezar nuestro recorrido por el principal punto de entrada de muchos visitantes, el Pont Vell. Se trata de un puente medieval fortificado que cruza el Fluvià con su trazado en ángulo y la torre de control, donde antiguamente incluso se cobraba peaje a mercaderes y visitantes. Es uno de los puentes de entrada al casco antiguo y uno de los mejores miradores para hacer fotos, sobre todo si se baja un momento a la ribera. Tras cruzarlo, entraremos por las callejuelas empedradas hasta llegar al corazón del pueblo, la plaza de la Llibertat, con porches, terrazas y ese ambiente de plaza mayor donde apetece parar a tomar algo antes de seguir. Muy cerca suelen concentrarse mercados y actividades cuando hay feria.

Desde este punto podemos entrar a la zona monumental románica, donde destaca el Monasterio de Sant Pere, una iglesia poderosa, de piedra dorada, que sorprende por su deambulatorio (girola), un elemento poco habitual y muy ligado a la vida de peregrinación medieval. Vale la pena entrar si está abierto, ya que se disfruta mucho la calma del interior. Seguiremos por la iglesia de Sant Vicenç, otro gran templo románico de la villa, con planta basilical y ábsides semicirculares. Vale la pena rodearla para ver volúmenes y detalles.

Uno de los puntos más interesantes de Besalú es su barrio judío. Caminando hacia la antigua judería, podemos buscar el acceso al micvé (baño ritual) y los restos de la sinagoga: el micvé de Besalú es uno de los mejor conservados y se vincula a finales del siglo XII. Si hay ocasión, podemos hacer una visita guiada para entender mejor el lugar y su historia. A la entrada de la población se ubica la oficina de turismo. Antes de terminar, podemos regresar sin prisa por las calles del centro para fijarnos en la arquitectura civil románica, como la Casa Cornellà (Casa Llaudes), uno de los ejemplos más interesantes de casa medieval catalana. A lo largo del año, Besalú celebra diferentes ferias, como la medieval, la del libro y la de la ratafía.