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INFORMACIÓN FINANCIERA

Préstamos puente, qué son y para qué se utilizan

Estos productos financieros permiten a los compradores de vivienda nueva adquirir una antes de vender la suya

Los préstamos puente permiten llevar al solicitante de un préstamo a otro de la forma más sencilla posible.

Los préstamos puente permiten llevar al solicitante de un préstamo a otro de la forma más sencilla posible.

Contenido ofrecido por Busconómico

Un puente es una infraestructura que tiene como misión que las personas puedan pasar de un punto a otro de forma más sencilla. Los préstamos puente se llaman así porque tienen esa misma misión: llevar al solicitante de un préstamo a otro de la forma más sencilla posible.

Un préstamo puente es un tipo de financiación al que solemos acudir cuando necesitamos liquidez inmediata mientras pasamos de un préstamo a largo plazo, a otro. En otras palabras, es un puente entre dos créditos de larga duración. Los especialistas en financiación del comparador Busconómico amplían la información sobre este tipo de préstamos.

Principales características de los préstamos puente

Aunque estos créditos cada vez se utilizan menos, todavía existen y siguen siendo necesarios para algunos casos específicos. A continuación, veremos cuáles son sus características más notorias. El uso más común de este tipo de préstamos es la adquisición de una nueva vivienda. Sin embargo, también es utilizado en el ámbito empresarial.

En el caso de las casas, se utiliza para poder realizar la compra de una nueva vivienda cuando todavía no se ha vendido la anterior. Debido a este hecho, este tipo de préstamos también suele ser conocido como hipoteca puente. Es habitual que sea la propia entidad en la que contratamos la nueva hipoteca la que nos ofrezca, al mismo tiempo, el préstamo que nos permita pagar todos los gastos de la compra del nuevo inmueble.

Ventajas del préstamo puente

Estos préstamos tienen diferentes ventajas. Y dado que el principal uso que se les suele dar en nuestro país es el de la adquisición de una nueva vivienda, no es de extrañar que la principal ventaja esté relacionada con esta. Los préstamos puente nos permiten, como compradores de una nueva vivienda, adquirirla antes de vender la que ya tenemos. De esta forma, podemos vender nuestra casas sin prisas, y no nos apresuramos a bajar el precio para deshacernos de ella rápidamente.

Además, en la mayoría de casos, es posible solicitar una carencia de capital. De esta manera, solo tendremos que abonar los intereses del préstamo puente y la cuota habitual del primer préstamo solicitado.

Desventajas del préstamo puente

Por otro lado, la principal desventaja que ofrecen este tipo de préstamos es el corto plazo que tienen. Aunque, en principio, un plazo de 5 años parece tiempo más que suficiente para encontrar al comprador adecuado, en el mercado actual puede no ser así. Debido a las altas fluctuaciones que se pueden encontrar en el sector inmobiliario en un corto espacio de tiempo, es posible que no encontremos al comprador adecuado para nuestra vivienda en el plazo en que transcurre el préstamo.

Si hemos solicitado carencia, es posible que tengamos que realizar la devolución total del préstamo al momento de vencimiento: el capital y los intereses. Otra de las desventajas de estos servicios de financiación es su difícil acceso. Como es un producto financiero que conlleva una gran cantidad de riesgos para la entidad, es más complicado que nos lo concedan. Es un préstamo que se concede a alguien que ya tiene una hipoteca y que busca obtener otra nueva, por lo que los requisitos son bastante altos y las garantías que nos solicitan son mayores.

Por otro lado, se encuentran las cláusulas. En algunos casos, existen penalizaciones por la cancelación anticipada de este préstamo, y esta puede ser bastante elevada. Si estamos pensando en solicitar este tipo de financiación, es importante que nos aseguremos antes de firmar de que todas las cláusulas nos convienen.

Maneras de pagar uno de estos préstamos

En el préstamo puente, hay que prestar atención a los métodos de pago disponibles. Las tres maneras más frecuentes entre las que el cliente puede elegir, según la entidad y las condiciones del propio préstamo, son las siguientes: 

► Mensualidad normal. Es decir, se solicita un préstamo y, como en cualquier otro sistema de financiación, se amortizan tanto el capital de la deuda como los intereses que produce la misma.

► Mensualidad baja. En esta modalidad de pago, mientras la vivienda no se ha vendido, se realiza un abono inferior al que se pagará posteriormente. La mayor parte de la cuota pagada en este caso se destinará a cubrir los intereses del préstamo puente.

► Mensualidad de solo intereses. Esta es la opción más popular, debido a que solo se realiza el pago de los intereses del préstamo puente. Es decir, no se llega a amortizar capital de la deuda pendiente.

Temas: Hipotecas