Ir a contenido

    Interferencias

    Cuatro mesas redondas

    Nando Cruz

    LAS REVOLUCIONES

    Primavera Pro ha acogido interesantísimas mesas redondas. La primera, sobre la influencia de la música en los movimientos sociales, contó con Buffy Sainte-Marie, Tom Robinson y Fermin Muguruza. Ella recordó la importancia de himnos como Universal soldier. Robinson emocionó al exponer cómo en los 70 el pop le permitió asumir y pregonar su homosexualidad. El líder de Kortatu habló de la fuerza inspiradora de The Clash y del poder catalizador de festivales como Rock against racism. Y Daniel Granados, del sello Producciones Doradas, incidió en cómo hoy una toma de posición política en la música pasa, también, por hacerla circular lejos de la industria musical.

    LAS MARCAS

    Muguruza denunció cómo las marcas se están adueñando de los festivales. Tendría que haber asistido a la segunda charla, donde responsables de márketing de varias empresas divulgaron estrategias con suma transparencia. Además de construir una marca (a través de un artista o evento), convertirla en una experiencia y generar interacción con el público, se habló de cómo hoy la marca quiere salir del recinto donde se celebra el evento para expandir su impacto en el resto de la ciudad. Es la city immersion.

    LOS ARTISTAS

    David Gedge, del grupo inglés The Wedding Present, explicó en su conferencia cómo ha sobrevivido 20 años en el negocio. No se queja: vende menos discos pero toca más. Sobre las redes sociales, dijo que sustituyen a antiguas herramientas como la radio. Así se entiende que el miércoles, en el Arc del Triomf, detuviese su concierto para hacer una foto del público y decir que la colgaría en Twitter.

    LOS FANS

    También ha habido una tertulia con fans de festivales. Un español dijo gastar 5.000 euros al año en festivales. Un estadounidense de 28 años que vive en Barcelona dijo que él prefería pagar un 30% más por el abono y vivir una experiencia más cómoda. Un promotor local les preguntó si iban a conciertos en salas. Y, no: son muy caros.

    0 Comentarios
    cargando