Derry Girls

Por si no lo has visto en las calles o en las emisoras de radio, los noventa han vuelto para quedarse. Además de chándales de táctel y colores fluorescentes, la televisión también empieza a poner el foco en la década. Derry Girls es un coming of age de los de toda la vida, pero con vuelta de tuerca. Ambientada en una escuela de monjas, cuenta una historia sobre los retos de la adolescencia con el conflicto de la Irlanda del Norte de los 90 como telón de fondo. El equilibrio entre las tensiones políticas de la época y el locurón hormonado adolescente es brillante, quizá debido a que todo esto parte de las experiencias vitales de su creadora, Lisa McGee.

 

Sex Education

Este artículo también podría incluir Sex Education en el título, pues probablemente esta comedia descerebrada y tórrida figura en las listas de lo mejor de 2019 para muchos. Y nos declaramos fans de esta fantasía sobre un chico inseguro hijo de una madre sexóloga (brillante como siempre una Gillian Anderson ya cómoda en el contexto televisivo) que aprovecha su experiencia en el tema del mete y saca para sacar provecho en clase. Pronto, se convertirá en el asesor y confidente oficial de su escuela y se forrará lo más grande. Más allá de una genial celebración sexual, la serie de Netflix conquista por otros elementos secundarios como una ambientación anacrónica con indudables guiños a John Hughes.

 

Arenas Movedizas

Netflix tiene tanta pasta que ha empezado a producir series en cualquier mercado imaginable, incluido algunos tan secundarios en el circuito internacional catódico como el sueco. Arenas movedizas arranca con un tiroteo en una escuela de Estocolmo y a partir de ahí no baja el listón. Manejando temas tan espinosos como el sexo adolescente y la violencia doméstica, la serie se centra en una joven de 18 años aparentemente normal que es acusada de asesinato. Pronto se iniciará un juicio que planteará más preguntas que respuestas al relacionarla con otros estudiantes, padres y hasta un profesor. ¿Es culpable u otra víctima? Mírala antes de que te lo 'espoileen'. 

 

The Society 

Planteamientos como el de El señor de las moscas ya se han visto muchas veces en la pequeña o gran pantalla y los resultados han sido desiguales. Hay auténticas obras maestras como Battle Royale, y fiascos estrepitosos como The I-land, serie recientemente estrenada en Netflix. En un punto intermedio se sitúa esta The Society que sigue a un grupo de adolescentes que deben aprender a liderar una comunidad después de que el resto de la población de su ciudad desaparezca. El suceso se volverá cada vez más inquietante, pues un bosque denso rodea la población, no hay rastro del mundo exterior, y el teléfono e internet han dejado de funcionar. Así empieza una lucha por la supervivencia de consecuencias salvajes.

 

The End of the F***ing World

¿Qué tiene de problemático una comedia adolescente protagonizada por dos chavales que se enamoran? En principio nada, pero aquí nada es lo que parece. Dándole la vuelta al clásico ‘chico conoce chica’, esta serie basada en el cómic homónimo de Chuck Forsman cuenta el romance a lo Bonnie and Clyde entre dos rebeldes nihilistas y misántropos que se embarcan en un viaje por carretera. Spoiler: el protagonista es en realidad un psicópata que quiere matar a su compañera. Hay películas más largas que su primera temporada, que acaba en un cliffhanger para los anales. Tranquilos, habrá continuación, pero no se sabe cuándo.

 

Baby

Antes de que el 18 de octubre llegue a Netflix su segunda temporada, aún estás a tiempo de ponerte al día con Baby, algo así como la respuesta italiana a Élite y la primera producción transalpina de la plataforma de streaming. Conscientes que lo teen y lo mórbido vende, los creadores se basan aquí en una historia basada en hechos reales sobre dos jóvenes romanas de familia acomodada que desafían las convenciones sociales en busca de independencia y una identidad propia. Lo que sigue es el descenso a través de una madriguera de vicio y prostitución de menos enmarcada en los bajos fondos de Roma. Una vez la veas pensarás que Élite la echan en Disney Channel.

 

Insatiable

En plena era woke, de redes sociales invadidas de guerrilleros en defensa de la justicia social y de la aceptación de todo tipo de cuerpos, especialmente femeninos, ¿quién en Netflix dio luz verde a un proyecto para una serie sobre el dilema moral de una chica entrada en carnes que no se come un colín hast que se convierte en delgada y guapa? Obviamente, hubo una oleada de indignación y se llamó al boicot vía Change, donde miles de personas solicitaron su cancelación antes siquiera de que se estrenase acusándola de fat-shaming. Habrá segunda temporada, porque no son pocos los que se han enganchado a la historia de Patty Bladell, una adolescente sufre acoso escolar pero termina convirtiéndose en joven guapa carne de concursos de belleza.

 

Misfits

¿Te acuerdas cuando aún podías darte un halo de misterio por preferir ver series en lugar de películas? ¿Tú también te bajabas el último capítulo de tu ficción favorita en páginas de dudosa legalidad? Si la respuesta a ambas preguntas es sí probablemente recuerdes que en la época dorada de los dosmiles, uno de los productos más de culto fue la británica Misfits. Eran tiempos en los que todo lo que salía de Channel 4 era oro y, aunque fue de más a menos, todos quedamos prendados de esta tropa de adolescentes inadaptados y convictos con superpoderes. Tanto si es para despertar tu vena nostálgica como para recuperar un clásico perdido, aquí tienes generosas dosis de sexo, violencia y decadencia.

 

Gossip Girl

No descubrimos Roma cuando decimos que los creadores de Élite se inspiraron en gran medida en Gossip Girl. ¡Si hasta los uniformes de los estudiantes son calcados! Lo que sí es cierto es que esta obra de culto de la cadena adolescente CW (de donde también salió la muy recomendable y candidata a entrar en esta lista The Carrie Diaries) no se pudo permitir la depravación y el contenido explícito que sí figura en una cadena de pago como Netflix. Con todo, la historia de Serena van der Woodsen y Blair Waldorf, dos amigas del Upper East Side neoyorquino a las que el dinero les sale por las orejas cautivó en este relato coming-of-age. Y la voz narradora omnisciente, Kristen Bell, ya es pura cultura pop.

Skins

Hablando de clásicos, no podríamos terminar la lista sin mencionar a Skins, donde no faltan las drogas y el sexo. Fue uno de los éxitos más rotundos de Channel 4, que se tradujo en siete temporadas y hasta 61 capítulos en torno a un grupo de amigos de entre 16 y 18 de Bristol. En la tropa hay, atención, un atractivo y popular chico, su novia, un chico musulmán drogadicto, un gay, una chica con un problema alimentario, un chico que está desesperado por perder su virginidad, una chica inteligente y privilegiada con problemas familiares, un aspirante a músico y un chico juerguista enamorado de su profesora.