Que la barba es ahora mismo el 'accesorio' estético masculino por excelencia resulta tan evidente que ya ni se discute. La barba ha vuelto, si es que alguna vez se fue. Y se le atribuyen cualidades casi mágicas para expresar el estilo, la visión del mundo e incluso los estados de ánimo de los hombres que la lucen.

A pesar de que en determinados entornos ya se ven más hombres con barba que sin ella (puede que tú vivas en un entorno de esos, mira a tu alrededor), según datos de Treatwell , la app para reservar citas de belleza online, los tratamientos de barbería solo suponen un 10% de las reservas masculinas, muy por detrás del corte de pelo (65%) o de la depilación (27%). Y es que mucho barbudo, neófito o veterano, sigue optando por hacer la guerra por su cuenta, y no siempre con resultados óptimos.

“Acudir al barbero es imprescindible para lucir una barba cuidada. Lo ideal sería ir cada 15 días para tener un buen mantenimiento”, explica Quique Carballo, propietario del salón The Hair Men’s Club que indica que “un buen arreglo de barba empieza siempre con una conversación entre el barbero y el cliente”. Carballo recomienda realizar primero un buen estudio de visagismo y, solo cuando el diseño esté claro, pasar al afeitado. Los profesionales son clave en el resultado final, ya que nos pueden aconsejar sobre el tipo de barba más adecuada a nuestras facciones y conocen las técnicas para darle forma y que no parezca descuidada, cosa que no siempre es fácil en barbas onduladas o con un crecimiento irregular.

 

Cuidado continuo

En casa los expertos recomiendan lavar la barba dos veces al día ya que está muy expuesta por restos de comida, saliva, sudor o humo de tabaco en caso de los fumadores… Hazte con productos específicos para barba, no utilices en esa zona el champú del pelo o los tratamientos para la piel. El vello de la barba es distinto que el cabello y responde mejor con productos especialmente formulados para sus características. No olvides, tras el lavado, secarla bien para que la piel de debajo no quede húmeda y se irrite.

En caso de barbas muy pobladas, algunos expertos recomiendan, incluso, usar el secador. Una vez lista, conviene aplicar un producto hidratante, ya sea loción, bálsamo o aceite, para eliminar picores y evitar descamaciones. Además, estos productos facilitan el peinado posterior, un paso que es importante no saltarse. De hecho, hay peines y cepillos específicos para barba, hazte con el más adecuado para la longitud y características de tu barba. Un poco de cera como toque final, le otorgará un aspecto más cuidado y saludable.

Si por razones genéticas no puedes lucir la barba poblada que te gustaría, gracias a los avances de la cirugía capilar, puedes optar a un injerto de barba, un tratamiento en alza porque, según la doctora María del Naranjo, directora médica de Man Medical Institute, el vello facial puede decir mucho de un hombre: estatus social, grado de 'masculinidad', personalidad…

Se puede optar por un simple retoque para rellenar aquellas zonas menos pobladas (una única sesión desde 985 €), pero si se quiere dotar a toda la barba de más densidad se precisa un “relleno de barba” con la técnica micro FUE 3D dual (desde 1.985 €). Si lo que se desea es una barba superpoblada, se necesitan extraer (para luego implantar) más folículos y es necesario contar con una buena zona donante (desde 3.950 €).