Con el calor de agosto, lo que más apetece es tomarse una cerveza a la sombra, un gazpacho bien fresquito o dar un paseo mientras comemos un helado. Pues bien, ahora se pueden probar todos a la vez. El último hito en gastronomía es la mezcla de ingredientes imposibles, y los chefs se esmeran cada vez más por crear propuestas innovadoras que sorprendan al público. Te traemos tres sorpresas de este verano que, además de rompedoras, son muy refrescantes. 

 

1 Helados de cerveza

Oriol Miralles

Si hay dos clásicos del verano, tienen que ser los helados y las cañas en alguna terraza para refrescarse. Los de Moritz lo tienen claro, y por eso han buscado la forma de fusionar ambos clásicos veraniegos. Con la ayuda de Jordi Vilà, chef de Alkimia y director gastronómico de la Fàbrica Moritz, han diseñado cuatro helados artesanos elaborados con cervezas diferentes. Esta nueva línea de helados forma parte de una campaña comercial que decidieron llevar a cabo tras el éxito de sus helados de cerveza, que ya llevaban un tiempo en venta. Entre las cuatro variedades, hay para todos los gustos.

 

Moritz BaPa

La Moritz BaPa (Barcelona Pale Ale) es la nueva cerveza del Moritz Beer Lab, fruto de una encuesta que realizaron por las calles de Barcelona para saber cómo sería la cerveza ideal de la  gente, por eso los de Moritz dicen que es una cerveza “ideada por y para los barceloneses”. El resultado, una cerveza aromática elaborada con cerveza de alta fermentación, mezcla de malta de cebada, de trigo, copos de avena y cinco lúpulos distintos. Tiene además un perfil muy afrutado, por eso el helado de Moritz BaPa es el más fresco y con aromas frutales. 

 

Helado de Clara

Se llama así porque es como comerse una clara con limón a cucharadas. Esta receta mezcla helado de sorbete de limón con la cerveza Moritz 7, llamada así por el número del tanque donde surgió por primera vez. Una “100% malta con fuerza y carácter” que, hecha helado, se convierte en una de las opciones más refrescantes para el verano. 

 

Moritz Negra

Como su nombre indica, este helado está elaborado con la cerveza negra de Moritz, una cerveza sin filtrar con espuma densa y aromas ahumados a café, cacao y regaliz. En la fábrica explican que el color negro intenso de la cerveza se obtiene por sus maltas y cebadas torrefactas, con ligeros toques a fruta amarilla madura. El helado Moritz Negra es la opción para los amantes de la cerveza oscura. Con esencia de regaliz y caña de azúcar, es “suave y elegante”

 

Moritz Epidor

La Epidor es su cerveza más radical, o así la definen ellos por su intensidad, color y cuerpo compacto. Es una cerveza triple malta con fermentación de larga duración, caracterizada por su sabor a malta caramelo y toques afrutados. El helado de Moritz Epidor tiene notas herbáceas y la amargura propia del lúpulo. 

Además, la misma malta caramel con la que está elaborada la Epidor se puede añadir, en su versión garrapiñada, como topping en cualquiera de los helados, incrementando su sabor a cerveza. El chef asegura que, a través de los helados, se pueden distinguir todos los matices de la cerveza, y que la clave es buscar el equilibrio en las proporciones de ingredientes. La pasión de Jordi Vilà por la cerveza es evidente en estas recetas, y en todas las demás que ha elaborado en colaboración con Moritz, que ya son alrededor de 70. Desde tartas, ternera o salmón, a los helados que ya se pueden probar en la Moritz Store de la Fàbrica Moritz Barcelona (Ronda Sant Antoni, 39).

 

2 Ramen de gazpacho

¿Que pasaría si mezcláramos uno de los platos más tradicionales de nuestro país con un clásico japonés? La respuesta está en Kanada-Ya, un restaurante japonés especializado en ramen que ha creado una versión del plato nipón con gazpacho. Si bien es cierto que el ramen se suele tomar caliente, esta sería su versión veraniega y refrescante, pues se toma bien fresquito. Este ramen lleva una base de gazpacho tradicional (bastante denso), tomatitos cherry que aportan frescor y textura, fideos gordos y al dente, y una salsa de ramen con receta secreta, pero que sabemos que incluye soja y algo de ajo. Tienen también una versión picante para los más atrevidos. 

Lo cierto es que la comida japonesa parece estar cada vez más de moda, entre el sushi, el poke y, ahora, el ramen. Por eso los de Kanada-Ya Barcelona llevan tiempo experimentando con la fusión hispano-nipona, mezclando platos tradicionales de ambos países que dan lugar a recetas tan curiosas como la crema catalana con té japonés o las croquetas de chasu (cerdo marinado). En lo que al ramen respecta, también hay cada vez más variedades, como el de trufa, que ya triunfa en el restaurante. La versión más original y veraniega de este plato, que se come con cuchara y palillos, de momento solo se sirve en el restaurante de Barcelona (Carrer de València, 240), pero parece que está siendo bien recibida por el público y los responsables de la cadena (que tiene varios restaurantes en Londres) ya le han dado el visto bueno. 

 

3 Cerveza de gazpacho

Hemos hablado de gazpacho, hemos hablado de cerveza… ¿por qué no unir los dos? En La Fábrica de Cruzcampo en Málaga se puede probar, hasta el final de verano, la Cruzcampacho, una cerveza “que combina frescor con el sabor de uno de los platos estrella de la temporada”. La receta es fruto de una campaña para redes sociales en la que cerveceros de la marca se enfrentaban para encontrar a la cerveza más veraniega. Finalmente, el público escogió la Fruity Ale con Melocotón, pero la de gazpacho ha levantado pasiones. De color rojizo y con notas de tomate, pimiento y pepino, es la bebida perfecta para tomar con un pincho de tortilla de patata o una tabla de quesos. Beberse una Cruzcampo de Gazpacho en Málaga tiene que ser, sin duda, la forma definitiva de saborear Andalucía.