Las que cambian de color

Estas ginebras tienen originalmente un color azul bastante intenso que, al añadir la tónica y los combinados, cambia de color al violeta como por arte de magia. Cada una consigue este efecto de diferente manera, pero todas prometen que lo hacen con ingredientes 100% naturales. En el caso de Bluwer Gin, se trata de una infusión de butterfly pea, una flor de Tailandia que añaden después de destilar los botánicos. Esta ginebra se elabora en la región portuguesa de Alentejo.

Otros prefieren la flor de clitoria ternatea, como la Gin Sharish Blue Magic, elaborada en la misma región portuguesa, o la Nut Clitoria, producida en colaboración con el maitre Albert Rovira. Los maestros vermuteros de Turmeon se lanzaron también a esta aventura de la ginebra añadiendo flor de guisante para que cambiara de color. Además, lleva lirio y flor de violeta y de cerezo. Por último, La Fuga Daemonium Chrisalis está elaborada con la flor que le da nombre, y se destila cinco veces en un alambique de cobre en el Real Valle de Cabuérniga, en Cantabria. La combinación más adecuada para cualquiera de estas ginebras suele ser tónica, cáscara de naranja y limón.

 

Ginebras con oro

Hay algunas marcas que se toman eso de elaborar ginebras premium muy en serio, por lo que llegan al extremo de convertirlas en pequeñas piezas de oro alimenticio, lo que crea reflejos y aporta un look sofisticado a la botella. Las Premium Gold de Conde Lumar están elaboradas con una selección de 15 botánicos para poder apreciar los aromas y sabores propios de cada uno de ellos, y no tanto los del alcohol. El embotellado lo realizan a mano, así como la adición del oro de 23 quilates. Elaboran un número limitado de botellas y venden la versión Violet, con moras y frutos negros, la Pink, con fresas y frutos rojos; y la azul, más tradicional y cítrica.  

Un quilate más añade la Aurum 12/11, que nació fruto de un descuido, cuando introdujeron ginebra en lugar de coñac en una barrica de roble americano. Cada año sacan una producción limitada de 100 barriles para cuidar cada detalle, y destinan el 5% de los beneficios causas sociales porque, como ellos dicen, “cada gota cuenta, es oro”.

 

Ginebras de fruta

De níspero. Son ya muy conocidas las ginebras rosadas de fresas o frutos, con sabores veraniegos para los meses en los que estamos. Pero hay algunas marcas que venden ginebras con frutas que nadie se podría imaginar en una bebida de este tipo, como el níspero. Es el caso de Enolicor, que destila la bebida con esta fruta y enebro, de manera que el sabor suavemente. Según dicen sus responsables, el resultado es muy digestivo y combina bien con tónica o naranja y con cardamomo.

De manzana. Como buenos asturianos, los de la fábrica del Molín del Nora se inspiraron en la sidra para diseñar su ginebra de manzana, de sabor algo especiado. Como ellos, Master’s infusiona su ginebra Green Apple con manzana verde, que la pinta suavemente de este color y endulza su sabor. Por último, la XQ Apple, de XQ Spirits Creation, se decanta por la variedad Granny Smith, junto con la que se macera la ginebra durante 72 horas.

De melón. La ginebra Premium Melón V Colinas, de las destilerías Roniwesk, está elaborada a través de una triple destilación y de la maceración de melones de la comarca de Cartagena. Al tener también naranja dulce, se percibe un sabor cítrico que además tiene un cierto toque de violeta. Las bodegas Osborne elaboran, a partir de enebro y melón dulce, la ginebra Ampersand Melón Dulce. De sabor dulce, se recomienda combinarla con refrescos de limón, zumo de manzana o Ginger Ale. También andaluza es Ibera, una ginebra premium de melón a través de cinco destilaciones de cereales, enebro, algún cítrico y, por supuesto, melón. Es también de sabor suave y muy fresca, combinando con maridajes cítricos y hierbabuena.

Algunas como la 1836 Belgian Organic Gin de Radermacher están elabroradas con la combinación de muchas frutas. Esta en concreto se consigue a partir de la infusión de hsta once frutas y vegetales. Al ser de cultivo ecológico todos ellos, la ginebra está certificada como orgánica. Dado que se trata de un licor con un sabor y un aroma muy potentes, no es necesaria mezclarla con nada para beberla. 

 

Otros ingredientes poco comunes

Trufa negra. Yalma elabora una “inusual y delicada ginebra” con trufas negras melanosporum y alcohol de trigo. Otro detalle interesante es que está destilada a partir de agua procedente del deshielo de Sierra Nevada.

Regaliz. Enolicor ha creado una Regaliz Gin, obtenida tras macerar la ginebra en puro regaliz negro. Según dicen, el resultado es digestivo y se puede degustar con tónica o cola. Esta destilería ha sido ya mencionada con su ginebra de níspero, y es que parece que lo de crear bebidas poco comunes es muy suyo, porque también venden una Mojito Gin y una Piña Colada Gin, elaboradas a partir de estos conocidos cócteles.

Cacao. 1528 Drinks explica que se inspiró en los viajes de Hernán Cortés para crear su Cocoa Gin, destilada cinco veces al baño maría. Se asan los granos de cacao a la parrilla sobre fuego de leña y se combinan con enebro, cilantro, semillas de angélica y cáscara de naranja y lima. Según sus creadores, combina a la perfección con piezas de fresa.