Sonriente y de carácter cercano, Cecilia se define como una cantante versátil y una madre normal, que huye de excentricidades y detesta los egos de su profesión. Aunque no le guste tirarse flores, reconoce que el tema My Life Is Going On ha supuesto un antes y un después en su carrera. La canción ha sido disco de oro en Italia y Francia, y ha encabezado las listas en países como Brasil, Alemania o Turquía. La compuso con su querido Manel Santisteban, quien se fijó en su talento hace 10 años, cuando ella actuaba en el Café Central de Madrid. Ese es el recuerdo que guarda con más cariño de su carrera, porque “allí fue donde empezó todo”, y desde entonces han colaborado en muchos proyectos.

A la hora de componerla ¿tuvieron libertad plena?

En principio, sí. Manel ya tenía ideas de melodías y de producción, y de ahí seguimos componiendo. Sí que fue totalmente libre aunque, claro, nos basamos en la historia de la serie, en los personajes, y viendo de qué iba a ir La casa de papel. Es una canción compuesta expresamente para la serie.

Aun así, ¿tiene algo de personal?

Siempre hay algo de personal, en cada canción mía hay algo de mí.

Valero Rioja

Se han hecho muchas remezclas de la canción, ¿qué opina de estos ‘remixes’?

Como su nombre indica, son la visión de una persona que coge la canción, la remonta y la hace a su manera. Hay algunas que me gustan más que otras pero, por ejemplo, el remix de Gavin Moss, que ha sido disco de oro en Francia, le da muchísima frescura al tema, lo hace más bailable… Cada versión tiene su punto.

Además de este tema en La casa de papel, Cecilia Krull ha puesto la nota musical en otras producciones como Vis a Vis, Tres Metros Sobre el Cielo, Fuga de Cerebros o El Accidente, aunque ahora ha decidido centrarse más en su proyecto personal.

Habiendo hecho tantas canciones para series y películas, ¿nunca se ha planteado actuar en alguna?

En Vis a Vis hice un cameo y la verdad es que me divertí muchísimo. Siempre te entra el gusanillo, de hecho me empecé a formar un poco como actriz porque, oye, nunca está de más tener herramientas extra en la vida. Empecé a recibir clases de interpretación, y alguna vez sí que me lo he planteado. Incluso el otro día, rodando un videoclip en Barcelona, con el que me puse en manos de un realizador que me hacía hacer un montón de acting, me di cuenta de que me apetecía, yo estaba feliz.

¿Cómo es grabar un videoclip?

Depende, como todo en la vida. Es como si te dijera cómo es ir a cenar a un restaurante, pues depende del restaurante, la compañía con la que vayas, el día que tengas, la persona que te encuentres al otro lado… Te puedo decir que la peor experiencia que he tenido en mi carrera ha sido rodando un videoclip, y también te puedo decir que he tenido experiencias maravillosas… no sabría decirte.

 

Cecilia ha actuado en distintos festivales internacionales, y se ha ido de gira por países como Suecia, Argelia o Alemania. De hecho, acaba de volver de Turquía, donde recuerda una de las anécdotas más divertidas de su gira: “Después del concierto me hice fotos con la gente, y firmé autógrafos. Entonces salió una espontánea, una señora muy mayor a bailarme una canción. Me quiso bailar y cantar, y fue muy divertido”. Confiesa que le encantaría actuar en todo el mundo, empezando por Estados Unidos y Japón, y que intenta llevar las actuaciones con mucha naturalidad, “no tengo ningún ritual antes de salir al escenario, intento pasármelo bien, charlar con los músicos tranquilamente antes de salir…” Suele trabajar siempre con la misma formación, por eso les considera su familia.

Porque durante la gira están siempre todos juntos...

Normalmente sí, yo no soy la típica artista que vaya por mi cuenta y ellos por la suya. Vamos todos juntos, y ya te puedes imaginar, escuchando música, compartiendo ideas, hablando de la vida, durmiendo… Se hace familia. Pero sobre todo me quedo con las risas, las risas de las giras son maravillosas.

Valero Rioja

Habiendo actuado tantas veces y en tantos sitios, ¿sigue sintiendo nervios cuando sale al escenario?

Más que nervios, siempre hay un punto de responsabilidad y adrenalina. Pero no es como cuando era joven, de pensar que me iban a salir gallos, a temblar la voz… Yo creo que cuando más nervios pasaba era en los conciertos en los que subía con mi padre, o conciertos de jazz en festivales, que eran cosas más serias e imponían. Nervios así ya no tengo, pero responsabilidad, subidón, adrenalina… Todo eso sí se siente, claro.

 

De hecho, repite que se divierte mucho en los directos, que ya tiene muchas ganas de empezar la gira del nuevo disco, y que disfruta como nadie de los conciertos, pero le gusta el proceso completo, desde componer hasta grabar. “Me encanta el estudio de grabación porque también lo he hecho mucho desde pequeña. Yo empecé con Disney, salía del colegio y me iba al estudio de grabación.” Y es que la carrera de Cecilia se remonta a cuando ella tenía solo 7 años, cuando la cogieron en un casting para ser cantante y actriz de doblaje en Disney.

 

¿Qué le diría a esa Cecilia de siete años que está yendo a hacer el casting?

Estudia (ríe), lo que le digo a mi hijo ahora, que tiene diez. No sé, le podría decir esas cosas que nos enseñan en el colegio, o las que he aprendido siendo más mayor. Pero al final creo que el camino en la vida es lo que te va sucediendo y lo que vas aprendiendo. Por mucho que te digan algo en un momento de tu vida, hasta que tú no lo ves por ti mismo no lo aprendes. Entonces bueno, darle mucho ánimo y que se quiera mucho a sí misma.

En alguna ocasión dijo que sus compañeros de clase, lejos de mostrar admiración, la consideraban la  “rara que sale en televisión”… ¿En algún momento le desanimó esta actitud?

No, que va, me daba igual. Pero sí que es verdad que hay gente que se cree que eso era como ser la guay del cole, cantar, ser artista, salir en la tele… Y muchas veces no era así, era ser motivo de risas. Hombre, a veces daba un poquito más de vergüenza, pero en realidad me daba igual.

Y si no hubiera ido a ese casting, ¿se hubiera dedicado a la música igualmente?

Pues me da la sensación de que sí. Mis padres dicen que con 7 años ya empecé a profesionalizarme de una manera súper inconsciente y natural, como un niño que aprende un idioma, que no se está dando cuenta de que lo está aprendiendo y lo absorbe directamente. Lo de Disney me ayudó muchísimo, pero antes de eso yo ya cantaba, así que yo creo que, de una manera o de otra, hubiera salido por mí, era una manera de expresarme que me nacía naturalmente.

Hace un momento nos hablaba de su hijo, ¿él es consciente de todo el éxito que está usted teniendo últimamente?

Yo creo que sí es consciente, sí. Además, a veces me dice que fanfarronea un poco en el cole, que presume de madre diciendo que soy número uno en algún país. Le hace ilusión y se siente orgulloso. Pero vamos, yo soy una madre normal y corriente, de ir al colegio y recogerle. O sea, que no hay un mundo extravagante detrás de mí.

Siendo sus padres y usted músicos, ¿va él encaminado también en este mundo?

Pues le gusta mucho el rapear, el hip hop… Bueno, tiene 10 años, ya se verá.

Usted también tuvo una época más rebelde en la que se acercó al hip hop, ¿cómo fue, por ejemplo, grabar con el Chojin?

Pues bien, muy divertido. Yo vengo de una cuna donde lo que he mamado ha sido el jazz, pero luego he ido a un colegio francés, por lo que el hip hop también estaba muy presente. Los primeros conciertos que hice eran de la mano de mi padre, que es pianista, y la época de adolescencia no es que fuera… bueno, sí, fue rebelde. Empecé a verme con muchos artistas de hip hop, yo aportaba a las canciones ese punto más jazzy. Grabar con el Chojin fue muy divertido, sobre todo porque luego hacíamos directos. Me lo pasaba muy bien, la verdad, son buenos recuerdos.

¿Sus referentes a nivel artístico?

Son tantos… Porque a mi me gusta mucho la música en general: la música clásica, con Johannes Brahms, la contemporánea, el jazz, el hip hop con Robert Glasper… Yo que sé, Keith Jarrett como pianista, Jaco Pastorius… Pero también me fascinan Sia, Beyoncé o Billie Eilish. Escucho un poco de todo, hay muchísimas influencias, y mucha gente que, a pesar de no tener el mismo estilo, y ser muy diferentes entre sí, me pueden inspirar y me gustan un montón…

Valero Rioja

¿Se vería entonces cantando cualquier género?

Cualquiera no, hay ciertos géneros a los que respeto muchísimo. El flamenco, por ejemplo. Puedo cantarlo, pero no va a dejar de ser una imitación. Me gusta poder jugar con mi voz, ser versátil y meterme en diferentes registros, estilos y tonalidades, pero hay ciertas cosas que si yo veo que no se me dan bien o que no las siento, no las voy a forzar.

 

De momento en su próximo disco, que saldrá el año que viene, habrá canciones de todo tipo: emocionales, alegres, bailables… Incluso alguna en español. Y todo con un hilo conductor, su voz. Cuando le preguntamos por las colaboraciones, promete alguna en el disco y dice que le encantaría cantar con Rosalía. El anticipo que hemos podido ver hasta ahora es Hard, su último single.

 

Los expertos ya definen Hard como "elegante y potente", ¿cómo lo definiría usted?

Ay, que difícil, a mí no me gusta hablar de mí misma. No sé, que lo definan los demás. Espero que le guste mucho a la gente, solo decir que está hecho desde el corazón.

El single salió hace cuatro días, ¿cuál es el recibimiento que está teniendo de momento?

El feedback que más recibo es en redes sociales, que al fin y al cabo es lo que te pone en contacto directo con el público y con la gente que te sigue, y está siendo muy positivo. Lo que más me están diciendo es que lo tienen en bucle, y es súper buena noticia, porque al fin y al cabo uno pone en bucle lo que le gusta mucho, ¿no?

¿Cuál es su mayor inspiración ahora mismo?

La inspiración es la vida en sí misma, las experiencias del día a día, las cosas que te suceden, tanto a ti como a la gente que está a tu alrededor.

Muchas de sus canciones están basadas en el amor…

A ver, si te pones a escuchar música, es verdad, no sé por qué será, que al final todas las canciones hablan de amor o de desamor… sí, pero es lo que nos pasa en la vida.

Pero no todo el amor es necesariamente romántico, ¿a su hijo le ha compuesto alguna canción?

A mi hijo le canto mucha un standard de jazz que se llama ‘Easy living’, que habla de lo fácil que es vivir cuando uno está enamorado. Es otra forma de amor, pero yo vivo enamorada desde que nació mi hijo.

 

Si tuviera que elegir una canción, se quedaría con alguna de Jaco Pastorius, Portrait of Tracy, por ejemplo. Pero aunque Pastorius fue conocido como bajista, ella elegiría el piano, que ya sabe tocar un poco y le ha acompañado toda la vida, con el piano de su padre en casa. Sin embargo, hay algo que tanto Jaco Pastorius como Cecilia Krull tienen en común: el jazz.

 

Ahora mismo el jazz no es el género más popular entre los jóvenes, ¿cómo se podría hacer para que llegue a más gente?

Pues mira, me parece que haciendo esta entrevista, por ejemplo, ya estoy haciendo que una persona que igual me escucha por La casa de papel, se empiece a informar acerca de quién es Cecilia Krull. Porque así es como ha pasado, que hay mucha gente que se ha interesado por la canción y ha acabado descubriendo videos míos cantando jazz y ha podido escuchar un poco este género.

¿Qué proceso sigue a la hora de componer?

Se puede componer de tantas maneras, a través de la improvisación, de la inspiración pura y dura… Todas son buenas, no hay una fórmula. Yo puedo componer hasta por la calle o estando en el súper, me puedes ver por ahí grabado notas de voz con una idea. También compongo al piano, o incluso a través de un sueño, me ha pasado de soñar con una melodía, despertarme y apuntarla rápido para que no se vaya. Hay momentos en los que no te sale nada y otros en los que no lo esperas y te viene la composición a ti.

A pesar de haber tenido también éxito en España, donde ha arrasado ha sido en otros países. ¿Se le queda la espinita de ganar un disco de oro en España?

No, porque con lo que me ha pasado, si tuviera alguna espinita sería boba. Quiero decir, con lo que me está pasando, lo único que puedo hacer es despertarme todas las mañanas y dar las gracias. ¿Si me gustaría que en España también pegase como en otros países? Hombre, sí, porque es donde vivo, pero a la vez también digo ‘bueno, si es así es por algo y ya está’. Solo puedo dar mil gracias y seguir trabajando.