Netflix invade Asia. ¿O es Asia la que invade Netflix? Sea como sea, a finales de 2018 la plataforma de streaming anunció a bombo y platillo su intención de estrenar durante el año 2019 un centenar títulos, tanto novedades como reposiciones, procedentes de ocho países asiáticos: un buen puñado de películas y series que supondrían un soplo de aire fresco para sus suscriptores.

Estamos en junio y podemos dar fe de que Netflix ha cumplido su promesa, engrosando su catálogo con sabrosas delicias orientales, de todos los géneros y estilos, pero siempre con ese salvaje exotismo que caracteriza a todo lo asiático. Según Ted Sarandos, director de contenidos de Netflix, la idea es «coger historias de Japón, Tailandia, Taiwán, India, Corea del Sur y otros lugares de Asia y conectarlas con el público de todo el mundo».

Pero, ojo, que no es oro todo lo que reluce en el catálogo asiático de Netflix. Y para que no te pierdas lo mejor, hemos seleccionado una lista esencial, con un septeto de películas fundamentales, que debes ver sí o sí, seas o no seas aficionado a Netflix y te guste o no te guste la cultura oriental. Te proponemos, pues, un pequeño maratón de cine asiático, un film festival privado de que empieza así:

Headshot

Kimo Stamboel y Timo Tjahjanto, directores de la brutal Killers, nos ofrecen un verdadero tour de force que incluye algunas de las escenas de acción más impecables y viscerales de la historia del cine asiático en general e indonesio en particular. El punto de partida nos sitúa en la habitación de un hospital, donde un enigmático hombre se despierta sin recordar nada. Todo cambia cuando un capo secuestra a la doctora que se ocupa de su caso y el héroe amnésico debe enfrentarse a una peligrosa banda de mafiosos. Tiros, crimen y, sobre todo, sangrientas y espectaculares coreografías de artes marciales.

Okja

Durante diez años, una niña cuida a un gigantesco cerdo, llamado Okja, en una granja de montaña de Corea del Sur. Pero la cosa se tuerce cuando una gran multinacional decide llevar al bicho a Nueva York con oscuras y mercantilistas intenciones. La actriz británica Tilda Swinton y la surcoreana An Seo Hyun, encabezan el reparto de esta perla cinematográfica dirigida por el gran Bong Joon-Ho –director de la inolvidable The Host– que logra lanzar un contundente mensaje ecologista, sin pizca de ñoñez y huyendo los lugares comunes tan recurrentes en otros largometrajes del género. Con decir que compitió por la Palma de Oro en Cannes, queda todo dicho.

El jardín de las palabras

Tras la tempestad, la calma. Este mediometraje japonés de Makoto Shinkai demuestra el lado más contemplativo de los orientales: cine de animación de cinco estrellas, que puede valer de apetitoso entrante de la obra maestra de su autor, Your Name. En El jardín de las palabras, un aprendiz de zapatero se encuentra dibujando zapatos en un jardín japonés cuando conoce a una mujer mayor que él. Tras ese primer encuentro, ambos seguirán reuniéndose y estrechando su relación. Una historia hermosa y sutil, llena de poesía e imaginación que, para más inri, se desarrolla en pleno mes de junio, en lo que Japón llaman tsuyo, es decir, «la temporada de lluvias».

Desaparecidas (The silenced) 

Una mezcla surcoreana entre Picnic en Hanging Rock y Ghost in the Shell, es decir, una película que empieza como un simple film de internado femenino, pero termina como el rosario de la aurora. Ambientada en 1938, la cinta nos presenta a una chica que padece una enfermedad crónica y es trasladada a un sanatorio donde, poco a poco, van mejorando su salud. Sin embargo, la chica descubre horrorizada que sus compañeras empiezan a desaparecer. Aunque el presupuesto no es muy alto, se beneficia de una muy sólida dirección de Lee Hae-Yeong y una brillante interpretación de la jovencísima actriz Park Bo-Young.

Forgotten

«Jin-seok intenta descubrir la verdad sobre el secuestro de su hermano, que ha vuelto convertido en un hombre distinto y no recuerda sus diecinueve días de cautiverio». Sobre esta esencial línea argumental, con reminiscencias del ya clásico Old Boy, el guionista y director Jang Hang-jun construye uno de los thrillers más electrizantes de los últimos años: sorpresas continuas, un ritmo endemoniado, giros a mansalva y, con todo y con eso, una coherencia narrativa a prueba de bombas. Un chute de adrenalina, ideal para los amantes del terror clásico pero también de las tramas de misterio que te encadenan a la pantalla. Mejor no decimos más, porque no queremos destripar ningún hilo; pero si sólo puedes ver una película de la lista, que sea esta.

Maria

Una de las últimas y más celebradas adquisiciones del catálogo de Netflix es esta cinta de acción, obra del director filipino Pedring Lopez, que se estrenó mundialmente el pasado mes de mayo. La película cuenta la historia de una asesina profesional que, tras negarse a llevar a cabo una misión, es traicionada por la propia organización criminal a la que pertenece. Ante este panorama, Maria decide acabar con sus exjefes. Se trata de la loca historia de una mujer fuerte, por lo que la actriz protagonista, Cristine Reyes, tuvo que prepararse emocionalmente para el papel… pero también físicamente, puesto que hay varias escenas de peleas con todo tipo de armas, tanto blancas como de fuego. Una película que, a buen seguro, hará las delicias de Tarantino.

Jiro Dreams of Sushi

300 dólares, unos 265 euros. Es lo que cuesta el cubierto en el pequeño restaurante del anciano chef de sushi Jiro Oro, donde solo caben una decena de comensales, y que se esconde en un discreto rincón de una estación de metro de Tokio. Un restaurante tan famoso y legendario –el mismísimo Obama comió allí cuando era presidente– que ha dado lugar a un excelente documental, dirigido por  el cineasta David Gelb –director de películas como El efecto Lázaro– y protagonizado, cómo no, por el propio Jiro Oro. Una obra llena de poesía visual, donde se captura cada gesto del genial hacedor de sushi, aderezándolo con música clásica para subrayar aún más que lo que se hace en la diminuta cocina de Jiro Oro es arte puro y rico.