Los abdominales son cuestión de método. Y de paciencia, constancia y capacidad de sufrimiento, para qué negarlo. Sin embargo, existen trucos no siempre obvios que permiten optimizar esfuerzos y potenciar rendimientos. Nosotros conocemos estos cuatro y estamos más que dispuestos a compartirlos.

 

1 Menos repeticiones, más peso, o la calidad por encima de la calidad

Hay quien piensa que tiene unos abdominales más marcados quien más repeticiones hace. Nada más lejos de la realidad. En este deporte, para hipertrofiar hay que manejar cada vez pesos más altos que te obliguen a bajar repeticiones. Es decir, el próximo día, no hagas 300 repeticiones de crunches, coge un disco de cinco o diez kilos y machácate hasta que el cuerpo no aguante más. Y lo mismo con las planchas y otros ejercicios. La calidad del movimiento, además, es primordial. Cuando hagas elevaciones, no te ayudes de las manos para llegar más alto, haz que el trabajo se concentre en el core contrayéndolo todo lo que puedas. Porque no se trata de tener más manos más grandes, sino el abdomen más definido.

 

2 Deja de hacer crunches y dalo todo con las planchas y las elevaciones

Al hilo del anterior punto, muchas personas hacen crunches o sit ups quizá por ser el ejercicio más popular y estético. ¡Huye de este tipo de rutinas! Sé creativo, estimula tu cuerpo de maneras siempre diferentes para que no se acostumbre a determinados esfuerzos. Además, si padeces de espalda y no quieres que sufra tu lumbar, lo mejor es erradicarlos por completo. Las planchas, como cualquier otro ejercicio isométrico, son siempre mucho más aseguras, además de versátiles: progresa sumando segundos, añadiendo discos sobre tus glúteos, levantando manos y brazos… Y si quieres esa forma de V en el abdomen que muchos codician, haz elevaciones y sacacorchos.

 

 

3 Un hack de manual

En el gimnasio están los ortodoxos y los heterodoxos. Algunos respetan los ejercicios básicos -sentadillas, press de banca, dominadas, pesos muertos…- al dedillo, sin saber que las reglas, siempre que se hagan bien, están para romperlas. Así que el próximo día que tengas que entrenar hombro, ¿por qué no haces las elevaciones a una sola mano? Si contraes el abdomen para no desequilibrarte en el movimiento estarás fortaleciendo dos músculos en uno. Y sabemos que el curl de biceps a dos manos alterno es muy estético, pero haz un solo lado del tirón y luego el siguiente. Tus abdominales echarán fuego.

 

4 Y sobre todo… cuida la dieta

Lo creas o no, todo el mundo tiene abdominales. Tardarán más o menos en salir en función de dos factores: lo mucho que los desarrolles y la grasa corporal de tu cuerpo (especialmente la concentrada en tu zona de core). En este sentido, aunque seas una bestia parda en el gimnasio pero tengas un índice de grasa corporal superior al 15% o 17%, no las verás jamás.

Así que el planteamiento debería ser el inverso si tu prioridad es tener el abdomen definido: cuida tu dieta y quítate de encima esos kilos que te sobran en paralelo al trabajo en el gimnasio. Sin lo uno no llegará lo otro. Aquí una serie de consejos básicos: evita las calorías vacías, quema más calorías de las que consumes, no busques excusas para perpetuar malos hábitos, apuesta por una dieta equilibrada alta en proteínas y grasas de productos naturales...