Siempre hay un motivo más que suficiente para bajar de peso, desde una cita romántica a una entrevista de trabajo, pasando por una simple recomendación médica. Pero cuesta. La rutina del día a día, el frío, las obligaciones… todo juega en contra. Sin embargo, muchas personas deciden que es ahora es cuando, obligatoriamente, tienen que bajar su peso. Más que nada porque en bañador los kilos se notan mucho. Hacer ejercicio, quemar calorías y una dieta equilibrada es el primer paso. Pero también dejar de lado una serie de alimentos que solo juegan a la contra. Como estos diez ingredientes, productos y alimentos. 

1 Azúcar

Es el principal enemigo. Está presente en infinidad de productos como galletas, pasteles, chocolatinas o zumos de frutas. El azúcar suele estar en los alimentos procesados. Así un refresco tiene de promedio unas ocho cucharaditas, más de setenta calorías, pero también está presente en otros productos. Por ejemplo, una simple cucharada de Ketchup contiene unos cuatro gramos de azúcar. Una ensalada, en principio muy saludable, puede dejar de serlo debido a su aliño con mostaza u otras salsas.

Hay una tendencia a sustituir el azúcar por edulcorantes que engañan el sabor y también al cuerpo, que sospecha va a conseguir glucosa y calorías que finalmente no recibe. Por eso al rato se despierta el apetito y se busca algún dulce que llevarse a la boca. Ocurre con muchos refrescos Light o Zero.

2 Pan

Muchos estudios relacionan el aumento de peso con el consumo de pan, especialmente el blanco. Está compuesto básicamente por almidón, un polisacárido sometido a un proceso de fermentación que al ingerirlo se convierte en azúcar. Tiene escaso valor nutricional y está lleno de carbohidratos. Aunque su consumo ha bajado mucho en España, sigue siendo excesivo. La pizza, que normalmente es comida industrial, mejor ni olerla: pan, salsas, queso, azúcar y sal… Pásate al pan integral. 

3 Alcohol

La mayoría de los consumidores habituales de cerveza tienen una considerable barriguita cervecera y la razón de su existencia no es otra que la cerveza. El alcohol interrumpe la oxidación de las grasas y los hidratos de carbono, lo que consigue que en lugar de quemarlos se almacenen, especialmente en la región abdominal en los hombres, mientras que en las mujeres se localiza habitualmente en las caderas. Una cerveza tiene entre 60 y 100 calorías por 100ml y el alcohol en general, 7 kilocalorías por gramo.

4 Fritos

Cualquier cosa que esté frita es muy perjudicial para la obesidad y están radicalmente en contra de las dietas para perder peso. Así que mejor ni acercarse a las patatas fritas, el pollo frito, pescaito, las croquetas… Las patatas son ricas en almidón, que absorbe los líquidos y por tanto el aceite que, por las altas temperaturas a las que es sometido al freír, convierte sus grasas insaturadas en saturadas. Los rebozados son la bomba: harina y frito. 

5 'Snacks'

En el mismo lote entran la mayoría de los aperitivos industriales, como chips, gusanitos, frutos secos fritos… Da igual el aceite que se use, son demoledores. Además de grasas, sal y azúcar, tienen pocos nutrientes y suelen aparecer entre comidas y despistan nuestra dieta. Nada de una bolsa de patatas fritas, unos cacahuetes, maíz frito, unas galletitas saladas o cualquier otro aperitivo de máquina. Una ración de 100 gramos aporta más de 400 calorías. Las barritas de proteínas o de cereales, que pretenden ser muy saludables, contienen una gran cantidad de azúcares y de carbohidratos.

6 Zumos de fruta procesados

Los zumos de frutas, que aparentemente son muy sanos pero siempre y cuando se tenga en cuenta que contienen ya de por sí bastante azúcar. Los procesados o industriales suelen llevar azúcar (o algún edulcorante) agregada y saborizantes. Además, dado que no contienen la pulpa, no tienen fibra y por tanto pierden su condición saciante. Muchos de ellos sufren un proceso de pasteurización, que mata las bacterias dañinas pero también los nutrientes beneficiosos de la fruta original y muchas de sus vitaminas. Mejor la fruta entera o como mucho los zumos caseros, aunque den más trabajo.

7 Sal

Los alimentos con un alto nivel de sal son poco aconsejables para la salud en general y más si se quiere bajar de peso. Cuando se consumen alimentos procesados con elevado contenido en sal, el cuerpo requiere más agua para diluir el exceso de este elemento en el cuerpo y mantener así los niveles adecuados. Cuanto más líquido se ingiere más posibilidad hay de retenerlo y por tanto de aumentar el volumen y los kilos.

8 Helados

En plena época veraniega no queda más remedio que esquivar los helados para mantener la báscula a raya. Por muy artesanales que sean están llenos de grasas saturadas y azúcar y son tan atractivos como rebosantes de calorías. Si son de hielo suelen estar hechos con azúcar, colorantes y saborizantes y si están elaborados con leche (crema) tienen un nivel calórico altísimo. Lo mejor sería no consumirlos pero ante la tentación, mejor hacerlos en casa con leche desnatada y prácticamente sin azúcar.

9 Leche entera y quesos

La grasa de la leche es bastante perjudicial para la salud de personas con problemas cardiovasculares o colesterol alto. Por eso cuanto menos contenido en grasa tenga mejor. Y también, por supuesto, para los que mantienen una dieta para bajar peso. Cambia a semi desnatada o todavía mejor a desnatada totalmente. Y regula su consumo ya que, por ejemplo, la cafeína del café, que ayuda a quemar calorías, se anulan sus propiedades si se combina con leche y azúcar u otros edulcorantes.

10 Chocolate

Todo depende del grado de cacao que contenga el chocolate. Cuanto más puro más cacao y menos azúcar y, por tanto, menos valor calórico. Así, el chocolate puro tiene menos grasa y es muy rico en algunos minerales, como magnesio y hierro. Sin embargo, el chocolate blanco, que para muchos no tiene esa consideración, contiene un 55% de azúcares y otros edulcorantes, aproximadamente un 20% de manteca de cacao y el resto de sólidos lácteos y de grasas lácteas. Por todo ello es mucho más calórico que el chocolate negro y también más perjudicial para las dietas adelgazantes. Si puedes elegir, que sea lo más puro posible y con un alto porcentaje de cacao.

11 Bollería industrial

Tienen de todo lo que no conviene para controlar el peso. La bollería industrial emplea harina para elaborar la masa, lleva grasas saturadas y mantequillas, azúcar a mansalva y muchas veces chocolate, crema o nata. Palmeras, croissants, bollos de todos los colores y formas, pasteles, bizcochos… Todos llenos de carbohidratos por todas partes y grasas de origen vegetal saturadas, hidrogenadas y de origen variopinto para dar y tomar. Muy perjudiciales para la salud porque aumenta los niveles de colesterol malo (LDL) y de triglicéridos y nefastos para la línea.

Otros alimentos que conviene reducir

Estos son el Top Ten de los alimentos que hay que evitar, pero hay otros muchos que cuanto menos habría que reducir su consumo. Por ejemplo los cereales, que suelen contener bastante azúcar, aunque no lo parezca; sustitúyelos por avena, salvado o fruta en trozos. Los yogures de sabores, por la misma razón, así que mejor consulta la etiquita y opta por los light y los bajos en grasa. El sushi gracias al arroz con que están hechos; se debe consumir con moderación y por supuesto sin fritos y con poca salsa de soja.

La comida rápida engorda deprisa

Por desgracia, el ritmo de vida nos impone en muchas ocasiones acudir a la comida rápida para solucionar una comida. Hamburguesas y pizzas, refrescos y bebidas preparadas, máquinas expendedoras de aperitivos y sándwich son tanto una solución para un momento como un enemigo implacable para cualquier dieta que emprendamos con la esperanza de bajar el peso. Hay que resistir a la tentación. Por nuestro peso y por nuestra salud.