Viene de rodar en Sevilla a las órdenes de Paco Cabezas la película Adiós, donde hace "un personaje con una fuerte transformación física y acento sevillano, de Las 3.000 Viviendas y Los Pajaritos”. Y se vuelve a poner el traje de Marco Mur, el personaje que interpreta en la serie Instinto, para posar frente a la cámara de PORT.

Mario Casas (A Coruña, 1986) interpreta a un joven empresario de éxito, líder del sector tecnológico, con una vida familiar conflictiva, incapaz de expresar sus sentimientos y que solo encuentra una vía de escape a sus problemas en sus visitas a clubs privados, para practicar sexo (muchas veces en grupo) con desconocidos enmascarados.

Luis Meyer

En 2009, se dio a conocer en el cine gracias a Mentiras y gordas, de Alfonso Albacete y David Menkes, un taquillazo en el que un grupo de jóvenes disfrutaban y desfasaban (en todos los sentidos) en una ciudad de Levante. Allí, junto a Hugo Silva, Ana Polvorosa, Ana de Armas o Yon González, destacaba su presencia con un papel de mucha presencia física, con escenas de sexo y desnudos. Desde entonces está claro que le gusta el riesgo. Diez años después, y con casi veinte papeles de protagonista en su carrera, se enfrenta a un nuevo reto. Porque realmente le ponen los retos, le motivan para seguir adelante. “No quiero que cuando pasen los años la gente diga, hostia este tío te puede gustar más o menos, pero se la juega y no se queda en su zona de confort”.

 

Tiene 32 años y cumple una década de carrera. Cuando echa la vista atrás ¿que sentimiento se le viene a la cabeza?

Pienso que he tenido mucha suerte. No lo puedo definir con una sola palabra. Son diez años y parece que ha sido uno, porque el tiempo pasa muy rápido. Sigo haciendo lo que me gusta y tengo un sentimiento de completa felicidad.

Y durante esta década ha desarrollado ya un olfato especial para elegir papeles o se sigue guiando por instinto.

Por instinto siempre. Me han llegado proyectos que cuando la gente se había enterado que había rechazado se ha sorprendido, otros proyectos que me he lanzado y la gente no entendía por qué... Ahora estamos con Instinto, que tiene un toque más comercial, con una calidad bestial, pero luego me voy a Barcelona, dentro de nada, a ensayar una película que se llama No matarás, de David Victori, que es un proyecto de cinco semanas, algo muy pequeño con dos o tres actores... Pero llega el guion, lo leo y lo primero que pienso es que quiero sumergirme ahí. Es un reto, algo distinto a lo que vengo haciendo. Necesito retos, porque si no me aburriría. Y con Instinto me ha pasado igual, venía de Álex de la Iglesia (El Bar) o de El fotógrafo de Mauthausen...

Luis Meyer

Y llega un papel que tiene muchísima carga sexual. ¿Se acostumbra uno a rodar estas escenas de sexo?

No, no... Son momentos en los que te expones mucho física y emocionalmente delante de 40 o 60 personas y eso siempre es difícil. Pero al final es una decisión que tomo yo solo. Me llega el guion, sé la serie que es, con el director con el que voy a trabajar... Además de lo que ya estaba escrito, queríamos ir un poco más allá. Navegar en la sexualidad del ser humano. Al final, en el montaje y en la manera que han tenido de contar la historia, la serie se ha quedado en una lugar menos sucio, bruto o ambiguo, por así decirlo. Se han ido a una cosa más fantasiosa o idílica, que no queda para nada soez. Y me parece bien la elección. Pero sí, nos hemos tirado a explorar la sexualidad y qué puede haber ahí dentro de este personaje.

 

Es de los actores que le dicen al director que quieren más riesgo y acelera o suele tirar de freno de mano.

Yo tiro adelante (risas). No tengo ningún problema, aunque después me entran inseguridades, me pregunto sobre lo que he hecho. No es que me derrumbe, pero me cuestiono si es bueno hasta dónde he llegado. Pero en este caso, en lo emocional hemos llegado hasta el fondo para que el personaje fuera un tío introvertido, seco, desconectado de sí mismo, sin emociones... Te puede parecer más o menos plano el personaje, pero he ido con todo...

Luis Meyer

Y también en lo sexual...

Sí, hemos ido con todo y hemos probado muchas cosas. No solo en tirarse a la piscina y llegar hasta el final, si no también en que tú cuando tienes sexo solo, con otra persona, haciendo un trío o participando en una orgía no hace falta que veas nada. Con gestos y con maneras de actuar se puede dar a entender un montón de cosas.

 

Su personaje recuerda un poco al de Michael Fassbender en Shame (2011), de Steve McQueen.

Creo que ese personaje era más abierto a nivel emocional, el mío tiene muchas preguntas y un acercamiento al sexo ambiguo, no sabes lo que le está pasando. Fassbender lleva el personaje por otro sitio. Pero en conflictos sexuales sí que  puede que tenga bastante parecido.

 

En el reparto están Ingrid García-Jonsson, Jon Arias, Lola Dueñas, Silvia Alonso, Bruna Cusí y Óscar Casas. ¿Cómo fue trabajar con su hermano?

De las mejores cosas que me han pasado en los últimos años. Y sobre todo cuando he visto el resultado, si ves los ocho capítulos él hace el personaje de la serie. Además, la gente no lo tiene tan situado. Ha crecido, porque había hecho muchas cosas cuando era niño, pero ahora es más mayor. Para mí verlo trabajar es como si fuera mi hijo, como si le viera por primera vez andar. Yo he aprendido de él mucho, viendo como con veinte años se ha arriesgado y le daba igual todo. Le he visto disfrutar trabajando y eso es un gusto. Creo que es un chaval con mucho talento.

Luis Meyer

Además del sexo, la serie también se centra en los mecanismos de poder.

Sí, creo que en mi caso menos. Pero sí en el caso del personaje de Jon Arias [ su socio en la empresa de la que es dueño en la serie] . En mi personaje afecta mucho más lo emocional y tampoco es tan consciente del poder que tiene. Él tiene una mochila de piedras de un trauma de cuando era un niño que le pesa mucho más que el resto de las cosas. Creo que le da bastante igual si su empresa se va al carajo y se queda sin nada. Él lo que tiene es muchas preguntas emocionales por resolver.

 

Volviendo un poco al pasado, comenzó su carrera con Los hombres de Paco, triunfando en tele, y ahora vuelve al medio, ¿qué diferencias hay entre aquella televisión y esta?

Ha cambiado mucho, pero no para nosotros que trabajamos dentro. No hay tanta diferencia en tiempos, actores o directores. Creo que es el espectador el que ha cambiado. Antes tú veías Compañeros, Los Serrano o cualquier serie solo una vez a la semana. Y tenías que estar a las diez y media un martes preparado para verla. Ahora se decide qué ver, si se ve entera la serie o solo dos capítulos. Por otra parte, esto me parece muy interesante, porque la variedad es increíble. Igual puedes ver una comedia como Vergüenza o un thriller increíble como Gigantes, de Urbizu, ahora llega Hierro...