Poco a poco va subiendo la temperatura y el cuerpo nos pide algo refrescante y, por qué no, sabroso que llevarnos a la boca. En plena operación bikini, cuando a todos nos preocupa no acumular ni un kilo de más, los helados cremosos, esas bombas calóricas, no parecen una opción idónea.

Los polos artesanales que presentamos, en cambio, contienen menos calorías y, además, tienden a ser bastante más saludables. Sin aditivos, colorantes ni saborizantes artificiales, los hielos son la alternativa healthy que andábamos buscando. Normal que triunfen en Instagram. Ahí van cinco opciones para saborear de una manera distinta el verano que se acerca.

 

1 Lolo Polos, artesanía helada en Malasaña

"No me llames polo, llámame Lolo". Así de simple y de pegadizo es el lema de esta heladería dedicada en exclusiva a ofrece polos naturales. Una moda foodie que surgió recientemente en Estados Unidos y que ahora arrasa en todo el mundo tras tomar por asalto las redes sociales. Lolo polos fue la primera marca en crear polos naturales en España. Su dueña Azmina, que dejó la bata de médico para emprender,  aprendió el valor  y el cuidado de lo natural y del medio ambiente durante su infancia en Tanzania. Su madre le preparaba ricos helados con fruta, muchos de ellos polos. Ahora es ella quien decide la fruta que llevarán sus Lolos. Por ejemplo, frambuesa con agua de Jamaica.

El negocio, que abrió en 2015 en Malasaña, cuenta con más de 150 recetas creadas en obrador propio. Aptos para celíacos, sus polos cambian cada día y con cada temporada a la misma vez que lo hace la fruta. Aunque también hay polos de aguacate, de aceite de oliva, de mojito y hasta de torrija. 

Una caja de seis polos ronda los 20 €. Cada polo cuesta 2,95 €. 

LOLO, POLOS ARTESANOS
Espíritu Santo, 16. Madrid.
Precio: 2,95 € la unidad.

 

2 Nordikos, la Escandinavia más sabrosa

Jacob y Vanesa son los dueños de Nordikos. Este matrimonio escandinavo  se mudó a Madrid y decidió compartir el sabor de los productos silvestres de los bosques nórdicos a través de sus polos. Elaborados artesanalmente cada día, sin conservantes ni colorantes y con ingredientes de alta calidad, el secreto de sus polos gourmet se basa en sus sabores originales y vibrantes. Para ello, utilizan frutas y  bayas llenas de vitaminas como el espino amarillo, la morera, la grosella y el arándano. 

Los pops nórdicos son productos bajos en grasa, con muchas vitaminas, antioxidantes y hierro. Una forma saludable de disfrutar del verano. En su carta de helados hay opciones veganas y sin lácteos. Nordikos cuenta con nueve variedades diferentes de pops. Entre sus sabores, destacan la mora ártica y los polos de ruibarbo o de espino amarillo. Su precio es de 3 €. 

NORDIKOS
Calle del Pez, 2. Madrid.
Precio: 3 € la unidad.

 

 

3 Hokey Pops, pistacho, oreo y violetas

Hokey Pops abrió en 2017.  Desde entonces es ya un lugar de peregrinaje entre los amantes de los polos o helados artesanales de paleta. Naturales y sanos, con infinitas combinaciones y rellenos exclusivos. Así presentan los dueños la marca. Una experiencia gourmet cuyo nombre guarda un significado especial. 

Entre sus más de 20 sabores, están el de oreo, caramelo de violeta, vainilla blanca de Tahití con 20% de proteína, pistacho puro, tarta de queso con galleta, yogur relleno de frambuesas o cacahuete salado. 

HOKEY POPS

Plaza de Chamberí, 3, Madrid.

 

4 Che Polo, herencia familiar

Naturales, deliciosos y artesanales. Así son los polos de Che polo, heladería artesanal de Barcelona. Sus fundadores, de origen argentino, decidieron fusionar las tradicionales paletas mexicanas con el meticuloso proceso de elaboración artesanal del helado italo-argentino. 

“Nuestro método y cultura de trabajo es una herencia familiar, transmitida durante tres generaciones que se remonta a los orígenes del tradicional helado artesanal italo-argentino. Así combinamos lo divertido, fresco y práctico de los polos con la calidad, el detalle y la excelencia del helado tradicional de crema artesana” explican sus dueños a través de su web. Con 30 años de experiencia, ofrecen hielos frutales, rellenos, cremosos y especiales con sabores tan variopintos como maracuyá, mascarpone, sangría, caipiriña...

CHE POLO
C/ Carrer de la garrotxa 1, Barcelona. 

 

5 Loco Polo, delirio helado

 Loco polo es más que un hielo con aromas de frutas pegado a un palo o según sus jóvenes fundadores. Es un nuevo concepto de helado. Con sede en San Sebastián, esta marca fundada en 2017 emplea técnicas novedosas a la hora de formular sus bases. Algo que hace que todo aquel que pruebe uno de sus polos se sorprenda. Entre sus clases de polos destacan los sorbetes hechos de base de fruta y agua, los cremosos rellenos de mermeladas y cremas, los de coctelería y los polos con toppings. 

LOCO POLO 

Narrika, 10. San Sebastián.