Rolls-Royce

Tras su emblemática estatuilla ‘The Spirit of Ecstasy’ se esconde toda una trama amorosa. El lord John Walter Edward, íntimo amigo de la dirección de Rolls-Royce, mantenía una relación extramatrimonial con la actriz y modelo británica Eleanor Velasco Thornton. Como muestra de su amor, Edward encargó al escultor Charles S.Sykes una figura para adornar su Rolls-Royce inspirada en la actriz. Una pieza bautizada como ‘The Whisper’(El Susurro) que más tarde pasaría a ser un emblema indispensable en todos los modelos. Cada figura se prepara con un molde único, ninguna pieza es igual. Por eso, en algunas webs de coleccionismo se cotiza al alza. 

Opel

El rayo actual es una seña de identidad que nada tiene que ver con la de antaño. Y es que a lo largo de su historia ha sido representada por diferentes símbolos, entre ellos, un ojo, un zepelín e incluso un cohete. La evolución de la marca es evidente: de fabricante de máquinas de coser a vehículos de motor, pasando por bicicletas. Una transformación que ha dejado logotipos tan dispares que pueden resultar tan chocantes como cautivadores. Cada uno acorde con su tiempo y filosofía. Algunos se remontan a tiempos en los que los responsables no eran profesionales, se guiaban por la intuición y la fuerza de los símbolos arquetípicos. 

Cabe destacar que en sus orígenes, en 1862,  Opel mostraba las iniciales de inspiración neoclásica de su fundador Adam Opel en los paneles de hierro fundido de sus maquinas de coser. Más tarde, en 1890 renovaría su seña de identidad incluyendo por primera vez la referencia al rayo que hoy identifica a la marca. Esto no duraría mucho ya que al iniciar la producción de automóviles Opel recurriría, con el paso de los años, a otros nuevos emblemas: un ojo, un estilizado zepelín y un cohete. No fue hasta 1964 cuando el rayo se convirtió de forma oficial en el emblema  de la marca. 

Volkswagen 

Esta marca automovilística nació en plena Alemania nazi y aunque su logotipo ha sufrido alguna modificación que otra durante el paso del tiempo… Nunca ha perdido la esencia que le caracteriza. Su significado, relacionado con el porqué de la marca y su principal objetivo (crear un coche que pudiesen conducir todos los alemanes), puede extraerse de las iniciales de ‘Volks’ (del pueblo) y ‘Wagen’ (coche). Juntas, traducidas del alemán como ‘el coche del pueblo’. 

A pesar de haber sufrido los devastadores efectos de la Segunda Guerra Mundial, la marca supo resistir y renovarse. Sus campañas publicitarias consiguieron cambiar su imagen, bastante dañada, convirtiéndose en todo un éxito de ventas en Europa y Estados Unidos.  La última versión es un círculo tridimensional con fondo azul en el que están enmarcadas las iniciales. Están a punto de volver a renovarlo, y parece que apostarán por una mayor sencillez. Lo veremos en la próxima generación del Golf. 

BMW

La marca Bayerische Motoren Werke, más identificada por las siglas BMW,  se fundó en la región de Baviera. De ahí, los colores azul y blanco del logotipo. Un homenaje a la bandera del estado federado. El logotipo que simboliza recuerda una hélice en movimiento recortada contra un cielo azul, porque cuando se fundó la empresa, fabricaba motores de avión. 

Alfa Romeo 

El origen de la marca, y nos referimos al geográfico, está muy presente en su logotipo. A la izquierda, la cruz roja sobre fondo blanco representa la bandera de Milán. A la derecha, el escudo de armas de la familia Viscontini de Milán, que gobernó durante la Edad Media y principios del Renacimiento, contiene una serpiente gigante devorando a un humano.