"Encima las montañas viviremos, el día que tu aprendas a querer. Y así podrás saber cómo es el cielo, viviendo en mi casita de papel", decía una canción de Francisco Codoñer y Mercè Belenguer popularizada en los años 40. Y eso ofrece el libro Homes of Our Time: maravillosas, celestiales casitas de papel, pero, eso sí, reflejo de viviendas reales construidas con materiales mucho más sólidos.

Este volumen de la editorial Taschen recoge una exquisita selección de viviendas de arquitectura contemporánea, sin otro criterio que la fotogenia, la singularidad y la exclusividad de las mismas. De esta forma, nos encontramos con todo tipo de construcciones, desde pequeñas cabañas hasta lujosas mansiones, pero, eso sí, todas ellas muy especiales.

A lo largo de las 456 páginas del libro, viajamos por zonas tan dispares como Australia, China, Vietnam, Estados Unidos, México, Ecuador o Costa Rica. Pero, poco a poco, vamos dibujando en nuestra mente una panorámica muy completa de la arquitectura privada contemporánea. Así comprendemos que, a la hora de procurarnos un lugar agradable para vivir, todos los humanos somos muy parecidos.

El autor del libro, por cierto, es Philip Jodidio, economista e historiador de las Bellas Artes que dirigió la prestigiosa revista francesa Connaissance des Arts. Especializado en arquitectura, ha escrito libros sobre Norman Foster, Tadao Ando, Renzo Piano, Jean Nouvel o Zaha Hadid. Tras el éxito de Architecture Now!, Homes of Our Time es su nuevo libro para Taschen. Veamos ahora siete de las prodigiosas viviendas incluidas en él.

 

House for Trees (Ho Chi Minh, Vietnam)

Hiroyuki Hirai

Con más de diez millones de habitantes, la ciudad de Ho Chi Minh es la más poblada de Vietnam. Un núcleo urbano que creció sin planificación, y alberga entornos muy degradados y escasas zonas verdes. Para equilibrar estas carencias, el arquitecto Vo Trong Nghia diseñó una pequeña y selecta colonia de edificios con forma de maceteros gigantes, cuyas azoteas están llenas de árboles tropicales de raíces superficiales. Se trata de pequeños bloques cuadrados unifamiliares, fabricados con hormigón encofrado con bambú y doblado con una segunda hoja de ladrillo. En la planta de abajo están las zonas comunes, y en la de arriba los dormitorios. En definitiva, una ciudad sostenible y ecológica donde, además, hay patios arbolados y zonas comunes para uso y disfrute de todos los propietarios.

 

Casa de la Encina (San Lorenzo del Escorial, España)

Creada por el estudio madrileño Aranguren & Gallegos, esta vivienda encargada por la familia Perea está situada en un bosque de pinos de la ladera sur del monte Abantos, en el Escorial. Sus bazas son la discreta elegancia de su estructura de líneas desiguales y, sobre todo, su forma de mirador abierto y cristalino, que permite dominar unas espectaculares vistas que se extienden desde la sierra de Guadarrama hasta la ciudad de Madrid. Y, por supuesto, su piscina. Pese a tener partes de hormigón, el edificio se funde perfectamente con el paisaje gracias a una parte integrada en la roca y a unos planos de cubierta vegetales. Se cumple así el sueño de vivir en pleno campo con todas las comodidades de una vivienda urbanita.

 

Triangle House (Tokio, Japón)

Hiroyuki Hirai

Una de los edificios contemporáneos más fascinantes de Japón es este, obra de los arquitectos nipones Shigeru Ban, que hicieron virguerías para lograr fundir en un mismo espacio una oficina y un hogar, con un pequeño jardín incluido y separado de la calle por un muro de roca turca pulido en China. Las mayores ventajas de esta “casa triangular” son un suelo de tarima japonesa, un techo de vigas entrelazadas formando un hipnótico entramado geométrico y unos inmensos ventanales que mantienen la estancia llena de luz natural durante todo el día. Ah, la puerta del garaje es una simple y recia pieza corrediza de cedro estadounidense.

 

Casa Jungle (Guarujá, Sâo Paulo, Brasil)

Fernando Guerra

En plena selva tropical, íntimamente unida a la densa vegetación, se encuentra esta increíble vivienda realizada por Marcio Kogan y el Studio mk27. El objetivo, sobradamente cumplido, era conectar arquitectura y naturaleza, optimizando las vistas hacia el océano y la entrada de la luz solar. Dividida en tres plantas, Casa Jungle es una vivienda familiar con una distribución perfecta: abajo, un amplio espacio lúdico conectado con un cuarto de juegos para niños; en el segundo piso, un salón y seis habitaciones, cinco de ellas dotadas de pequeñas terrazas; y arriba, salita de estar, cocina y piscina. En toda la casa, la madera y el hormigón interactúan, logrando un lugar tan aséptico como acogedor.

 

Fleinvær Refugium (Isla de Fleinvær, Noruega)

Pasi Aalto

Crear el refugio más hermoso del mundo: era el ambicioso objetivo del músico noruego Havard Lund. Y para ello escogió la paradisíaca Isla de Fleinvær, que él mismo describe como “un paraje de una belleza tan brutal que te golpea la cara”. Al principio, reunió a otros músicos y artistas que estaban interesado en construirse allí un retiro creativo. Después, contrataron a los diseñadores Tyin Tegnestue y Sami Rintala para que se ocuparan de construir las nueve cabañas que necesitaban, diferentes pero parecidas, de estética sencilla y sofisticada pero materiales muy aislantes, maderas y cauchos a prueba de frío y humedad, y mucho cristal para aprovechar la preciosa y escasa luz solar. El resultado es un pequeño poblado posmoderno para artistas privilegiados.

 

Casa Kwantes (Rotterdam, Países Bajos)

Oossip van Duivenbode

El estudio de arquitectura MVRDV construyó esta residencia privada de 480 metros cuadrados al oeste de Rotterdam. Su reto fue conjugar las dos necesidades de la familia que habita en ella: por un lado, privacidad; por otro, apertura al exterior. Lo lograron con una pared de ladrillo estilo años 30 que aísla la propiedad de la calle, pero permite que el diseño ondulado de la vivienda, con balcones y paredes fluidas de vidrio, esté bien abierto al jardín, donde entre el suelo calvo y el césped impecable reina un viejo olivo. La casa es, además, completamente autosuficiente, gracias a sus sofisticados sistemas de producción de energía renovable.

 

Returning Hut (Xiamen, Fujian, China)

Wu Yong-Chang

WEn El propietario de esta casa, el señor Zhang, creció en el campo y siempre estuvo incómodo en las pequeñas y abigarradas casas de la gran ciudad. Así que, a la hora de construir una segunda residencia, llamó al estudio FM.X Interior Design y les pidió una vivienda amplia, cómoda y natural, que se ubicaría sobre una colina salvaje rodeada de bosques y cerca del mar. El resultado fue esta Returning Hut (Choza del Retorno), construida en total comunión con las rocas y los árboles circundantes. Usando materiales básicos como piedra azul, pizarra o madera, los arquitectos lograron una vivienda sencilla y elegante, tan amplia como confortable, y que, pese a su aparente liviandad, es sólida y segura. Reza un kôan Zen que “por mucho que sople el viento, la montaña no se inclinará ante él”. Lo mismo se puede decir de la imponente Choza del Retorno.