El 92% de la población está expuesta a unos niveles de contaminación que superan con frecuencia los límites considerados como aceptables por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La contaminación nos rodea constantemente sin que nos demos cuenta, pero su presencia deja huella en nuestra piel. De hecho, el 80% de los signos de envejecimiento está originado por factores medioambientales que generan oxidación.

“La piel es el órgano más grande del cuerpo y, además, es el más expuesto a las inclemencias y a la contaminación en las grandes ciudades, por lo tanto es lógico que necesite unos cuidados específicos”, afirma el doctor Leo Cerrud, experto en medicina estética. Entre las principales consecuencias de la contaminación en la piel, el doctor señala la deshidratación, provocada por las partículas en suspensión; la alteración de la función barrera, ya que la piel expuesta a los hidrocarburos se vuelve más sensible y pierde la capacidad de defenderse por sí misma, y la oxidación, debido a que la contaminación genera radicales libres, que aumentan el daño oxidativo que se manifiesta en forma de arrugas, flacidez y manchas: “Hay estudios que corroboran la relación entre la aparición de léntigos (pequeñas manchas oscuras) y los malos humos generados por los vehículos, por poner un ejemplo”, asegura el doctor.

 

Soluciones cosméticas

La cosmética ofrece la oportunidad de combatir a diario los agentes nocivos de la contaminación con productos que limpian, hidratan y protegen la piel. “Una partícula de polución puede ser 20 veces más pequeña que un poro de la piel, por lo que puede penetrar perfectamente en su interior. Por eso es fundamental proteger y fortalecer la barrera cutánea que nos separa de esta amenaza constante”, indica Lorena Fernández, Band Manager de Clinique.

El doctor Cerrud recomienda unos hábitos de cuidado que ayuden a minimizar los efectos de la contaminación, como limpiar la piel a diario para eliminar los residuos acumulados, y “aportar antioxidantes como la vitamina C y E, (a través de sérums, cremas, mascarillas…) para combatir los radicales libres generados por la polución”. También la piel precisa activos que la hidraten y fortalezcan su barrera natural “como el ácido hialurónico o las ceramidas”, recomienda el doctor. Además, hay que aplicar protección solar antes de salir de casa: “Lo ideal es un SPF 50 todo el año”, aconseja.

Los rayos ultravioletas son uno de los principales generadores de radicales libres con efectos nocivos para la piel. Y, por supuesto, la contaminación que hay en el aire que respiramos y que contiene partículas en suspensión, dióxido de azufre, ozono, dióxido de nitrógeno o dióxido de carbono. Pero es un error pensar que la contaminación está solo en las grandes ciudades o en exteriores con humos. Un estudio de la Agencia Americana de Protección del Medio Ambiente (EPA) revela que la mayoría de los productos de limpieza que se utilizan en el hogar, contienen ingredientes perjudiciales para la salud y para el ecosistema.

 

Riesgos continuos y múltiples

En la actualidad existen entre 120.000 y 150.000 sustancias químicas sintéticas con las que convivimos a diario y que pueden resultar nocivas. Otro contaminante al que nos exponemos diariamente en el interior de casas y oficinas, es la luz azul que emana de las pantallas de los dispositivos electrónicos: “Genera radicales libres que provocan la disfunción de las células en las zonas más profundas de la piel, acelerando su proceso de envejecimiento”, explican desde Clinique.

El doctor Cerrud también propone ayudar a la piel "desde dentro" con una dieta rica en antioxidantes (frutos rojos, kiwis, naranjas, mandarinas, tomates, verduras de hoja verde),  ácidos grasos (aceite de oliva virgen extra, salmón, caballa, sardinas, frutos secos, aguacate), y  maíz, “que se ha revelado como un alimento rico en flavonoides, que ayudan a las defensas del organismo contra sustancias tóxicas, y que ayudarán también a nuestra piel a combatir los efectos del dióxido de carbono, el nitrógeno y el plomo”, apunta.

Hay tratamientos de medicina estética que contribuyen a combatir los estragos de la contaminación en la piel. El doctor propone Luminosity, que combina bioestimulación con peeling y mascarilla para un efecto buena piel (150 €), Flash Face, con ácido hialurónico infiltrado en 5 puntos del rostro para aportar hidratación y luminosidad que también se puede combinar con vitaminas y peeling (380 €), o Dermapen, que es un lápiz con agujas diminutas que va haciendo micro heridas en la piel que el organismo repara al instante promoviendo la renovación de la piel y la eliminación de pequeñas manchas o arrugas (200 €).