Jo Jo Rabbit, Dirigida por el neozelandés Taika Waititi (Thor Ragnarok), se estrena el enero, y relata la historia de un niño alemán aspirante a nazi, cuya vida se pone patas arriba al descubrir que su madre esconde a una joven judía en el ático de su casa durante la Segunda Guerra Mundial. La única persona con la que el niño se siente cómodo hablando es su amigo imaginario Adolf Hitler. La cinta ha recibido el premio del público en la última edición del Festival de Toronto, lo cual suele una buena indicación de que probablemente será candidata a mejor película en los Oscars.

“Es curioso porque la primera vez que oí hablar del guion fue por parte de Chris Hemsworth”, cuenta Scarlett Johansson (Nueva York, 1984) durante esta entrevista relámpago en Los Ángeles. “Imagino que en algún momento él lo había leído y le había encantado, porque me animó que lo leyera yo, así tal cual, de manera informal, pero sin ningún otro propósito. Más tarde me llegó a través de mi agente. Me pareció una auténtica joyita. Algo que, sinceramente, es muy raro que pase. La mayoría de los guiones que nos llegan no son particularmente interesantes. Recuerdo llorar cuando lo leí, me llegó al corazón”.

 

¿Cómo encaró un personaje así?

Taika [el director] y yo charlamos largo y tendido sobre la vida de Rosie, lo que podía haber experimentado antes de la historia que relata el guión. Rosie es una persona muy vivaracha y para mi era importante mostrar que tenía una vida feliz antes de que comenzara la guerra y sus atrocidades. La imaginé con una vida de bohemia muy interesante.

Jordan Strauss / GTRES

 

Da vida a una madre, igual que en Historia de un matrimonio. ¿Cuánto de su propia experiencia aplica a su interpretación?

Cierto, este año ya van dos filmes, a este paso me van a encasillar (ríe). En este en particular es una madre soltera que se enfrenta a una situación extrema. Ha perdido amigos, no sabe lo que va a pasar en el futuro y teme por su vida y la de su hijo. Parece que en un momento determinado pierde el control para luego recuperar la cordura. Es algo que cuando tuve que interpretarlo me llegó muy dentro porque era algo muy emocional. Es una madre soltera, sin querer serlo y teniendo la responsabilidad de cuidar a un hijo y enseñarle a ser compasivo. Mi experiencia [tuvo una hija con el artista Romain Dauriac, del que se separó poco después] no está tan alejada en estos momentos.  Y el instinto de un padre o una madre es siempre proteger a sus hijos, y obviamente hay algo de mi propia experiencia en el papel. 

 

¿Qué mensaje le gustaría que quedara en el espectador?

Que aunque en ocasiones no lo parezca, somos más parecidos de lo que pensamos. Y que incluso en medio de un conflicto atroz como la Segunda Guerra Mundial, nos unen muchas más cosas de las que nos separan. Verlo en este filme a través de dos niños, un nazi y una judía que acaban entendiéndose, es algo muy poderoso. Es algo de lo que deberíamos tomar ejemplo. Si los dos actores jóvenes del filme solucionan las cosas, ¿por qué no los adultos?