¿Tienes alergia a Halloween? ¿Te aburren los esqueletos? ¿Detestas las calabazas? ¿Nunca sabes si elegir truco o trato? ¿Lo consideras todo una moda anglosajona que no tendría por qué haber cuajado en estros pagos? Pues tranquilízate. Tenemos un planazo para Halloween que no podrás rechazar y que, además, enlaza con las más remotas y oscuras tradiciones europeas: un año más, el castillo de Bran, Rumanía, celebra su afamada fiesta de Halloween. Pero empecemos por el principio.

“Cuando partí de excursión, Múnich se hallaba iluminado por un bello sol”. Así comienza Drácula, la celebérrima novela de Bram Stoker, un sol que con el paso de las páginas se irá tiñendo de rojo. Para escribir este libro, presuntamente, Stoker se inspiró en el personaje histórico de Vlad III Draculea, alias El Empalador, y el castillo de Bran, Rumanía, una fortaleza medieval construida en 1377 que, al parecer, le sirvió de residencia.

Emplazado muy cerca de Brasov, Transilvania, el castillo ha sido utilizado como escenario de numerosas películas sobre Drácula, y es hoy una auténtica meca gótica, que recibe una media de 3.000 turistas diarios en verano. A los pies del castillo hay concurridos restaurantes, y mercadillos donde la artesanía local se funde con la parafernalia vampírica. Debido a esta explotación, el castillo ha sido valorado por la revista Forbes en 140 millones de dólares.

El castillo se encuentra en el corazón de los Montes Cárpatos, rodeado de impenetrables bosques, y conserva el aspecto de siempre: tétrico, fortificado y jalonado con altos torreones protegidos por pizarra de color rojo sangre. En su interior, cuatro plantas y unas 60 salas, algunas de ellas conectadas entre sí mediante pasadizos subterráneos, y otras decoradas con vetustos muebles e inquietantes armaduras. Un lugar perfecto para una fiesta de Halloween.

 

Fiesta en el infierno

“El castillo se encuentra en el borde de un terrible precipicio. Tan lejos como el ojo alcanza a divisar, solo se ve un mar de verdes copas de árboles, con alguna grieta ocasional donde hay un abismo”. Sin duda, el castillo de Bran encaja a la perfección con esta descripción que Stoker hace del castillo de Drácula. Por eso, ha sido escogido para servir de escenario a la Halloween Monster Party de este año, una fiesta presidida por Drácula que tendrá lugar el próximo 2 de noviembre.

El fiestón empezará a las 19 horas, justo cuando el sol se apaga, y se extenderá hasta las cinco de la mañana, justo cuando los vampiros se retiran a sus ataúdes. Este año, el equipo del castillo ofrece muchas novedades, con un insólito espectáculo para los sentidos, lleno de criaturas de la noche, meigas espectrales, pequeños monstruos, música siniestra, sonidos aterradores y el mismísimo Vlad el Empalador pisándote los talones.

Amén de recorridos por los túneles, sustos variados, tablas chirriantes y vino sangriento, habrá una cena gourmet, y, de postre, un espectáculo multimedia en el ascensor llamado El Túnel del Tiempo, aderezado con vodka negro. Tras los sustos, el baile de máscaras, en una carpa discotequera instalada a los pies del castillo, donde habrá música, alaridos y luces estroboscópicas. Si te atreves, ve preparando tu disfraz. Puedes comprar las entradas, que oscilan entre los 15 y los 70 euros, en la web del castillo.