En 1992, cuando acababa de completar sus estudios superiores de hostelería, Francesco Mazzei se mudó a Roma para trabajar en las cocinas del Grand Hotel Plaza, un establecimiento de cinco estrellas gran lujo. Vivir en la gran ciudad fue toda una experiencia para un niño criado entre pastores calabreses, cerca del tacón de la bota de Italia, un chaval de campo que a los 15 años, siguiendo las instrucciones de su madre, era capaz de hacer su propio aceite de oliva, su salsa de tomate y su salami, pero que nunca había hecho un viaje en metro. Pese a lo duros que resultaron sus primeros pasos, en Roma arrancaría de verdad su ahora ilustre carrera. 

De Roma dio el salto a una ciudad aún más grande, Londres, donde trabajó con Henry Brosi y Willi Elsener en The Dorchester, en el barrio de Mayfair, antes de abrir varios restaurantes por sí mismo. La más exitosa de esas experiencias gastronómicas y empresariales L’Anima, restaurante inaugurado en 2008 y con el que llevó a la capital británica la tradicional oferta culinaria del sur de Italia. 

Tras dejar atrás L'Anima y establecerse como chef residente en Sartoria, un restaurante italiano abierto todo el día en Savile Row, la antigua calle de las sastrerías londinenses, Mazzei echa la vista atrás y recuerda con nostalgia el lugar en que empezó todo, compartiendo con ‘PORT’ los mejores sitios para tomar vino y cenar, comprar o relajarse en la ciudad de las siete colinas.

 

Villa Borghese

“Es uno de los parques más grandes de Roma, un lugar extraordinario. Roma tiene un clima increíble durante todo el año y esta extensa y muy bien cuidada zona verde se convirtió en mi lugar favorito en los descansos del trabajo. Con frecuencia alquilaba una bicicleta y m perdía pedaleando por los rincones de este hermoso parque del siglo XVII. Una excursión típica sería subir a la colina Pincian, un jardín del siglo XIX con una terraza con magníficas vistas a gran parte de la ciudad y, en especial, a la Piazza del Popolo, posiblemente la plaza más dramática de Roma. La última etapa antes de volver a trabajar sería Giolitti, una heladería artesanal con mucha tradición, donde pediría un helado de avellana".

 

Mercado de Porta Portese
"El mercadillo de Porta Portese se encuentra en una de las zonas más modernas y en auge de la ciudad, un pequeño paraíso bohemio que ofrece casi todo lo que puede desear una persona curiosa y con inquietudes. Allí iría a comprar chaquetas de cuero ochenteras, al más puro estilo John Travolta, así como sartenes de cobre y plata con las que todavía cocino cuando estoy en casa en el norte de Londres".

Ilustración de Katie Roberts

 

Castel Gandolfo
"Este pueblo de las afueras en el que el Papa tiene su residencia de verano ocupa un lugar muy especial en mi corazón. En mis primeros días en Roma yo era un joven recién graduado y de de una pobreza casi franciscana, pero con unos pocos miles de liras, mis amigos y yo podíamos comprarle algo de porchetta(un asado de cerdo tradicional) a un vendedor ambulante y devorarlo en una fraschetta,un típico bar romano donde solo te sirven pan y vino local Eso era para mí la felicidad".