La Bicycle Architecture Biennale (BAB) es un prestigioso escaparate de diseños de edificios vanguardistas, visualmente sorprendente y de gran calado que facilitan los desplazamientos en bicicleta y transforman comunidades en todo el mundo. Un total de 15 proyectos procedentes de nueve países se presentan en esta tercera edición de BAB y fueron seleccionados por su capacidad para demostrar cómo las soluciones del diseño pueden ir más allá de lo funcional y también promover estilos de vida más saludables, sociedades más inclusivas, un medio ambiente más limpio y una economía más sostenible. El deseo de los organizadores es inspirar nuevas formas de pensar y de imaginar para crear ciudades aptas para el futuro.

Detrás de BAB se encuentra una empresa de que trabaja de forma global para acelerar la implantación del uso de la bicicleta llamada BYCS. Esta sociedad, que colabora con empresas, gobiernos y organizaciones sin fines de lucro, se mueve por la creencia de que las bicicletas transforman las ciudades y que las ciudades transforman el mundo. Ella fue la que encargó a Next Architects, una firma internacional con oficinas en Ámsterdam y Pekín, para que supervisara los proyectos que se presentaban a través de una convocatoria abierta global. De los quince seleccionados, once están totalmente construidos, mientras que cuatro son conceptos o planes de diseño. La exposición que acoge a estos proyectos está dividida en tres temática: rutas, conexiones y destinos. Estos apartados revelan la variedad de formas en que el uso de la bicicleta transforma a las personas y los lugares, y tratan de transmitir el equilibrio entre el movimiento y el estacionamiento de la bicicleta para crear lugares más prósperos y habitables.

Los proyectos seleccionados incluyen cuatro de los Países Bajos, un país que lidera el movimiento ciclista global, con cerca de un 43% de personas que utilizan la bicicleta diariamente. Entre ellos está un innovador estacionamiento de bicicletas en la Estación Central de Utrecht, el más grande del mundo y que pronto tendrá capacidad para 13.500 bicis. La arquitectura pensando en las bicicletas ayuda a facilitar un número cada vez mayor de ciclistas e integra la bici de manera más correcta en todos los aspectos de la vida urbana.

Un carril de bicis "aéreo"

Los proyectos también provienen de comunidades donde la arquitectura desempeña un papel más inspirador, revelando los múltiples beneficios de priorizar el ciclismo si se le brinda más apoyo. Esto incluye el icónico Bicycle Skyway que transporta a los ciclistas por un camino elevado de 8 kilómetros a través de la ciudad de Xiamen, en China. Otros proyectos igualmente interesantes son el Curtin Bike Hub, en Perth, Australia, el espectacular Ciclismo en el Agua, en Limburg, Bélgica, el Radbahn berlinés o el único seleccionado de nuestro país que es la Conexión Ciclista y Peatonal situada en Barcelona y realizada por Batlle i Roig.

El director ejecutivo de BYCS, Maud de Vries, es un firme defensor de estos proyectos y de su importancia en el urbanismo: “El ciclismo es mucho más que una solución de transporte para las ciudades. Al mejorar la salud mental y física, disminuir la contaminación del aire, actuar frente al cambio climático y al unir las comunidades de manera dinámica, también es una poderosa fuerza de transformación. Cada ciudad o barrio tiene el potencial de convertirse en una historia de éxito a través del ciclismo. Con esta bienal, queremos ofrecer la inspiración para que eso suceda, por lo que esperamos que muchas ciudades acepten la oferta de alojar al BAB en su gira internacional”.

BYCS tiene marcado un objetivo al que han denominado 50 X 30 que consiste en que en 2030 la mitad de los desplazamientos urbanos se realicen en bicicleta. Como parte de este movimiento, la exposición BAB, Bycycle Architecture Biennale, pretende viajar por todo el mundo durante los próximos dos años y permanecer durante algunas semanas en aquellas ciudades que lo soliciten. Seguramente pronto estará en Barcelona.