Insomnio, náuseas, dolor de cabeza, pérdida de cabello, erupciones cutáneas… No son efectos de la radiactividad, sino del síndrome de abstinencia provocado por el final de la serie Chernobyl. Pero tenemos un buen antídoto: un videojuego que no solo te permitirá volver al terrorífico pero adictivo entorno de Chernobyl, sino interactuar con él y ser protagonista absoluto de la aventura.

Estamos hablando de S.T.A.L.K.E.R.,un videojuego de culto creado por la empresa ucraniana GSC Game World cuyo título alude a los liquidadores que se adentraban en la zona contaminada tras la catástrofe nuclear de Chernobyl, que deben su nombre al film homónimo de Andrei Tarkovski. En el videojuego, la palabra se ha convertido en unas siglas que, traducidas, significan «carroñeros, intrusos, aventureros, solitarios, asesinos, exploradores y ladrones». Estas vienen a ser las características de los personajes del videojuego, que se mueven en un futuro alternativo donde los humanos han sobrevivido a la explosión nuclear y permanecen en la Zona, mezclados con aberraciones mutantes de todo tipo. 

Mezcla entre juego de rol, shooter y aventura de terror y supervivencia, S.T.A.L.K.E.R. hizo humear las consolas de medio mundo, y dio lugar a dos secuelas y otra que está en el horno. Ya solo en 2010 habían vendido cuatro millones de copias de sus tres entregas. Pero cada una de ellas tiene sus particularidades. Vamos a verlas.

 

 S.T.A.L.K.E.R.: Shadow of Chernobyl

Estrenado en 2007, este, el primer videojuego de la saga, revolucionó el género por su acción, pero sobre todo por su ambientación, pues presenta un escenario fascinante, y se recrea en las devastadas inmediaciones de la central nuclear, transmitiendo al lector el escalofrío de las amenazas latentes, y el pixelado espectáculo del paisaje desolado, los ciclos día-noche o los cambios climáticos.

Con sumo realismo, el juego nos mete en el pellejo de un hombre que ha perdido la memoria, y vaga alucinado por la zona tratando de reconstruir su pasado, aprovechando la misión que le han asignado: matar a otro stalker. Total, que a lo largo del juego, tendrás que enfrentarte a las letales criaturas que se cruzan en tu camino, interactuar con otros humanos e ir pasando fases. Según el grado de éxito que tengas en tus distintos objetivos –conseguir dinero, equipamiento, ganar el respeto de la facción, recordar...–, llegarás a un final más feliz o más terrible. Un gran juego, que se adelantó a su tiempo y aún hoy resulta moderno y divertido.

 

S.T.A.L.K.E.R.: Clear Sky

Dado el éxito de la primera entrega de S.T.A.L.K.E.R.,tan sólo un año después llegó la segunda, que en realidad es una precuela. La acción se desarrolla en los alrededores de la ciudad de Pripyat, donde un equipo llamado Clear Sky investiga los escapes radiactivos y la magnitud de la catástrofe. El jugador maneja a un miembro de Clear Sky inmune a la radiación que debe ocuparse de detener a un grupo de stalkers antes de que lleguen al peligrosísimo epicentro de la ciudad y empeoren la situación.

La mecánica del juego viene a ser la misma pero con un cambio de tornas: ahora eres un vigilante y no un stalker. Aunque sus creadores se esforzaron por mejorar los gráficos e introducir más acción, el juego es muy inferior a su precedente, quizá porque está demasiado recargado y ello resiente la hipnótica ambientación de la que hacía gala la primera parte, convirtiendo la experiencia en algo mucho más convencional.

 

S.T.A.L.K.E.R.: Call of Pripyat

En 2009 llegó la tercera entrega del videojuego, con una perspectiva vagamente distinta a las dos anteriores: ahora, el jugador hace el papel del mayor Degtyarev, un exstalker perteneciente al ejército ucraniano, que es enviado a la Zona para buscar a un equipo de militares que tiempo atrás fue enviado a la central nuclear, pero nunca regresó.

Con unos gráficos imponentes y una jugabilidad mayúscula, este videojuego vuelve a los orígenes de la saga, recuperando la brillante ambientación de la primera entrega, y alternando la acción trepidante con una calma tensa que nos permite disfrutar de los inquietantes paisajes de la Zona, pero también emborracharnos y hasta tocar la guitarra. Por ahora, y a la espera de la nueva entrega, la parte más recomendable y trabajada de la saga: todo un festival de terrores nucleares y andanzas postapocalípticas.

 

S.T.A.L.K.E.R. 2

La historia de esta secuela es casi tan misteriosa y errática como los propios sucesos de Chernobyl. En 2010, GSC Game World, consciente del éxito de la saga, decidió trabajar en una cuarta entrega que, curiosamente, fue bautizada con el número dos. Pero, dos años después, se canceló el lanzamiento de forma indefinida sin causa aparente. Hasta que, en primavera de 2018, el proyecto se reactivó y ahora se anuncia su lanzamiento para 2021, aunque quizá el éxito de la serie de HBO acelere el proceso.

Sea como sea, este S.T.A.L.K.E.R. 2se intuye como el videojuego definitivo de la saga, realizado sin escatimar gastos, con tecnología Unreal Engine 4. El tráiler promete bastante: mejores gráficos, más tiros, más helicópteros, más militares, más criaturas mutantes y, por supuesto, más paisajes calcinados. Al fin y al cabo, han pasado doce años y la lluvia ácida no cae en balde.