El alma de Madrid, Nueva York y París ha quedado impresa e ilustrada entre las páginas papel arte de los tres primeros libros que conforman la Colección Tintablanca: un recorrido apasionado y original por tres ciudades emblemáticas que atrapan al lector desde la primera a la última página. Tintablanca es un tesoro impreso, diseñado y fabricado en España con materiales de lujo, que se disfruta antes, durante y después del viaje.

En el número dedicado a Nueva York, Mariano López, director de la revista decana Viajar, nos traslada a un viaje repleto de curiosidades. Entre ellas, que Broadway sigue el trazado de un antiguo sendero indio que existía antes de la llegada de los holandeses o que el brazo derecho de la Estatua de la Libertad, el que sostiene la antorcha, realizó su peregrinaje por las principales ciudades de EEUU para recaudar los 300.000 dólares que debía financiar el pueblo americano. 

¿Qué tiene que ver la Giralda con la ciudad de los rascacielos?

Nueva York no es capital del país, ni siquiera de su estado. Pero ello no le roba el título de capital del mundo. El ingeniero que diseñó el célebre puente colgante de hierro que une Manhattan con Brooklyn no llegó a ver la obra construida: John Augustus Roebling, emigrante de origen alemán, falleció cinco días después de que el proyecto se aprobara el 1 de junio de 1869. Le sustituyó su hijo. Curiosidades de la vida, enfermó y tuvo que controlar las obras con un telescopio desde su casa, mientras su esposa transmitía sus órdenes a pie de obra. Seis días después de que se inaugurara el puente de Brooklyn el 24 de mayo de 1883, tras 16 años de trabajo, una tragedia empañó el orgullo de la ciudad. Una mujer cayó por una de las escaleras y el miedo a que el puente se derrumbara provocó una estampida en la que murieron doce personas. La Estatua de la Libertad pudo haber sido símbolo de Egipto, y no de Nueva York.

El escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi había diseñado una mujer vestida con una túnica y una antorcha en la mano para la inauguración del Canal de Suez, como símbolo de la luz de Egipto sobre Asia. La idea no gustó al virrey egipcio, pero sí al pensador Édouard Laboulaye, que la convirtió en símbolo de la luz de las libertades en EEUU. El asombroso skyline de Nueva York se empezó a construir a finales del siglo XIX gracias a la feliz suma de tres factores: la revolución en la industria del acero, la invención del ascensor y un subsuelo rocoso capaz de soportar toneladas de peso. Entre ellos, no podemos obviar la labor de los indios mohawks, de la reserva de Kahnawake, en Montreal (Canadá), esenciales para concluir la construcción del Empire State en poco más de un año: las "águilas de las alturas" no tenían vértigo debido a una mutación genética. El 1 de mayo de 1931 el Empire alcanzó, gracias a ellos, los 381 metros de altura y 102 pisos, 25 más que el Edificio Chrysler. La meca del lujo y del consumo, la sofisticada y perfumada Quinta Avenida, nació para que los más ricos huyeran del ruido, las enfermedades y el olor pestilente del bajo Manhattan. No muy lejos, en Central Park, hay un secreto oculto en el pedestal del obelisco: una cápsula del tiempo que contiene una Biblia, un diccionario Webster, el censo de EEUU en 1870, las obras completas de Shakespeare, una guía de Egipto y un facsímil de la Declaración de Independencia de EEUU.

Cuando se inauguró el monumento, acudieron más de 9.000 masones de todo el país al evento. ¿Sabías que el "arquitecto de Nueva York" era español? Así denominó The New York Times a Rafael Guastavino Moreno cuando murió. Él fue el inventor de unas bóvedas tabicadas prodigiosas ¡que resistían el fuego! Aún permanecen en lugares como el Oyster Bar, de la estación Grand Central. Cuando llegó a Nueva York en 1881, huyendo de un matrimonio infeliz, y acompañado por su hijo menor, su amante y las dos hijas de esta, Guastavino era pobre, no sabía inglés y no tenía título que avalara sus conocimientos de arquitectura. Su huella permanece en lugares como el Carnegie Hall, el metro de City Hall o el centro de acogida de emigrantes de Ellis Island. ¿Qué tienen que ver el Madison Square Garden y la Giralda de Sevilla? El actual Madison es heredero de tres espacios anteriores. Uno de ellos, situado al noreste de la plaza Madison Square, llegó a tener, gracias al arquitecto Stanford White, una estructura similar a la del Palacio de la Ópera de París… ¡Con una torre inspirada en la Giralda!