Entre el océano Pacífico y el Mar Caribe existe un país que en poco más de 50.000 kilómetros cuadrados ofrece una enorme variedad de paisaje y microclimas que permite al viajero disfrutar del sol, la playa, la naturaleza, la aventura y la cultura. Pero de todas estas posibilidades, hay una que destaca sobre el resto: posee las condiciones ideales para desintoxicarse del estrés. Costa Rica es un lugar ideal para mejorar la condición mental y física del turista e integrar hábitos y actividades saludables en su estilo de vida, liberarse de cargas y de la rutina y volver a casa como una nueva persona.

En Costa Rica se pueden experimentar novedosas técnicas de relajación como los wraps o envoltorios, que consiste en embadurnarse de barro volcánico, café, frutas tropicales y chocolate para hidratar la piel. La hidroterapia y las aguas termales constituyen otra forma de aprovechar el recurso hídrico del país y permiten al turista renovarse y dejar que la energía positiva fluya por todo su cuerpo.

KJERSTI JORGENSEN

 

Pura vida

Estas características de bienestar propias de Costa Rica, conocido como el país de la Pura Vida , han llevado a este pequeño estado centroamericano a albergar una de las blue zones o zonas azules de longevidad del planeta. Según un estudio realizado por la Universidad de Costa Rica en 2004, determinó que la mortalidad entre los costarricenses de 90 años era un 10% más baja en la Península de Nicoya, al sur de Guanacaste. El agua de esta zona, muy rica en calcio, así como una alimentación saludable, la convivencia familiar y un estilo de vida `Pura Vida´, son los secretos de esa longevidad.

Pura Vida no es solo una expresión habitual en su forma de hablar, sino también una manera de conocer experiencias únicas que permiten cuidar mente y cuerpo. La naturaleza y el clima de este pequeño país hacen posible obtener numerosos productos naturales locales que cuentan con múltiples propiedades beneficiosas para la salud y aprovechar al máximo los recursos naturales para la relajación. Ahí radica precisamente el denominado Wellness Pura Vida.

1 – Degustar las frutas y verduras locales. En un territorio relativamente pequeño, Costa Rica desarrolla doce zonas climáticas y una serie de microclimas que permiten la cosecha y variedad de numerosas frutas y verduras. Posiblemente, la mejor forma de disfrutar de ellas sea consumir zumos y refrescos totalmente naturales, un lujo tropical que es habitual en todos los restaurantes, bares y cafés del país. De entre todas las frutas destacan piña,  papaya, maracuyá y plátano, realmente exquisitas en todas sus formas. Pero Costa Rica cuenta también con productos locales como la fruta del marañón, que viene de la familia de los mangos y que frecuentemente se utiliza para la elaboración de una especie de limonada. También está el pejibaye, un vegetal de la familia de las arecáceas (las palmeras) que se cuece en agua con sal y se consume con mayonesa clocada sobre el canal del hueso. Es fuente de Vitamina A o beta caroteno, una sustancia vital para la salud de la piel y la vista.

Mario Cardona

 

2 – Deleitarse con las propiedades del cacao puro. Magnesio, calcio y antioxidantes son algunas de las importantes sustancias que aporta el grano de cacao, cuyos efectos sobre el corazón son verdaderamente beneficiosos. Para experimentar sus ventajas saludables y descubrir la historia y la cultura de Costa Rica no hay mejor camino que participar en una ceremonia del cacao al estilo de los pueblos indígenas. El viajero vivirá una experiencia única, sentado en círculo con otros asistentes al rito, mientras se consume la bebida ceremonial, elaborada a base de granos de cacao hervidos. Todo ello acompañado de cánticos y mantras al son de los instrumentos tradicionales.

 

3 – Aguas termales y lodo volcánico. Las aguas termales en Costa Rica proceden directamente de los muchos volcanes que hay en el país. Son muy ricas en minerales y los baños en ellas, así como en sus lodos, son una tradición que se remonta a cientos de años. El lodo contiene una alta condensación de minerales como azufre, magnesio y zinc que son muy beneficiosos para la salud. Por ejemplo, zinc y magnesio alivian las inflamaciones de la piel y las articulaciones, mientras que el azufre se ha utilizado para aliviar irritaciones cutáneas e incluso se considera que frena el envejecimiento. Costa Rica cuenta con numerosos lugares repartidos por todo su territorio para disfrutar de sus aguas termales pero de entre todos destacan aquellos que están en las proximidades del volcán Rincón de la Vieja en Guanacaste. La abundancia de piscinas naturales de cálidas aguas termales es otro gran aliciente, ya que se puede disfrutar de un relajante baño en plena naturaleza, algo que resulta una experiencia sencillamente espectacular. Una zona que cuenta con una variada oferta de aguas termales es la Fortuna de San Carlos, en la provincia de Alajuela. Es recomendable visitar los lugares certificados y en ellos seguir estrictamente las indicaciones.

SCOTT GRIESSEL

4 – Masajes con piedras volcánicas. Esta es uno de los tratamientos más populares en Costa Rica. Durante el masaje, las piedras negras se calientan en agua a una temperatura entre 50 y 65 grados y se colocan de forma terapéutica sobre la piel. El calor que irradian se expande por los vasos sanguíneos, lo que favorece la circulación. Esto, junto al cálido peso de las piedras, transporta al paciente a un estado de intensa relajación. Entre los lugares más conocidos y destacados para darse uno de estos masajes se encuentra la Playa Montezuma, en la provincia de Puntarenas, conocida por sus tratamientos de spa que se pueden disfrutar al aire libre. No obstante, esta relajante terapia también está disponible en otros muchos spas repartidos por diferentes regiones del país.

Peter Artemenko