En 2005, Ford resucitó su mítico GT, un bólido que arrasaba en las 25 Horas de Le Mans en los años sesenta. Aunque introdujo varios elementos modernizadores, mantenía las espectaculares formas de su carrocería casi invariables. 

Este es el modelo en el que se ha basado la firma M2K para batir el récord de velocidad en un coche de calle (esto es, perfectamente homologado para circular por la vía pública). Posiblemente, la elección tenga algún componente romántico, porque el Ford GT no es conocido, precisamente, por ser  el deportivo más aerodinámico de todos los tiermpos (algo fundamental para batir un récord de velocidad).

El caso es que lo han conseguido: acaba de superar la barrera de las 300 millas por hora en la pista de despegue del aeropuerto regional de Victoria, en Texas. En total, ha llegado a las 300,4 mph, esto es (tomen aire), nada menos que 483,44 km/h. 

La clave está bajo el capó

Partiendo del motor original, un 5,4 litros V8, a través de concienzudas modificaciones han logrado extraerle 2.500 CV. Para que te hagas una idea: el Bugatti Chiron, uno hasta ahora el deportivo de serie más potente del mercado, tiene mil caballos menos. 

Por supuesto, no hay disco de freno capaz de detener más de una tonelada desde esa velocidad descomunal, y tuvieron que instalar para ello un paracaídas trasero, que se desplegó en el momento justo, para que el piloto no acabara triturado. Por suerte, la aventura tuvo un final feliz, y la, hasta hace dos días, infranqueable barrera de las 300 millas por hora, ha dejado de ser una utopía.