“¿Por qué sigues con atención una carera de Fórmula 1? Quieres ver acción, quieres ver drama, quieres ver al piloto con el que nadie cuenta obtener un buen resultado. Una historia, cada carrera debería tener una historia, y la historia no debería ser siempre que Ferrari o Mercedes ganan, porque esa historia envejece muy deprisa”, dice Guenther Steiner, ingeniero de la escudería Haas, en un punto de la nueva serie documental de Netflix Fórmula 1: La emoción de un Grand Prix.

El dedicado al gran circo internacional del automovilismo es el siguiente paso en esa nueva hornada de lujosos documentales deportivos que nos han mostrado las entrañas de clubes de fútbol como el Fútbol Club Barcelona o Manchester City. Ahora analiza desde dentro y con declaraciones de sus máximos responsables esa gran carpa itinerante que da la vuelta al mundo y mueve millones de euros.

Esta vez, aa pesar de su (bien merecida) reputación de tirar de chequera y hacer ofertas que no están al alcance de sus competidores, Netflix no ha sido el mejor postor. Se ha llevado el gato al agua pese a que la oferta más cuantiosa era la de Amazon.Pero los principales responsables de la Fórmula 1, que llevaban tiempo buscando vías para abrirse a nuevos fans expandiendo así su audiencia, decidieron apostar por la plataforma de Ted Sarandos a sabiendas de que llegarían a un público mayor.

HOCH ZWEI

La serie es todo lo que podíamos esperar de lo que Christian Horner, número uno de Red Bull, describe como “la competición definitiva: drama sin control, competitividad, apuestas arriesgadas, política”. En sus diez capítulos hay adelantamientos espectaculares, salidas de pista casi mortales, nervios de acero, guerras intestinas, confesiones honestas y mucho más.

 

El gran circo del año pasado

La serie se centra principalmente en los acontecimientos de la pasada temporada de Fórmula 1, con un primer capítulo que pormenoriza el estreno en el GP de Australia con un gran protagonista como Daniel Ricciardo, llamado a ser el primer australiano en décadas en alcanzar un podio en un Gran Premio. No es la única vez que el documental pone el foco sobre un solo corredor, pues Romain Grosjean y su cansancio mental también acaparan bastante metraje. Algo que no sienta nada bien a Steiner, que se descubre gran estrella del show con descaro y una incorrección política muy de agradecer.

FLORENT GOODEN

Otras temáticas que se exploran más adelante son la rivalidad entre miembros de equipo (sobre todo, la guerra sin cuartel ente Ricciardo y Verstappen) y el relevo generacional que está viviendo últimamente la competición, con la irrupción de prometedores cachorros como Charles Leclerc, Lando Norris y Pierre Gasly. Y si quieres saberlo todo sobre el cisma entre Red Bull y Renault, las cámaras del equipo documental siguen a Christian Horner y Cyril Abiteboul a todas partes. La temporada no empieza hasta este fin de semana, pero con Fórmula 1: La emoción de un Grand Prix acaban de darnos la oportunidad de calentar motores de la mejor manera.