Dicen desde Quicksilver que han seleccionado 150 piezas que constituyen las más "icónicas e históricas de la marca" desde su nacimiento. Si nos fijamos en que la marca tiene ya medio siglo, desde luego ha tenido que ser una ardua tarea.  Su equipo de diseño interno recorrió por todo el planeta tiendas de segunda mano, colecciones personales de coleccionistas vintage y los archivos históricos de Quiksilver. A partir de ahí las han vuelto a diseñar en nuevas piezas con certificado de autenticidad. Hasta hace nada estaban disponibles on line y en una de sus tiendas físicas.... Pero se han agotado en 24 horas en Europa, Oriente Medio y África.

Solo se anunció el lanzamiento de la colección a través de acciones en Instagram. Los favoritos de los consumidores incluyen la camiseta 7.67 (merchandising oficial del campeonato mundial amateur de 1986 en Cornwall) y el bañador All Down the Line (diseñado para el lanzamiento en 1990 de la película de Quiksilver All Down The Line).

Dicen los responsables de la marca que la colección "consta de piezas nostálgicas únicas, desde chaquetas extragrandes hasta pantalones cortos de tallaje pequeño, con colores salvajes, patrones psicodélicos y cortes poco ortodoxos". Otras de las piezas icónicas son: la chaqueta Little Mysto, los pantalones cortos Skulldrag y la chaqueta de lana Mercury Fleece, con precios que van desde los 20 a los 125 euros.

Debido al éxito de la colección Vintage, Quiksilver hará nuevas colecciones similares el año que viene basándose en la misma fórmula. Mejor suscribirse a su newsletter para enterarse con algo de antelación, porque vuelan.