Lord Chesterfield, estadista británico a la par que autor de la monumental obra literaria Cartas a su hijo, tenía una opinión sobre la manera en que debían llevarse los relojes, que no se cortaba en expresar siempre que podía: "Siempre en el bolsillo, , sin sacarlo a cada rato simplemente para demostrar que lo tienes. Si te preguntan qué hora es, dilo; pero no lo proclames continuamente y sin que te lo pregunten, como hace el sereno".

Hay que puntualizar que hablamos del siglo XVIII, cuando los relojes eran de bolsillo o, como mucho, de cadena, pero no se llevaban en la muñeca. Su función era eminentemente práctica, claro, porque en aquel momento no había otra manera de saber la hora. Hoy, las cosas han cambiado radicalmente: pocos son quienes miran el reloj para conocer el transcurso del tiempo, porque vivimos rodeados de pantallas, especialmente la de nuestro móvil, que nos lo dicen constantemente.

Por eso resulta especialmente chocante que estos medidores del tiempo mecánicos y definitivamente analógicos sigan causando tanta admiración. Pero hay un motivo: pocos diseños logran en la actualidad portar la elegancia de un reloj de aguja. Por eso, hoy su función de ha desviado a la de complemento de moda, y lo de dar la hora ha pasado a ser algo secundario.

En este contexto, no extrañan iniciativas como la de la firma de ropa El Ganso y la de relojes Button Watch. Esta marca se ha hecho muy popular por sus correas intercambiables con cierre de botón, y es una startup de relojes, que nació en España gracias al espíritu emprendedor de los hermanos Chema y Javier Echanove, y el creativo Daniel Ferrandis. Como no paran de inventar cosas, acaba de presentar esta edición cápsula, compuesta por 5 esferas y 12 correas exclusivas para El Ganso, que combina la experiencia y estilo de la reconocida marca con la apuesta por la innovación de Button Watch.  

 

Ese complemento imprescindible

No es, en cualquier caso, la forma más habitual en que una relojera y una marca de ropa se ponen de acuerdo para unir fuerzas. Normalmente, es la propia firma de moda, cuando alcanza un prestigio, la que incluye relojes dentro de su colección, lo que nos lleva de nuevo a su concepción de complemento.

Es el caso, por ejemplo, de Ralph Lauren, que acaba de presentar un colección propia de relojes con la que resucita a su clásico "osito Polo", para conmemorar sus 50 años de existencia. Sus relojes artesanales American Western, de edición limitada, son un ejemplo de cómo llevar el clasicismo y la elegancia de la alta costura a tu muñeca.

Emporio Armani también es una marca de relojes que bebe de los diseños de grandes modistos. "Aplicamos el estilo resuelto y decidido de la colección de ropa en este modelo", dicen desde la firma. "Un reloj que une materiales diversos en una combinación deportiva llena de carácter". Este modelo que mostramos presenta una caja de 43 mm de acero y correa de ante con detalles de goma de color en contraste.

Otras firmas como Hugo Boss, con su Ocean Edition Chrono con pulsera de malla metálica, o Calvin Klein y su estilo, demuestran que un complemento con estilo en la muñeca es casi tan importante como la ropa que llevas puesta.

Sin duda, los tiempos han cambiado, y los relojes se han convertido en iconos de estilo concentrado y (aunque suene contradictorio) atemporal. Posiblemente el bueno de Chesterfield, si viviera hoy, estaría deseando que le preguntaran todo el rato la hora que es.