Una carta de amor a los felices 80, a la nostalgia por esa última edad de la inocencia, al cine gamberro y jovial de Steven Spielberg, George Lucas y John Carpenter. Eso es Stranger Things, una de las grandes series de culto de Netflix. Una de aquellas ficciones audiovisuales tan adictivas que se devoran de una sentada.

Creada por los hemanos Matt y Ross Duffer y producida por el canadiense Shawn Levy, la serie se desarrolla en la ciudad ficticia de Hawkins, Indiana, y sigue la aventuras de un grupo de adolescentes enfrentados tanto a desastres senmtimentales como a extrañas criaturas de otros planetas. Equilibrando con mano maestra las dosis de aventura, emoción y sacarina, los Duffer han conseguido sumergirnos en un universo juvenil de una excéntrica riqueza, en el que lo extraordinario convive con naturalidad con lo cotifiano y se pronuncian frases tan maravillosas como “Las mañanas están hechas para tomar café y hacer vida contemplativa”.

Para celebrar el lanzamiento de la tercera temporada, previsto para el 4 de julio, Nike acaba de sacar a la venta una edición limitada de calzado deportivo Strangers Things que incluye versiones de sus icónicas zapatillas Cortez, Blazer o Tailwind, el complemento perfecto para cualquiera que haya cedido a la actual ola de nostalgia por los 80. La estética de la colección se basa en la de los uniformes del instituto de la serie, de un vistoso color verde y naranja, e incluyen camisetas y sudaderas que encajan como un guante con las zapatillas.

 

Los años de la fiebre del deporte

En Nike destacan “la atmósfera de fervor por el deporte que se vivía entre los jóvenes estadounidenses en 1985”. Los juegos olímpicos de Los Ángeles se habían celebrado un año antes y la legendaria rivalidad entre los Lakers y los Celtics había propulsado la popularidad del baloncesto. Todos los menores de 20 querían llevar ropa deportiva. Para Nike “1985 fue el año del lanzamiento de la mítica línea Air, popularizada por Michael Jordan: en cuestión de meses, se convirtió en el calzado feiche de los cientos de miles de chavales que se lanzaban a diario a jugar a baloncesto en parques públicos y en casi cualquier rincón en el que alguien pusiese una canasta”.

Nike tiene previsto lanzar el 1 de julio una segunda tanda de deportivas que celebrarán el día de la independencia de Estados Unidos (4 de julio) sustituyendo el naranja y el verde por los colores de la bandera nacional, rojo, blanco y zul. Es decir, un poco menos Stranger Things y más Dios bendiga a América.